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Discos duros (HDD) vs. unidades de estado sólido (SSD): ¿Cuál elegir para tu PC?

Los discos duros tradicionales (HDD) y las unidades de estado sólido (SSD) están diseñados para diferentes necesidades de almacenamiento. Sin embargo, los SSD están reemplazando gradualmente a los discos mecánicos tradicionales a medida que su precio sigue bajando. Si estás montando un nuevo ordenador o deseas ampliar la capacidad de almacenamiento de tu sistema actual, es importante aprender las diferencias entre HDD y SSD.

La principal diferencia entre ambos radica en la tecnología utilizada para almacenar datos:

  • HDD: Método tradicional que utiliza platos giratorios e imanes. Un HDD suele ser mucho más económico que un SSD, puede soportar una escritura más intensiva y ofrece capacidades mucho mayores.
  • SSD: Tecnología más reciente que escribe datos en chips de memoria. Un SSD requiere menos energía, emite menos ruido, es considerablemente más rápido y no tiene partes móviles.

Los discos duros han existido desde el inicio de los ordenadores de sobremesa. Incluso hoy en día, todavía se utilizan para grandes demandas de capacidad, como en centros de datos, servidores e incluso ordenadores de gaming. Simplemente, los discos duros solidos no pueden competir con ellos en términos de precio por GB.

Un disco duro de 1 TB puede costar solo 30 euros, mientras que por un SSD equivalente fácilmente dobla el precio. Eso es el doble del precio por GB de datos y convierte al HDD en una opción mucho más económica. Sin embargo, el SSD no tiene partes móviles, es considerablemente más rápido y debería durar más siempre que no se llene con escritura pesada.

La razón detrás de esto se basa en la tecnología utilizada para almacenar datos. Un disco duro utiliza un motor para hacer girar uno o más platos con un revestimiento magnético dentro de una cámara sellada. Luego, un cabezal móvil de lectura/escritura se desliza sobre cada plato para acceder a los datos. La dirección de la magnetización determina qué tipo de bit está presente.

Un SSD es un poco más sencillo, ya que simplemente usa energía para acceder a los datos en chips de memoria (o memoria flash), de forma muy similar a una unidad USB o el almacenamiento de tu smartphone.

Para portátiles, la elección entre un HDD o un SSD se vuelve más interesante. En general, los SSD son la opción superior para portátiles debido a la falta de partes móviles, el aumento de la velocidad y la reducción del consumo energético, lo que contribuye a alargar la vida útil de la batería. Para ordenadores de sobremesa, se recomienda usar un SSD para almacenar el sistema operativo y las aplicaciones y juegos a los que accedes con frecuencia. Luego, se pueden introducir discos duros HDD para almacenar todos los demás datos.

Precio

El precio suele ser lo que disuade a la gente de invertir en SSD de mayor capacidad porque pueden llegar a ser muy caros. Esto también se refleja en el precio por GB. Es una medida que usamos para determinar cuánto pagarás por cada GB en una unidad, lo que ayuda a determinar si es una buena oferta. Un SSD suele costar más por GB que un HDD de igual tamaño.

Un disco duro Seagate FireCuda de 8 TB cuesta sobre 260 euros en el momento de escribir este artículo, lo que es considerablemente menos que los 507 euros que cuesta un Samsung SSD 870 QVO de 8 TB de 2,5 pulgadas. La diferencia es notoria.

En general, pagarás más por un SSD, pero obtendrás mejores tasas de transferencia y la posibilidad de que la unidad dure mucho más. Tanto un HDD de 2,5/3,5 pulgadas como un SSD de 2,5 pulgadas utilizarán la misma interfaz SATA. Los SSD M.2 requieren ranuras M.2 que se encuentran en las placas base de ordenadores de sobremesa y portátiles. Comprueba qué puertos están disponibles antes de comprar nuevas unidades.

Rendimiento

Cuando se trata de medir el rendimiento de una unidad, tenemos algunas métricas con las que trabajar. La lectura/escritura secuencial se refiere principalmente a mover archivos grandes. Un disco duro típico puede alcanzar hasta 150 MB/s antes de llegar a su límite. Un SSD de 2,5 pulgadas puede alcanzar hasta 500 MB/s, pero puedes llegar hasta los 8.000 MB/s con los SSD NVMe PCIe más rápidos. Un SSD te permitirá leer y escribir datos a velocidades considerablemente más altas.

Esto es útil para configuraciones donde los juegos y otro software pesado se almacenan en el SSD. También es importante para aquellos que trabajan con archivos grandes como vídeossharemore_vert

¿Deberías comprar un HDD o un SSD para tu PC?

Siempre recomendaríamos un enfoque híbrido para el almacenamiento dentro de un PC, a menos que sea un portátil o tengas suficiente dinero para cubrir el coste de una configuración totalmente SSD. Los SSD simplemente tienen más sentido dentro de un portátil gracias a la falta de partes móviles y una mejor duración de la batería en comparación con un HDD. Para un ordenador de sobremesa, lo mejor es usar un SSD para el sistema operativo y las aplicaciones y juegos que se usan con frecuencia, así como uno o dos HDD para otros datos.

Utilizar un SSD en tu PC puede ahorrarte algo de dinero al mismo tiempo que proporciona un modesto aumento de rendimiento, lo que lo hace ideal para juegos y software que no siempre juegas o usas, pero que funcionarían mejor con el mayor ancho de banda que los HDD. Una unidad SSD M.2 puede ser mucho más capaz con velocidades de transferencia más rápidas, pero pagarás una pequeña fortuna por el lujo y tendrás que asegurarte de que tienes un puerto M.2 abierto en tu placa base.

Resumen

HDD:

  • Más barato por GB
  • Mayor capacidad
  • Más lento
  • No tan duradero
  • Susceptible a daños físicos

SSD:

  • Más caro por GB
  • Menor capacidad
  • Más rápido
  • Más duradero
  • Resistente a daños físicos

Recomendación:

  • Portátil: SSD
  • Ordenador de sobremesa: SSD para el sistema operativo y aplicaciones/juegos; HDD para almacenamiento adicional

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