El Flipper One es el nuevo dispositivo de Flipper Devices, un cyberdeck, es decir, un pequeño ordenador portátil con Linux pensado para trastear con redes y hardware, y no es el sucesor del Flipper Zero aunque medio internet lo llame así. Son dos aparatos que trabajan en capas distintas y resuelven problemas distintos. Vamos a ver en qué se diferencian de verdad y cuál te conviene según lo que quieras hacer.
¿El Flipper One sustituye al Flipper Zero? No. El Flipper One es un pequeño ordenador con Linux orientado a redes IP (Ethernet, Wi-Fi, análisis de tráfico), mientras que el Flipper Zero es un dispositivo de bolsillo para radiofrecuencia local (NFC, RFID, Sub-GHz, infrarrojos). Flipper Devices los plantea como complementarios. Hoy el Zero se compra (169 dólares, 180-220 euros en España) y el One sigue en desarrollo sin fecha de venta.
¿Qué es el Flipper Zero y para qué sirve?
El Flipper Zero es un dispositivo de bolsillo que reúne varios lectores y emisores de radiofrecuencia en un solo cuerpo del tamaño de un mando. Lleva NFC, RFID de 125 kHz, Sub-GHz de 300 a 928 MHz, infrarrojos, conector iButton, pines GPIO y Bluetooth LE, todo sobre un microcontrolador STM32WB55 con 256 KB de RAM, según Flipper Devices.
Lo que define al Zero es que trabaja en local. Lee, copia y reemite señales que viajan por el aire o por contacto directo, sin pasar por ninguna red. Clonas un mando de garaje, lees una tarjeta de acceso, repites la señal de un mando de tele o registras lo que emite un sensor inalámbrico.
No se conecta a internet por su cuenta ni administra una red, y eso no es un defecto: es para lo que está hecho. Si quieres el detalle de todo lo que hace y cómo se le instalan aplicaciones, ya lo desarrollamos a fondo en la guía de la herramienta de hacking del Flipper Zero y en el repaso a sus aplicaciones. Aquí lo resumimos solo para compararlo con el One.

Su pantalla monocroma de 1,4 pulgadas y sus botones físicos lo hacen rápido para tareas concretas: enciendes, eliges función, capturas o emites. Esa sencillez explica buena parte de su éxito. Incluso da para jugar, como vimos con el módulo de videojuegos que lo convierte en una mini consola retro.

¿Qué es el Flipper One y en qué cambia?
El Flipper One juega en otra liga. Monta un SoC Rockchip RK3576 de ocho núcleos con 8 GB de RAM, una NPU para inteligencia artificial en local y corre Debian Linux. Incorpora doble Ethernet Gigabit, Wi-Fi 6E, Bluetooth 5.2, salida HDMI y una ranura M.2 para añadir un módem 5G, un SSD o módulos de radio definida por software.
Esto ya no es un mando de bolsillo, es un ordenador Linux compacto orientado a redes. Flipper Devices lo plantea para trabajar con infraestructura: hacer de router, de pasarela VPN, de analizador de paquetes o de estación de trabajo portátil. Es la diferencia entre un aparato que toca señales sueltas y uno que se mete en la red entera.
El tamaño confirma el cambio. El Flipper One es bastante más grande que el Zero, para llevar en la mochila o usar en mesa, no en el bolsillo del pantalón.
El Flipper One se anunció el 21 de mayo de 2026 y está en desarrollo. La propia compañía sitúa la versión para desarrolladores no antes del verano de 2026, y la de consumo no tiene fecha. Hoy no se puede comprar.

¿Por qué el Flipper One no sustituye al Flipper Zero?
Lo verás en titular tras titular: «Flipper Zero 2», «el sucesor», «la nueva versión». Es falso, y lo ha aclarado la propia Flipper Devices en el anuncio oficial donde presenta el One: es una línea de producto separada, para una capa de red distinta. El One no viene a reemplazar al Zero ni a dejarlo obsoleto.
La explicación está en las capas de red. El Flipper Zero domina la radiofrecuencia local sin conexión: NFC, RFID, Sub-GHz, infrarrojos. El Flipper One se mueve en lo que viaja por IP: Ethernet, Wi-Fi, paquetes, redes. Apenas se solapan.
Te lo pongo con un ejemplo. Quieres clonar la tarjeta de tu portal: tu aparato es el Zero, y el One no te aporta nada ahí. Quieres analizar el tráfico de tu red o montar un punto de acceso configurable: ahí entra el One, y el Zero no llega.
Por eso la propia marca habla de complemento, no de reemplazo. Si te dedicas a esto en serio, lo lógico es tener los dos, cada uno para lo suyo. Preguntarte «cuál es mejor» en abstracto no lleva a ningún sitio, porque la pregunta de verdad es qué quieres hacer con él.
¿Cuáles son las diferencias técnicas entre ambos?
Estas son las diferencias que de verdad cambian tu decisión, según las especificaciones del fabricante.
El procesador marca el primer salto. El Zero usa un microcontrolador STM32WB55 con 256 KB de RAM, justo para sus funciones de radio. El One monta un Rockchip RK3576 de ocho núcleos con 8 GB de RAM, un equipo capaz de correr un sistema operativo completo.
El sistema los separa todavía más. El Zero funciona con un firmware ligero sobre FreeRTOS. El One arranca un Debian Linux con todo lo que eso implica, incluida la ejecución de modelos de IA en local gracias a su NPU.
La conectividad es donde mejor se ve el cambio de propósito. El Zero no tiene Ethernet ni Wi-Fi para navegar, su radio es de proximidad. El One trae doble Ethernet Gigabit, Wi-Fi 6E y ranura M.2 para ampliar con 5G o almacenamiento.
El formato cierra el cuadro. El Zero cabe en el bolsillo y pesa poco más de 100 gramos. El One es voluminoso, pensado para mochila o mesa.

¿Qué puede hacer cada uno en la práctica?
Bajemos las fichas técnicas al suelo, porque mucha gente compra el Zero esperando milagros y se lleva un chasco.
El Flipper Zero lee y emula tarjetas NFC y RFID de 125 kHz, captura y reemite señales Sub-GHz de mandos y sensores, hace de mando universal por infrarrojos, lee llaves iButton y habla con hardware por sus pines GPIO. Con firmware alternativos como Unleashed o Momentum desbloqueas más funciones, y con el módulo correspondiente añades análisis de Wi-Fi.
Pero tiene límites que notas en cuanto lo usas. No abre coches modernos: los vehículos actuales usan códigos rotativos cifrados que no se replican copiando una señal. No rompe el cifrado de tarjetas seguras por arte de magia. Sirve para auditar tus propios dispositivos y entender cómo funcionan, no para las hazañas que ves en vídeos virales. Si lo compras creyéndote esos vídeos, te vas a decepcionar.
El Flipper One, sobre el papel, apunta a tareas de red: analizar paquetes, levantar una VPN, hacer de router o servir de banco de pruebas Linux con módulos SDR. Y digo «sobre el papel» a propósito, porque no hay unidades en la calle todavía. Su rendimiento real habrá que verlo cuando llegue, no antes.
¿Cuánto cuestan y dónde comprarlos en España?
El Flipper Zero cuesta 169 dólares en la tienda oficial. En España se mueve entre 180 y 220 euros según disponibilidad, vía distribuidores europeos como Lab401 o vendedores terceros en Amazon cuando hay stock. Es un producto con stock irregular, así que el precio baila.
El Flipper One no tiene precio final ni canal de compra. La compañía sí ha declarado un precio objetivo por debajo de 350 dólares para la configuración base (sin el módulo celular), pero ella misma avisa de que la cifra puede moverse según el coste final de los componentes y la crisis de memoria RAM. O sea, una referencia, no un precio cerrado. Su llegada dependerá de la campaña de financiación que prepara la marca, así que cualquier otra cifra que veas circular es especulación.
Esta diferencia pesa en tu decisión: uno lo compras hoy, el otro no.
¿Cuál comprar según lo que quieras hacer?
Al grano, que es lo que has venido a buscar.
Si lo tuyo es la radiofrecuencia de proximidad (tarjetas, mandos, infrarrojos, sensores) y quieres algo que funcione hoy y quepa en el bolsillo, compra el Flipper Zero. Está maduro, tiene una comunidad enorme y firmware que lo mejoran. Es la opción acertada para casi todo el mundo.
Si lo tuyo son las redes IP, el análisis de tráfico, el pentesting de infraestructura o trastear con un Linux portátil ampliable, espera al Flipper One. Eso sí, asume que la primera hornada va para desarrolladores y que tendrá las asperezas de un producto recién nacido.
¿Dudas y quieres empezar ya? Compra el Zero. Apostar por el One significa esperar meses sin fecha firme y toparte con un aparato en rodaje. Esperar al One solo merece la pena si tu objetivo es justo lo que el Zero no hace.
Y si te dedicas a la seguridad en serio, no elijas: acabarás teniendo los dos, porque cubren cosas distintas. Pero esa conversación llega cuando el One esté a la venta, y todavía no lo está.
Preguntas frecuentes
¿El Flipper One es la segunda versión del Flipper Zero? No. No es un Flipper Zero 2 ni su sucesor. Es un aparato distinto, un ordenador Linux para redes IP, mientras que el Zero es un multiusos de radiofrecuencia de proximidad. Trabajan en capas diferentes y se complementan.
¿Cuándo se podrá comprar el Flipper One? Se anunció el 21 de mayo de 2026 y está en desarrollo. La versión para desarrolladores se espera no antes del verano de 2026, y la de consumo no tiene fecha. Hoy no está a la venta.
¿Cuánto va a costar el Flipper One? La compañía ha declarado un precio objetivo por debajo de 350 dólares para la configuración base, sin el módulo celular. No es un precio cerrado: la propia marca avisa de que puede variar según el coste de los componentes y la crisis de RAM.
¿Cuánto cuesta el Flipper Zero en España? El precio oficial es de 169 dólares. En España suele situarse entre 180 y 220 euros según disponibilidad, vía distribuidores europeos o vendedores terceros en Amazon.
¿El Flipper Zero puede abrir cualquier coche? No. Los coches modernos usan códigos rotativos cifrados que no se replican copiando la señal. Solo funcionaría con sistemas antiguos y concretos. Su uso real es auditar dispositivos propios y aprender sobre radiofrecuencia.
¿Cuál compro si estoy empezando? El Flipper Zero. Está disponible, es más sencillo, cabe en el bolsillo y tiene una comunidad enorme detrás. El Flipper One tiene sentido si tu objetivo son las redes IP y puedes esperar a que salga.
¿Es legal usar el Flipper Zero en España? Sí. Es legal tenerlo, comprarlo y usarlo en España y la Unión Europea, siempre con un uso responsable sobre tus propios dispositivos o en entornos autorizados. Acceder a sistemas ajenos sin permiso sigue siendo ilegal.




