Windows 11 24H2, lanzado en octubre de 2024, llegó con promesas de mejor rendimiento, funciones de IA avanzadas y una interfaz más fluida. Desde entonces hemos asistido a varias actualizaciones y parches que han sido un caos en la mayoría de los casos.
Como usuario, también he sufrido de estos problemas y he recopilado en un artículo estos problemas: desde pantallazos azules, hasta fallos de instalación y parches que no han hecho más que añadir complicaciones.

Para no hacer el artículo demasiado extenso, vamos a detenernos sólo en las actualizaciones más problemáticas y comenzamos en la crítica actualización KB5053598 (marzo 2025) , una actualización que acertadamente señalábamos que traía más fallos que soluciones, con pantallazos azules con mensajes de error como «MEMORY_MANAGEMENT» o «SECURE_KERNEL_ERROR».
Esto afectaba a sistemas con SSDs Western Digital (SN770, SN580), procesadores Intel 11th Gen con drivers Smart Sound Technology (SST) 10.29.0.5152 o 10.30.0.5152, y placas Z890 de MSI o ASUS, además de que había hilos en Reddit de usuarios que relataban sistemas inutilizados tras estos fallos. También incluso ocasionaba la eliminación de Copilot de la barra de Tareas.

Nos hacíamos eco también de que al intentar aplicar la actualización KB5055523 (abril 2025), se atasca en 6%, 38% o 99%, mostrando errores como 0x800f0993 o 0x80070032. En entornos empresariales, Windows Server Update Services (WSUS) falla al descargar actualizaciones, con errores como 0x80240069. Ejecutar el solucionador de problemas o usar una ISO de 24H2 no siempre funciona.
Relatábamos también problemas graves con Windows Hello al tratar de instalar esa actualización, pues quedaba inutilizado en ciertos escenarios y el fallo estaba relacionado con desactivaciones de la cámara principal con determinadas configuraciones de privacidad.
Las actualizaciones también ocasionaban que el PC no obtuviera una IP válida, lo que impedía el acceso normal a Internet, o bien caídas intermitentes o dispositivos que desaparecen misteriosamente en redes compartidas, afectando a impresoras o archivos.
Fué también muy sonada la actualización de enero – (KB5050081) – que causaba un comportamiento extraño en ciertas impresoras USB conectadas a ordenadores con Windows 10, versión 22H2

Así estas impresoras con conexión USB soporte dual para protocolos USB Print e IPP sobre USB, imprimen texto aleatorio y datos sin sentido, como comandos de red y caracteres extraños tal y como veis en la imagen anterior.
Otra actualización problemática fué la KB5050094 que provocaba que el audio desapareciese en altavoces o auriculares con Bluetooth especialmente en dispositivos con Dirac Audio o Intel SST, además de afectar a juegos que también pierden el audio USB.
¿Recordáis también la actualización KB5051987? una actualización que hacía que File Explorer se congelase al copiar archivos o navegar por carpetas y que trajo también muchos quebraderos de cabeza.
Por último recientemente una de las actualizaciones más problemáticas sin duda ha sido la KB5060842 , una actualización que prometía nuevas funcionalidades para Copilot y Onedrive entre otras mejoras y que se convirtió en una pesadilla para muchos usuarios, sobretodo gamers con juegos que utilizaban el sistema Anti-Cheat como Fortnite , al reiniciarse inesperadamente este tipo de juegos y corregida de forma fulminante por la actualización KB5063060
¿Por qué tanto caos?
Las actualizaciones de Windows 11, como la reciente KB5060842, crean una desconfianza cada vez mayor entre los «sufridos» usuarios de Windows 11. No es de recibo que en sólo 1 día Microsoft haya tenido que lanzar una actualización de urgencia para solucionarla.
Todos estos fallos nos llevan a reflexionar si realmente Microsoft pone el suficiente celo a la hora de liberar una actualización, donde comprobamos que ni mucho menos ¿cuál es el motivo?
Actualmente las actualizaciones y parches muchos de ellos ocupan una cantidad increíble de espacio – hasta 3 GB y eso que ahora ocupan menos espacio – y que junto con la integración » a martillo» de modelos de IA convenciéndonos de sus bondades causan el efecto contrario: rechazo y donde vemos que Microsoft prioriza su uso.
No hablemos ya de la falta de optimización de estas actualizaciones para hardware antiguo pero que es todavía válido – nos referimos al TPM – que han generado controversia debido a problemas de compatibilidad y errores críticos.
A mí personalmente me molesta la «imposición» de Bing y Edge casi por defecto, Microsoft tendría que ser mucho menos intrusiva en este sentido y ocuparse de lo que realmente importa al usuario: un sistema operativo fiable y seguro.
¿Microsoft escucha a los usuarios acerca de las quejas de estas actualizaciones para Windows 11 24H2?

Pues sinceramente, parece que si. He encontrado un hilo muy curioso en la red X. En este hilo, un usuario azzurro se queja de las actualizaciones de Windows y calificó al sistema operativo como «puro horror», un hilo interesante donde se debate sobre las carencias del sistema operativo de Microsoft. Ha abandonado Windows para pasarse a Fedora, una distro popular de Linux.
El hilo es fiel reflejo del descontento de muchos usuarios, destacando problemas como privacidad, rendimiento, bloatware, errores frecuentes con las actualizaciones y una interfaz poco intuitiva.
Hay mejoras como el Panel de Control, la búsqueda en el Menú Inicio sigue dejando mucho que desear. Pero es aquí, donde Brandon Leblanc que no es un cualquiera, pues el jefe del programa de Windows Insider, contestó a este usuario asegurando que Microsoft está atento a estas críticas y que el también considera Fedora como la mejor distro Linux – sic –
El tiempo del fin de las actualizaciones de Windows 10 llega a su fin, recordemos que es el 14 de Octubre de este año y nos veremos obligados a pasarnos a Windows 11 inexcusablemente…. Suerte….




