Las recientes filtraciones en torno a la arquitectura Blackwell de NVIDIA han revelado detalles técnicos significativos sobre la que será la propuesta para la gama de entrada: la NVIDIA GeForce RTX 5050. Según informaciones provenientes de fuentes habituales en la industria como BenchLife y el filtrador MEGAsizeGPU, este modelo presentará una configuración de memoria y bus que rompe con los estándares vistos en las últimas generaciones, adaptándose a las nuevas densidades de la memoria GDDR7.
Configuración de memoria: El salto a los 9 GB GDDR7
La principal novedad técnica de la RTX 5050 radica en su capacidad de memoria VRAM. Por primera vez en un modelo de esta categoría, veríamos una cifra de 9 GB. Esta decisión no es arbitraria, sino que responde a la evolución tecnológica de los módulos de memoria. Con la llegada de la interfaz GDDR7, los fabricantes de semiconductores han comenzado a producir chips con una densidad de 3 GB por módulo, sustituyendo a los tradicionales chips de 2 GB presentes en la mayoría de tarjetas de la serie RTX 40.
Al utilizar tres módulos de 3 GB cada uno, NVIDIA alcanza una cifra total de 9 GB. Este incremento es una respuesta técnica a las crecientes demandas de los motores gráficos actuales, que a menudo se ven limitados por los 8 GB de VRAM en configuraciones de texturas de alta calidad, incluso en resoluciones 1080p.
El bus de 96 bits y el ancho de banda
Uno de los puntos que más debate ha generado es la implementación de un bus de memoria de 96 bits. Para comprender por qué NVIDIA ha optado por esta configuración en lugar del bus de 128 bits habitual, es necesario analizar la relación entre los módulos y los controladores de memoria de la GPU.

En una arquitectura de GPU moderna, cada módulo de memoria de 32 bits requiere un controlador específico. Una configuración de 9 GB mediante tres módulos de 3 GB da como resultado un bus total de 96 bits (3 x 32 bits). Si NVIDIA hubiera optado por un bus de 128 bits con estos nuevos chips de 3 GB, la tarjeta tendría que montar 12 GB de VRAM, una cifra que la marca parece reservar para escalones superiores como la RTX 5060 o RTX 5070.
A pesar de la reducción en el ancho del bus respecto a los 128 bits de la generación anterior, el rendimiento no se verá necesariamente comprometido. La memoria GDDR7 opera a velocidades significativamente más altas, alcanzando los 28 Gbps en sus versiones iniciales.
Si realizamos el cálculo técnico, un bus de 96 bits a 28 Gbps ofrece un ancho de banda de 336 GB/s. En comparación, una RTX 4060 con un bus de 128 bits y memoria GDDR6 a 17 Gbps ofrece 272 GB/s. Por lo tanto, aunque el bus es físicamente más estrecho, la velocidad de la nueva tecnología compensa la diferencia, resultando en un incremento neto del ancho de banda disponible.
Estrategia de chips: El uso del GB205 en la RTX 5060
La filtración también arroja luz sobre una decisión logística curiosa que afecta a la RTX 5060. Tradicionalmente, NVIDIA utiliza chips diferentes para cada escalafón de rendimiento (como el GB206 para la serie 60). Sin embargo, los reportes indican que la RTX 5060 podría utilizar el chip GB205, el cual está destinado inicialmente a la RTX 5070.
Este movimiento sugiere que NVIDIA podría estar aprovechando núcleos GB205 que no cumplen con las especificaciones completas para ser una RTX 5070, desactivando unidades de cómputo para integrarlos en la RTX 5060. Para los ensambladores (AICs), esto supone un reto de diseño, ya que el chip GB205 requiere un diseño de PCB (placa de circuito impreso) más complejo que el que se usaría para un chip inferior.
Es muy probable que veamos modelos de RTX 5060 utilizando el mismo sistema de alimentación y refrigeración que sus hermanas mayores, manteniendo incluso conectores de alimentación de 8 pines estándar en lugar de transiciones más complejas.
Lanzamiento NVIDIA Geforce RTX 5050 9GB GDDR7
Todo indica que NVIDIA no tiene prisa por presentar estos modelos de gama media y entrada. Las previsiones sitúan la presentación oficial de la RTX 5050 en torno al Computex 2026. Esta ventana de lanzamiento permitiría a la compañía limpiar el inventario existente de la serie RTX 40 antes de introducir la nueva arquitectura Blackwell en los segmentos de mayor volumen de ventas.




