La pasta térmica de una tarjeta gráfica se reseca con los años y deja de transmitir bien el calor desde el chip al disipador, así que la temperatura de funcionamiento sube más de lo hatibual y el ventilador trabaja más. En esta guía abrimos una ASUS Dual GTX 1650 con varios años de uso, la limpiamos a fondo, le cambiamos la pasta y medimos cuántos grados baja de verdad.

Cambiar pasta térmica de tu tarjeta paso a paso
¿Por qué sube de temperatura una GTX 1650 con los años?
La GTX 1650 monta el chip TU117 de NVIDIA, un núcleo modesto que de fábrica trabaja fresco. El problema no es el chip, es lo que hay entre el chip y el disipador.
La pasta que viene de fábrica suele ser correcta, no excepcional. Con el calorse va secando, se cuartea y pierde contacto, ademnás de sus cualidades de transmisión del calor. Cuando la retiras de una tarjeta con varios años encima te la encuentras agrietada como barro seco, tal como se ve en estas fotos.

A eso se suma el polvo. El disipador de la ASUS Dual es un bloque de aletas radiales que atrapa pelusa entre los álabes de los dos ventiladores, y esa capa de suciedad aísla el aluminio y reduce el caudal de aire.

El resultado es una gráfica que antes se quedaba en temperaturas tranquilas y ahora roza cifras incómodas en juegos. La temperatura máxima que NVIDIA da para la GTX 1650 es de 92ºC, y en los foros técnicos se toma el rango de 80-85ºC en carga como la señal de que toca abrir y hacer mantenimiento
¿Qué necesitas antes de abrir la tarjeta?
Conviene dejar el material preparado antes de tocar nada, porque a mitad de proceso no querrás salir corriendo a buscar un destornillador.
Necesitas un destornillador Phillips de precisión para los tornillos del disipador, alcohol isopropílico (de 96º o superior), bastoncillos de algodón, una brocha de cerdas suaves, aire comprimido y la pasta térmica nueva. Sobre la pasta, cualquier compuesto decente actual sirve de sobra para una 1650; no hace falta lo más caro del mercado, pero sí conviene huir de la pasta de tres euros sin marca.

Un detalle práctico: ten a mano un recipiente para los tornillos. La ASUS Dual usa tornillos de distinta longitud entre el disipador y la carcasa, y mezclarlos te puede dar un susto al volver a montar todo de nuevo
¿Cómo se desmonta el disipador de la ASUS Geforce GTX 1650Dual?
Vamos a separar la tarjeta del bloque de refrigeración. Apaga el equipo, desconéctalo de la corriente y saca la gráfica de la ranura PCIe antes de empezar.
Da la vuelta a la tarjeta. Los cuatro tornillos que rodean el chip gráfico son los que prensan el disipador contra la GPU. Esos son los que liberan el contacto principal.

Afloja también los tornillos del marco que sujetan el conjunto de ventiladores. En esta ASUS los dos ventiladores van alimentados por un único conector de cuatro pines marcado como J5 en la placa. Hay que desconectarlo con cuidado antes de separar del todo la carcasa, porque va tirando de un cable corto.

Con la carcasa fuera, el conjunto de ventiladores queda separado del disipador y ya puedes ver el estado real del polvo acumulado dentro.

Cuando levantes el disipador, hazlo recto y sin tirones. Si la pasta vieja está muy pegada, mueve el bloque un par de grados a un lado y a otro para despegarlo. Nunca hagas palanca contra el chip.
¿Cómo se limpia la pasta vieja sin dañar el chip?
Con el chip al aire vas a ver el estado real de la pasta. En esta unidad estaba completamente seca y cuarteada sobre el die, sin apenas zona húmeda en el centro.

Moja un bastoncillo o un disco de algodón en alcohol isopropílico y retira la pasta del chip con pasadas suaves. No frotes en seco ni uses nada metálico. El isopropílico se evapora sin dejar residuo, y esa es la razón de usarlo en lugar de un alcohol de farmacia con agua y aditivos.

Limpia el chip hasta dejar el die brillante y sin restos grises en los bordes. Repite la operación en la base del disipador, donde también queda pasta seca pegada al cobre o al aluminio.

Mientras tienes el disipador fuera, aprovecha para limpiarlo de polvo. Con la brocha y el aire comprimido saca toda la pelusa atrapada entre las aletas. Esta es la parte que más temperatura recupera y casi nadie le dedica el tiempo que merece.

El bloque limpio tiene que quedar así, con las aletas despejadas y el aire pasando sin obstáculos.

¿Cuánta pasta térmica hay que poner en la GPU?
El chip TU117 de la 1650 es pequeño y cuadrado, así que no necesita demasiada pasta. Una gota central del tamaño de un guisante reparte bien al prensar el disipador.

No hace falta extenderla a mano. Cuando vuelvas a atornillar el disipador, la presión la reparte sola por toda la superficie del die. Poner de más solo consigue que rebose por los lados y manche la placa sin mejorar el contacto.
Una vez aplicada la pasta, vuelve a montar todo en orden inverso: asienta el disipador, aprieta los cuatro tornillos del chip en cruz y de forma progresiva (no uno del todo y luego el siguiente), reconecta el ventilador en J5 y cierra la carcasa.

¿Cuánto baja la temperatura después del cambio?
Tras la limpieza de los ventiladores, radiador y del núcleo de la tarjeta gráfica retirando la pasta térmica reseca medí la temperatura antes y después en la misma tarjeta, mismo equipo y misma temperatura ambiente, para ver qué mejora real da este mantenimiento.
Antes del mantenimiento:
- Reposo (idle): >> 37ºC
- En carga (juego): >>81ºC
Después de limpiar y cambiar la pasta:
- Reposo (idle): >> 33ºC
- En carga (juego): >> 70ºC
La caída de 4ºC en IDLE y nada menos que 11ºC en FULL confirma que el mantenimiento de la tarjeta gráfica merece la pena. El salto importante está en carga, que es donde la pasta seca penalizaba de verdad y donde el ventilador se veía obligado funcionar al máximo.
Conviene una matización y es que una buena parte de esa mejora viene de quitar el polvo del disipador, no solo de la pasta. Por eso recomiendo hacer las dos cosas a la vez y no abrir la tarjeta solo para repastear dejando las aletas sucias.
¿Cada cuánto conviene repetirlo?
En una tarjeta de uso doméstico, revisar el estado térmico cada dos o tres años es un intervalo razonable. Si juegas muchas horas, tienes la torre en un sitio con polvo o notas que el ventilador suena más de lo que recordabas, adelanta la revisión.
La ASUS Dual GTX 1650 es una tarjeta que, bien mantenida, aguanta perfectamente para 1080p en juegos exigentes y de sobra para uso diario. Un mantenimiento de media hora le devuelve los grados que el tiempo le había robado y alarga su vida útil sin gastar un euro en hardware nuevo.

Preguntas frecuentes
¿Pierdo la garantía si abro la GTX 1650 para cambiar la pasta? Si la tarjeta sigue en garantía, abrir el disipador puede anularla, ya que muchos fabricantes colocan un sello en uno de los tornillos. Si la tuya es de hace años y está fuera de garantía, no hay nada que perder por ese lado.
¿Sirve cualquier pasta térmica para una GTX 1650? Cualquier pasta de una marca conocida sirve de sobra para este chip. No necesitas metal líquido ni la pasta más cara del mercado; el TU117 disipa poco calor y una pasta media cumple perfectamente.
¿Puedo usar alcohol normal en vez de isopropílico? No es recomendable. El alcohol de farmacia lleva agua y aditivos que dejan residuo. El isopropílico se evapora limpio y es el que se usa en electrónica precisamente por eso.
¿Tengo que cambiar también los thermal pads de la VRAM? En la 1650 la memoria suele ir bien con los pads de fábrica. Si están en buen estado, no hace falta tocarlos. Cámbialos solo si están endurecidos o se han desplazado.
¿Es normal que mi GTX 1650 llegue a 80ºC en juego? La temperatura máxima oficial de la GTX 1650 es de 92ºC, así que 80ºC entra dentro de lo seguro. Ahora bien, si antes se quedaba más fresca y ahora roza esa cifra de forma constante, es buen momento para hacerle el mantenimiento que vemos en esta guía.




