No falla. Cada vez que parece que Windows 11 ha alcanzado un estado de madurez razonable, llega el martes de parches y nos devuelve a la realidad. Como usuario habitual del sistema, ya estoy acostumbrado a esos pequeños fallos que aparecen tras una actualización, pero lo que está ocurriendo con el parche KB5074109(lanzado en enero de 2026) es de otro nivel. Tanto es así que la propia Microsoft, en un movimiento poco habitual, ha dejado de pedir paciencia y ha pasado a recomendar directamente su desinstalación.

¿Qué está pasando exactamente?
El parche en cuestión, que en teoría debía mejorar la seguridad de las versiones 24H2 y 25H2, se ha convertido en una auténtica «caja de sorpresas» desagradables. He visto reportes de todo tipo, pero los más graves afectan a la estabilidad básica del equipo. Por un lado, muchos usuarios con tarjetas gráficas NVIDIA están sufriendo pantallas negras aleatorias que obligan a reiniciar por la fuerza.
Por otro lado, si todavía dependes de la versión clásica de Outlook y gestionas archivos .PST en OneDrive, prepárate: la aplicación se cuelga sistemáticamente y se niega a cerrarse de forma limpia. A esto le sumamos el misterioso error 0x803F8001, que está bloqueando la apertura de diversas aplicaciones esenciales. Personalmente, me parece frustrante que, a estas alturas de 2026, una actualización de seguridad pueda dejar un equipo de trabajo prácticamente inútil.
Guía rápida: Cómo desintalar la actualización KB5074109
Si has notado que tu PC hace cosas raras desde hace unos días, lo mejor que puedes hacer es seguir el consejo oficial y dar marcha atrás. Aquí te explico cómo lo he hecho yo para evitar problemas:
Ve a Configuración > Windows Update. Lo primero que te recomiendo es pulsar en «Pausar actualizaciones durante 1 semana». Si no lo haces, Windows intentará reinstalar el parche defectuoso nada más reinicies.

Busca el historial: Dentro de la misma pantalla de Windows Update, baja hasta encontrar la opción «Historial de actualizaciones».
Hacia la salida: Al final de esa lista, verás un apartado llamado «Configuración relacionada». Haz clic en «Desinstalar actualizaciones».

Elimina el rastro: Busca en la lista la que tenga el código KB5074109. Pulsa el botón «Desinstalar» y confirma tu decisión.

Reinicia: El sistema te pedirá reiniciar para completar el proceso. Hazlo y cruza los dedos.
Una reflexión final
Me pregunto seriamente qué está pasando con el control de calidad en Redmond. No es el primer parche de este año que sale «malo», pero que Microsoft inste activamente a desinstalar una actualización de seguridad es una señal clara de que algo se les ha escapado de las manos.
Mientras esperamos una solución definitiva, mi consejo es sencillo: prioriza la estabilidad de tu máquina. Ya habrá tiempo de estar protegidos cuando el parche no sea más peligroso que la propia vulnerabilidad.




