No todos los días aparece un mando que te haga levantar la ceja antes incluso de pensar en botones o joysticks. Y eso es exactamente lo que ha conseguido el nuevo RG G01 Smart Controller de Anbernic: introducir una función tan inesperada como intrigante en el mundo del hardware gaming, la medición del ritmo cardíaco en pleno juego.
La idea es sencilla, pero poco habitual: mientras juegas, el propio mando puede registrar tus pulsaciones a través de sensores integrados en las empuñaduras. Sin relojes, sin pulseras y sin accesorios externos. Solo tú, el mando… y tu corazón reaccionando a lo que ocurre en pantalla.
Un diseño que no intenta pasar desapercibido
A nivel visual, el RG G01 deja claro desde el primer momento que no es un mando convencional. En la parte frontal incorpora una pantalla IPS curva 2.5D, situada entre el stick izquierdo y los botones principales. No está pensada para mostrar el juego, sino para funcionar como un centro de control integrado.
Desde esa pantalla se pueden ajustar perfiles, reasignar botones, configurar macros y visualizar información en tiempo real, incluido el dato que más titulares está generando: la frecuencia cardíaca del jugador. Todo sin depender obligatoriamente de una aplicación externa, algo que refuerza la sensación de estar ante un dispositivo más autónomo de lo habitual.

Medir las pulsaciones en medio de la partida
El sensor de ritmo cardíaco es, sin duda, el elemento diferencial de este mando. Según la información disponible, los sensores están colocados de forma que detectan las pulsaciones cuando el jugador sujeta el mando con normalidad, mostrando los datos directamente en la pantalla integrada.
Más allá del impacto visual, esta función abre varias lecturas interesantes. Por un lado, aporta un componente casi “emocional” a la experiencia de juego: ver cómo reacciona tu cuerpo en momentos de tensión, combates intensos o situaciones límite. Por otro, podría tener aplicaciones más analíticas, como identificar picos de estrés, estudiar la respuesta del jugador o incluso complementar retransmisiones o entrenamientos competitivos.

Eso sí, conviene dejar claro que no estamos ante un dispositivo médico, y por ahora no se han detallado aspectos como la precisión clínica del sensor o la exportación avanzada de datos. Todo apunta a que se trata de una función pensada para curiosidad, feedback y experimentación, más que para seguimiento de salud.
Un mando serio más allá del “efecto sorpresa”
Reducir el RG G01 únicamente a su sensor cardíaco sería injusto. Anbernic ha dotado a este mando de características que apuntan claramente al jugador exigente:
- Giroscopio de 6 ejes para control por movimiento
- Joysticks electro-inductivos orientados a mayor durabilidad
- Gatillos con doble recorrido y sistema de bloqueo
- Botones traseros personalizables
- Vibración háptica avanzada con doble motor
Todo ello sugiere que, incluso ignorando por completo la medición de pulsaciones, el mando busca competir en calidad y prestaciones dentro del segmento medio-alto.

Conectividad pensada para varios dispositivos
En cuanto a compatibilidad, el RG G01 ofrece Bluetooth, conexión inalámbrica 2.4 GHz y USB-C, lo que facilita su uso en PC, consolas y dispositivos móviles. Este enfoque encaja bien con el perfil habitual del usuario de Anbernic, acostumbrado a alternar entre distintas plataformas sin complicaciones.
Por ahora, la marca no ha confirmado precio ni fecha oficial de lanzamiento, aunque ya se han mostrado unidades reales en funcionamiento, lo que indica que el producto no es solo un concepto.




