Desde hace unos meses se han sucedido los reportes de inestabilidad en los procesadores Intel de 13 y 14 Generación, debido a los voltajes de funcionamiento y el excesivo OC que permiten las placas base con estos procesadores.
Tras una concienzuda investigación por parte del Gigante Azul, Intel ha podido identificar los principales factores que contribuyen a estos problemas de inestabilidad. Así según el análisis de la compañia han sido dos los elementos clave: un error en el algoritmo de la función Enhanced Thermal Velocity Boost (eTVB) y los voltajes de entrada elevados que permitían a los procesadores operar a frecuencias y voltajesen modo turbo incluso cuando alcanzaban altas temperaturas.
Para abordar estos problemas, Intel ha desarrollado un parche de microcode que corrige el error de eTVB y está trabajando con sus socios fabricantes de placas base para implementar esta actualización de BIOS a la brevedad posible, con el objetivo de tener la solución disponible antes del 19 de julio de 2024, y de hecho ya MSI ha publicado unas actualizaciones de la BIOS con esta corrección para la gama MPG Z790 Carbón y MPower.
Como muestra del empeño que ha puesto Intel en la solución de este problema, Intel ha publicado una Guía de configuración predeterminada, donde se recomienda a los poseedores de estos procesadores realizar ajustes en la Bios relativos a los límites de energía, con unos rangos más conservadores.

Con esta guía se respetan los límites de funcionamiento para los cuales fueron diseñados estos procesadores y garantizan una mayor estabilidad, pero asímismo Intel reconoce que no es la solución definitiva y que la investigación sigue su curso.
Intel también recomienda encarecidamente instalar la última versión de la placa base que incluirá el parche de microcódigo en cuanto esté disponible y utilizar los parámetros de «Configuración Recomendada» en la Bios de la placa base.
