Es muy difícil encontrar en el mercado una consola que encuentre el equilibrio perfecto entre potencia y portabilidad: la mayoría se queda a medio camino, sacrificando rendimiento por autonomía o viceversa. La OneXPlayer OneXFly Apex llega para romper esa regla no escrita, y lo hace apostando fuerte por la potencia bruta sin disimulos.
AMD Ryzen AI 9 HX 370: cuando meter un procesador de portátil gaming en 7 pulgadas tiene sentido
Aquí no hay medias tintas. OneXPlayer ha metido en este chasis un AMD Ryzen AI 9 HX 370, el mismo procesador que encuentras en portátiles gaming de 15 pulgadas que cuestan más de 2.000 euros. Hablamos de arquitectura Zen 5, 12 núcleos, 24 hilos y frecuencias que tocan los 5.1 GHz cuando la cosa se pone seria.

La GPU integrada Radeon 890M con arquitectura RDNA 3.5 es donde está la auténtica magia, una iGPU que ha demostrado ser capazde mover títulos AAA a 1080p con configuraciones medias-altas manteniendo los 60 FPS. Para una portátil de este tamaño, es brutal.
La RAM LPDDR5X-7500 de hasta 64 GB elimina cualquier cuello de botella, y el SSD PCIe 4.0 de hasta 4 TB significa que puedes llevarte literalmente toda tu biblioteca de Steam sin tener que estar haciendo malabares con el espacio.
Una pantalla OLED que justifica su precio
La pantalla es de esos componentes donde se nota que OneXPlayer no ha recortado presupuesto. Panel OLED de 7 pulgadas, 1080p, 120 Hz y un tiempo de respuesta de 0.01 ms.
Los 500 nits de brillo máximo y la cobertura completa del espacio sRGB significan que puedes jugar en el sofá con la luz encendida sin que los reflejos te arruinen la experiencia. Detalles que parecen obvios pero que muchas consolas todavía no resuelven bien.
Controles con tecnología Hall Effect
Si hay algo que ha atormentado a las consolas portátiles ha sido el drift de los joysticks. OneXPlayer apuesta por tecnología Hall Effect, básicamente joysticks magnéticos que eliminan el desgaste mecánico.
Los botones traseros programables son otro acierto. Cuatro botones adicionales que puedes mapear para lo que necesites: crouch en shooters, cambio rápido de armas, lo que se te ocurra. Y funcionan bien, que no siempre es el caso en este tipo de implementaciones.
El sistema de refrigeración con doble ventilador mantiene todo bajo control, audible no se puede negar pero dentro de unos márgenes razonables.
Conectividad notable

Dos puertos USB-C con Thunderbolt 4 significan que puedes conectar este bicho a un dock y convertirlo en tu PC de escritorio. Salida de vídeo 8K (aunque seas realista y uses 4K), carga rápida de 100W y transferencia de datos a velocidades absurdas.
WiFi 6E para que el streaming remoto y el juego online vayan como la seda, Bluetooth 5.3 para tus periféricos, y un lector microSD por si los 4 TB te parecen poco. También mantienen el jack de 3.5 mm, algo que parece de otro siglo pero que agradeces cuando tus auriculares Bluetooth se quedan sin batería.
Autonomía: la realidad sin filtros
La batería de 55.5 Wh te va a dar entre 2 y 4 horas dependiendo de lo que juegues. ¿Es poco? Para un dispositivo con esta potencia, está dentro de lo esperado. No es una Switch, pero tampoco pretende serlo. La carga rápida de 100W te devuelve al 80% en menos de una hora.
El precio de jugar sin compromisos
Desde 1199 dólares para la versión base. No es barato, pero tampoco estamos hablando de un juguete. Es una máquina pensada para quien quiere rendimiento real en formato portátil y está dispuesto a pagar por ello.




