MSI ha utilizado el CES 2026 para mostrar un cambio de rumbo evidente. En lugar de limitarse a actualizar especificaciones, la marca ha presentado una renovación amplia que afecta tanto a sus portátiles profesionales como a sus equipos gaming más reconocidos. El objetivo es claro: construir un catálogo más coherente, con una identidad visual unificada y una experiencia de uso más cuidada.
La compañía ha rediseñado por completo la serie Prestige, ha modernizado la gama de entrada con los nuevos Modern S y ha llevado sus portátiles gaming a un nivel superior con los Raider, Stealth y Crosshair renovados. Incluso su consola portátil recibe una edición especial que refuerza su apuesta por este segmento.
La serie Prestige: un cambio de actitud
La gama Prestige siempre había ocupado un espacio intermedio: portátiles solventes, bien construidos, pero sin una identidad especialmente marcada. Este año, sin embargo, MSI ha decidido que su línea profesional debía aspirar a algo más. El rediseño es evidente desde el primer vistazo: perfiles más suaves, chasis más delgados, un uso del aluminio más cuidado y una estética que busca transmitir modernidad sin caer en estridencias.
Los nuevos Prestige 14 y 16 reducen peso de forma notable, pero lo relevante no es la cifra, sino la sensación de que MSI ha querido que estos equipos entren en la conversación de los portátiles premium. La incorporación de los procesadores Intel Core Ultra Series 3 y los gráficos Arc B390 apunta en la misma dirección: ofrecer un rendimiento capaz de cubrir desde tareas profesionales hasta creación de contenido ligera, sin necesidad de una GPU dedicada.
La autonomía anunciada —más de 30 horas de reproducción de vídeo— es otro mensaje claro. MSI quiere competir en un terreno donde hasta ahora no era protagonista: el de los portátiles que acompañan al usuario durante toda la jornada sin depender del cargador.
El ecosistema también recibe atención. El nuevo MSI Nano Pen, con su ranura integrada y su carga ultrarrápida, es un accesorio que encaja en un uso profesional realista. No pretende reinventar la rueda, pero sí facilitar la vida a quienes trabajan con lápiz digital. Lo mismo ocurre con el Action Touchpad, más grande y con zonas configurables: una mejora discreta pero útil, que apunta a un mayor cuidado por los detalles.
Prestige 13 AI+: la ligereza como argumento
Dentro de esta renovación, el Prestige 13 AI+ destaca por su peso: 899 gramos. No es un dato menor. MSI quiere posicionarlo como un ultraligero de referencia, y lo hace sin renunciar a materiales metálicos ni a las prestaciones de la nueva generación de procesadores de Intel. Es un equipo que parece pensado para quienes priorizan movilidad por encima de todo, pero que no quieren renunciar a un rendimiento sólido.
Lo interesante es que MSI no lo presenta como un experimento, sino como un producto maduro dentro de su catálogo. Y eso dice mucho de la confianza que la marca tiene en esta nueva línea.
Modern 14S y 16S: elevar la gama de entrada

La serie Modern ha sido tradicionalmente la puerta de entrada al catálogo de MSI, pero este año la marca ha decidido que esa etiqueta no implica renunciar al diseño. Los nuevos modelos adoptan un aspecto más cuidado, con más metal, más curvas y una estética más coherente con el resto de la familia.
La conectividad es sorprendentemente completa para su segmento: USB-A, USB-C con carga y vídeo, HDMI, RJ-45 y lector microSD. La memoria dual en toda la gama es otro acierto, especialmente en un mercado donde la ampliación se está convirtiendo en un lujo.
El modelo OLED de 14 pulgadas, con solo 11.1 mm de grosor, refuerza la idea de que MSI quiere que esta serie sea algo más que una opción económica. Quiere que sea una alternativa real para quienes buscan diseño y portabilidad sin saltar a gamas más caras.
Raider 16 Max HX: potencia sin complejos
En el terreno gaming, MSI ha decidido que su buque insignia debía ser un golpe de efecto. El Raider 16 Max HX es el primer portátil capaz de alcanzar 300 W de potencia total del sistema, una cifra que lo sitúa directamente en la categoría de “portátil más potente del mundo”.
Más allá del dato, lo relevante es la intención. MSI quiere demostrar que sigue siendo un actor principal en el segmento gaming, y lo hace con un diseño térmico que combina tres ventiladores, seis heatpipes y un compuesto de cambio de fase. No es un portátil pensado para todos los usuarios, pero sí para quienes buscan el máximo rendimiento posible en un formato portátil.
El panel inferior de acceso rápido es otro detalle interesante. Facilita la ampliación de memoria y almacenamiento, algo que muchos usuarios valoran y que no siempre está presente en equipos de este nivel.
Stealth 16 AI+: discreción y potencia
El Stealth 16 AI+ representa otra cara del gaming: la del usuario que quiere potencia, pero también discreción. Con menos de 2 kg y un grosor de 16.6 mm, es un portátil que encaja tanto en un entorno profesional como en uno de ocio. La batería de 90 Wh y la doble ranura de memoria y SSD refuerzan su carácter híbrido.
Es un equipo que no busca llamar la atención por su estética, sino por su equilibrio. Y en ese sentido, encaja bien en la estrategia de MSI de diversificar su oferta gaming.
Crosshair 16 Max HX: identidad propia
La serie Crosshair recibe un rediseño más agresivo, con un teclado RGB de 24 zonas y una estética más marcada. Pero lo importante está en el interior: hasta 200 W de potencia total, refrigeración con cuatro ventiladores y una pantalla OLED QHD+ opcional que apunta directamente al jugador que quiere una experiencia visual más cuidada.
La reorganización de los puertos, con varias conexiones situadas en la parte trasera, es un detalle práctico que mejora la gestión del espacio en escritorio. Es un cambio pequeño, pero significativo.
Claw 8 AI+ Glacier Blue Edition: una apuesta que se consolida

La consola portátil de MSI recibe una edición Glacier Blue con un acabado multicapa que aporta un toque distintivo. Mantiene el hardware del modelo insignia, con procesadores Intel Core Ultra 200V y gráficos Arc Xe2, y refuerza la idea de que MSI quiere consolidarse en este segmento.
No es un movimiento aislado, sino parte de una estrategia más amplia: la marca quiere estar presente en todos los formatos de informática personal, desde el portátil profesional hasta el gaming portátil.







