Las placas base ASRock siguen en el punto de mira: la actualización de BIOS prometida no ha logrado resolver los graves fallos con los procesadores AMD Ryzen 7 9800X3D, y los usuarios vuelven a reportar CPUs “muertas” tras apenas unos meses de uso, incluso con la última versión disponible.

Un problema que no se apaga
Desde marzo de 2025, los foros y redes llevan acumulando testimonios cada vez más preocupantes sobre el destino de los Ryzen 7 9800X3D instalados en placas base de ASRock. A día de hoy, se documentan decenas de CPUs quemadas, principalmente en placas X870 y B850, aunque también hay casos esporádicos en modelos de ASUS, Gigabyte y MSI. El patrón es el mismo: tras dos o tres meses, la CPU deja de funcionar y muestra signos claros de sobrecalentamiento o daño físico.
ASRock, en respuesta, lanzó diversas actualizaciones de BIOS (incluida la versión 3.25 de mayo), asegurando que el problema estaba controlado. Sin embargo, los reportes recientes confirman que no es suficiente. Los afectados que han sustituido la CPU por una nueva y actualizado la BIOS han visto como el segundo procesador acaba igual de mal tras un corto periodo de uso.
¿Por qué siguen fallando las CPUs?
La causa exacta sigue sin esclarecerse por completo. AMD señala a los fabricantes de placas base, mientras que ASRock argumenta que la responsabilidad recae en los chips. Los ingenieros han detectado que la gestión de la alimentación en los Ryzen 9000 es mucho más “agresiva”, lo que exige retoques en parámetros de voltaje ocultos en la BIOS. Estos valores pueden desencadenar una inestabilidad crítica, sobre todo cuando el usuario utiliza funciones como Precision Boost Overdrive (PBO) o realiza overclocking, incluso leve.
Resulta especialmente delicada la tecnología 3D V-Cache presente en los Ryzen 7 9800X3D. Este sistema apila memoria caché sobre el núcleo para mejorar el rendimiento en juegos, pero agrava los requisitos energéticos y la sensibilidad a picos de voltaje. Por ello, los chips resultan más vulnerables a fluctuaciones y programas de voltaje deficientes de la BIOS, causando fallos irreversibles.
Precauciones y recomendaciones para usuarios
Ante este panorama, la comunidad recomienda extremar precauciones: instalar únicamente la última versión estable de BIOS, desactivar totalmente PBO para minimizar el riesgo y evitar cualquier tipo de overclocking. A su vez, ASRock cubre por garantía las placas base afectadas, pero los usuarios necesitan recurrir a AMD o al vendedor para solucionar el reemplazo de la CPU, complicando mucho el proceso y la confianza en la marca.
Los poseedores de una combinación Ryzen 7 9800X3D y placa base ASRock deben vigilar atentamente las temperaturas, mantener el voltaje lo más bajo posible y seguir atentamente los avisos de la comunidad técnica si notan comportamientos extraños o errores POST (especialmente el temido “código 00” de CPU muerta).
A día de hoy, montar un Ryzen 7 9800X3D en una placa ASRock sigue siendo una apuesta extremadamente arriesgada, incluso con la última BIOS. Hasta que el fabricante ofrezca una revisión profunda o AMD proponga una solución conjunta, los usuarios más avanzados optan por placas de MSI y Gigabyte, donde el problema parece muy minoritario. Para los entusiastas del gaming extremo, mejor pecar de prudente que lamentar un hardware de más de 500 euros quemado en meses




