La Nintendo Switch 2 ha llegado al mercado con innovaciones que entusiasman a sus fans, pero también con un inconveniente que está dando de qué hablar: su puerto USB-C. A diferencia de otros dispositivos que utilizan protocolos estandarizados para la comunicación a través de USB-C, Nintendo ha optado por un enfoque propietario y cifrado que dificulta la compatibilidad con accesorios de terceros, especialmente con las bases de conexión.
Un USB-C con candado
Cuando conectas un dispositivo USB-C a una base o adaptador, lo habitual es que ambos intercambien información sobre alimentación y capacidades de vídeo de forma estandarizada. Sin embargo, la Nintendo Switch 2 cambia las reglas del juego. Según un análisis técnico realizado por Sean Hollister de The Verge, la consola envía más de 30 mensajes propietarios y cifrados a través del puerto USB-C antes de transmitir una señal de vídeo.
Si la base no puede descifrar estos mensajes, la consola no emite vídeo, aunque sí recibe energía. Así las cosas las bases de conexiones de los fabricantes , diseñadas para funcionar con estándares universales, se quedan cortas frente a la Switch 2 y siendo por tanto incompatibles.
¿Por qué Nintendo ha diseñado este sistema de conexión USB-C incompatible?
La respuesta es que Nintendo parece haber diseñado este sistema para limitar el uso de accesorios no oficiales, posiblemente con el argumento de proteger la consola de daños causados por productos de baja calidad.
Sin embargo, esta decisión ha generado críticas y es que te obliga a comprar la base oficial de Nintendo, la cual no es especialmente barata, pues tiene un precio aproximado de 120 euros. Y tampoco esta base está exenta de problemas, pues si buscas un poco de información en la red encontrarás mensajes de desconexiones esporádicas del puerto Ehternet y fallos en la ventilación.
Antank S3 Max: La excepción a la regla

En medio de este panorama, una empresa china llamada Antank ha logrado romper el bloqueo. Su base, la Antank S3 Max (o SiWiQU TV Dock Station), con un precio de unos 36 euros, es actualmente la única alternativa no oficial compatible con la Switch 2.
Según la compañía, han optimizado el firmware y seleccionado un chip que descifra los mensajes propietarios de Nintendo, permitiendo la transmisión de vídeo. Además, Antank asegura que su base puede actualizarse para adaptarse a posibles cambios en el protocolo de la consola, un punto crítico dado que Nintendo podría modificar su cifrado con futuras actualizaciones de firmware.
Otros fabricantes, como Jsaux, conocido por sus bases para Steam Deck, han decidido pausar sus planes para desarrollar accesorios para la Switch 2 debido a las barreras técnicas. Por su parte, Xreal, especialista en gafas de realidad aumentada, planea lanzar un dispositivo compatible llamado «Neo» a finales de 2025, pero aún no hay detalles concretos.
Este bloqueo no solo afecta a las bases fijas, sino también a soluciones portátiles y gafas de vídeo. La base oficial, aunque funcional, es voluminosa y costosa, lo que hace que alternativas como la Antank S3 Max sean atractivas, aunque con el riesgo de perder compatibilidad si Nintendo actualiza su sistema.




