Recientemente, nos hemos hecho eco sobre actualizaciones de Windows 11 que supuestamente estaban «matando» discos SSD, unas noticias que estaban generando un gran revuelo.

El medio taiwanés especializado en hardware, PCDIY, ha llevado a cabo una investigación exhaustiva para esclarecer estos problemas, y los resultados son claros: los fallos reportados se limitan a unidades de prueba con firmware preliminar, mientras que los SSD comprados por consumidores no están afectados. PCDIY realizó pruebas intensivas escribiendo archivos de gran tamaño (100 GB y 1 TB) en varios SSD para evaluar su rendimiento bajo estrés. Durante estas pruebas, se identificaron problemas en tres modelos específicos:
- Corsair FORCE SERIES MP600 2TB (controlador Phison PS5016-E16-32): Este SSD quedó completamente inoperable («brickeado») tras las pruebas.
- Silicon Power US70 2TB (controlador Phison PS5016-E16-32): Similar al modelo de Corsair, este disco también sufrió un fallo total.
- Apacer AS2280F4 2TB (controlador Phison PS5016-E26-52): Este modelo no se brickeó, pero experimentó una ralentización significativa en su rendimiento.
Estos resultados generaron alarma, ya que se relacionaron inicialmente con las actualizaciones de Windows 11 (específicamente las versiones KB5063878 y KB5062660).
Sin embargo, PCDIY aclaró que no podían descartar completamente a Microsoft como responsable hasta completar la investigación.

La intervención de Phison
Phison, fabricante de los controladores utilizados en estos SSD, se tomó el asunto con seriedad. Según sus registros, sus laboratorios internos habían realizado más de 4500 horas de pruebas sin encontrar problemas similares.
Para esclarecer el caso, enviaron cuatro ingenieros al laboratorio de PCDIY. Allí, utilizando la misma configuración de pruebas, intentaron replicar los fallos con modelos idénticos de los SSD, pero esta vez con unidades comerciales (no de prueba).
Sorprendentemente, no lograron reproducir los fallos, incluso tras medio día de pruebas intensivas. Los discos que ya estaban brickeados no eran detectados por el sistema y fueron enviados a los laboratorios de Phison para un análisis más profundo.
Y aquí apareció el culpable de los daños de estos discos SSD: un firmware de muestras de prueba. Tras revisar los informes originales de PCDIY, se descubrió la causa raíz: los SSD Corsair MP600 y Silicon Power US70 que fallaron eran unidades de prueba enviadas a medios con firmware de ingeniería (preproducción), no el firmware final que se incluye en los productos comerciales.
Este firmware preliminar contenía un error crítico que provocaba los fallos. Por el contrario, los SSD disponibles en tiendas están equipados con firmware estable y completamente probado, lo que elimina el riesgo de que las actualizaciones de Windows los dañen.
En resumen, si tienes una versión comprada en tienda de cualquiera de estos discos SSD puedes estar totalmente tranquilo.
¿Y qué pasa con la ralentización?

El caso del Apacer AS2280F4, que mostró una disminución significativa en su rendimiento, es diferente. Phison explicó que este comportamiento es normal en los SSD modernos y se debe a tres factores principales:
- Caché SLC: Una porción pequeña y rápida del disco que acelera las escrituras iniciales.
- Sobreaprovisionamiento (OP): Un área oculta del SSD reservada para tareas de mantenimiento.
- Recolección de basura: Un proceso en segundo plano que limpia bloques usados para permitir nuevas escrituras.
Cuando se realizan escrituras intensivas y continuas, la caché SLC y el espacio de sobreaprovisionamiento se agotan. Esto obliga al SSD a escribir directamente en la memoria NAND TLC/QLC, que es más lenta, mientras realiza la recolección de basura, dando como resultado una bajada apreciable en el rendimiento.
Cómo solucionar la ralentización
Si tu SSD se vuelve lento tras un uso intensivo, no está roto. Un formateo estándar de Windows no restaura el rendimiento porque no limpia completamente las celdas del disco. La solución es realizar un Borrado Seguro (Secure Erase), que devuelve el SSD a su estado original de fábrica. Esto puede hacerse con:
- Software oficial del fabricante del SSD (como las herramientas de Corsair, Silicon Power o Apacer).
- Herramientas de Borrado Seguro integradas en la BIOS/UEFI de muchas placas base modernas, como las de ASUS o ASRock.
Tras este procedimiento, el SSD recuperará su velocidad original, como si fuera nuevo.
Gracias a la colaboración entre PCDIY y Phison, se ha aclarado que los problemas de brickeo de SSD están limitados a unidades de prueba con firmware de ingeniería, y no afectan a los discos comerciales. Además, las ralentizaciones observadas son un comportamiento normal que puede corregirse con un Borrado Seguro.
No hay evidencia de que las actualizaciones de Windows 11 estén dañando SSD bajo un uso normal. Si tienes un SSD comercial, puedes estar tranquilo: está protegido por una garantía de 3 a 5 años.




