Apple se estaría preparando para uno de los lanzamientos más importantes de su historia reciente. Si las últimas filtraciones se confirman, 2026 no solo marcará la llegada del primer iPhone plegable, sino también una evolución clave en los iPhone 18 Pro y iPhone 18 Pro Max, con cambios internos importantes y una estrategia más ambiciosa de lo habitual.
iPhone Fold: el plegable que Apple se ha tomado con calma

El llamado iPhone Fold sería el primer iPhone con diseño plegable tipo libro. Cerrado, funcionaría como un móvil compacto con pantalla externa; abierto, ofrecería una experiencia cercana a la de una tablet pequeña. Según los datos que manejan los analistas, el dispositivo contaría con una pantalla interior de alrededor de 7.8 pulgadas y una pantalla exterior de unas 5.3 pulgadas.
Apple no buscaría ser el primero, sino hacerlo “a su manera”. Por eso, todo apunta a un diseño muy cuidado, bisagra reforzada y una pantalla sin pliegues visibles en el uso diario. No sería un experimento, sino un producto premium desde el primer día.
En el apartado biométrico, el iPhone Fold podría prescindir de Face ID y apostar por Touch ID integrado en el botón lateral, una decisión pragmática para ahorrar espacio interno y simplificar el diseño del doble panel.
Potencia compartida: A20 Pro y 12 GB de RAM
Tanto el iPhone Fold como los iPhone 18 Pro y 18 Pro Max compartirían el mismo corazón: el chip A20 Pro, fabricado con un proceso de 2 nanómetros. Este salto permitiría más potencia y, sobre todo, una eficiencia energética clave para dispositivos con pantallas grandes o múltiples paneles.
Además, Apple daría un paso importante al estandarizar los 12 GB de RAM en toda la gama Pro y Fold. Esto supondría una mejora clara en multitarea, juegos exigentes, edición de vídeo y futuras funciones basadas en inteligencia artificial.
iPhone 18 Pro y Pro Max: evolución silenciosa pero clave
Aunque el Fold acapare titulares, los iPhone 18 Pro no se quedarían atrás. Ambos modelos mantendrían el diseño premium actual, pero con mejoras internas notables. El iPhone 18 Pro Max seguiría apostando por la pantalla grande, mientras que el Pro estándar ofrecería el equilibrio clásico entre tamaño y potencia.
En cámaras, se espera una evolución continuista pero refinada: sensores más eficientes, mejor procesamiento de imagen y mejoras en vídeo, uno de los grandes puntos fuertes de Apple. No sería una revolución visual, pero sí un salto en calidad real.
También se habla de un nuevo módem propio, más eficiente y con mejor gestión de conectividad, reforzando la independencia tecnológica de Apple.
Una estrategia clara: ampliar la gama alta
Con esta generación, Apple no solo lanzaría nuevos iPhone, sino que redefiniría su gama premium. El iPhone Fold se posicionaría por encima del Pro Max, mientras que los iPhone 18 Pro seguirían siendo la opción “clásica” para quienes quieren lo último sin entrar en formatos plegables.
Si todo se cumple, 2026 podría ser el año en el que Apple vuelva a marcar tendencia, no por llegar primero, sino por hacerlo con un ecosistema maduro, potente y bien pensado.




