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La trampa del hardware ‘gaming barato’: por qué muchos PCs montados venden humo

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Si te paseas por las estanterías de cualquier centro comercial o recorres las ofertas de algunas tiendas online te habrás sentido tentado por los precios y bondades de muchos PC premontados para gaming que prometen un rendimiento espectacular pero después compruebas que son un completo bluf.

En este artículo voy a desgranar en qué aspectos tienes que fijarte antes de comprar cualquiera de estos PC para no llevarte una decepción posterior.

pc premontados gaming

Fuentes de alimentación recortadas: la bomba de relojería silenciosa

Hoy es posible adquirir fuentes de alimentación de hasta 2200W, como la Seasonic Prime PX-2200, la cual es una exageración para cualquier setup la mires por donde la mires.

Es habitual encontrar PC premontados que te indican «Fuente alimentación de 650W 80+ Bronze» el problema es que generalmente son fuentes genéricas, sin marca y sin una certificación real, y que si bien prometen un rendimiento en realidad ofrecen un rendimiento mucho menor bajo carga sostenida y por supuesto con unos componentes internos que dejan mucho que desear.

Fuentes alimentacion recomendadas

¿Cómo calcular la potencia que tiene que tener la fuente de alimentación de mi próximo PC?

Hasta hace poco, la página web outervision era una referencia para calcular la potencia que debe de tener la fuente de alimentación de tu próximo PC. Ahora una de las mejores páginas web para calcular de forma correcta la potencia que consumirá tu próximo PC es PC BUILDS:

calculadora consumo watios pc

En la página tienes que ir poniendo los componentes de tu PC y la página hará un cálculo aproximado del consumo total que te orientará sobre la potencia mínima que debería de tener tu fuente de alimentación.

¿Cómo puedo saber si una fuente de alimentación es de calidad?

como saber si una fuente de alimentación es de calidad

Revisa SIEMPRE antes de comprar una fuente de alimentación esta pagina: Cultists en ella encontrarás clasificadas por su calidad casi todas las fuentes de alimentación del mercado.

La página distingue entre varias calidades: Tier A son las llamadas fuentes de alta calidad y que deberías de comprar con los ojos cerrados, Tier B son las fuentes de rango medio, de menor calidad pero todavía recomendadas, Tier C son las fuentes de gama baja, recomendadas si tu presupuesto es ajustado, Tier D que sólo se recomiendan en caso de que prescindas de una tarjeta gráfica en tu setup – por ejemplo si el procesador es una APU – y Tier E que directamente NO COMPRES por carecer de la más mínima calidad.

Por último, hay una página que también es sumamente recomendable: CYBENETICS

Cybenetics

¿Qué encontraré en Cybenetics? el análisis exhaustivo de cada fuente, con su certificación energética real, consumo, sonoridad y todos los detalles de su arquitectura interna. Una auténtica biblia de las fuentes de alimentación y su rendimiento.

5 pasos que debes comprobar antes de comprar una fuente de alimentación

  1. Modelo exacto: No aceptes «650W genérica». Busca en Cultists.net Tier List —evita Tier E/D.
  2. Calculadora: PC Buils te dará un rendimiento aproximado de tu próximo PC. Mantén un margen de al menos 100W de más.
  3. Protecciones: Pregunta OVP/UVP/OPP/SCP + si es ventilador es pasivo/semipasivo/etc
  4. Pruebas reales: Consulata siempre Cybenetics.
  5. Decántate por fuentes completamente modulares. Permiten una mejor organización del cableado.

Cajas para pc baratas: el airflow que no existe

No podía faltar el apartado de las cajas, otro gran engaño en algunos premontados online. Te venden «caja gaming ARGB con 4 ventiladores» por 40€, pero suelen ser clones chinos sin un frontal que permita el paso del aire o bien ventiladores decorativos sin función PWM y muy escaso rendimiento pero muy sonoros.

cajas para pc optimas

Actualmente están de modas las cajas tipo «pecera», es decir con al menos paneles laterales de vidrio y frontal y algunos modelos con uno superior, esta configuración como puedes imaginar contribuye a un setup muy llamativo pero la corriente de aire necesaria – airflow – para la refrigeración de los componentes deja mucho que desear.

Si quieres el mayor rendimiento posible, opta por cajas entonces con frontal tipo «Metal Mesh» es decir con una rejilla frontal que permite el paso del aire al interior generado por los ventiladores en ese frontal, apoyados por uno trasero encargado de expulsar el aire caliente, es el «mínimo» exigible para una correcta refrigeración como decimos.

Hay muchos PC que su configuración es muy potente: Ryzen 7, Intel Core Ultra, etc pero que los podemos encontrar con los refrigeradores de serie. Esta configuración no es ni mucho menos la idónea, pues si bien estos coolers son bastante silenciosos sus prestaciones están muy limitadas.

En estos casos el fabricante opta por limitar directamente el rendimiento desde la BIOS, a través del PL2 en el caso de Intel o bien el Thermal Limit en otros casos. Además algunas marcas de PC premontados equipan sus propias placas base que no son compatibles con los coolers tradicionales que puedes comprar en tiendas online o bien la caja es tan estrecha que no permite la instalación de un kit de refrigeración líquida o un cooler con un ventilador de 120mm de diámetro.

Cajas PC recomendadas

Opta por tanto por cajas que permitan la instalación de varios ventiladores, o bien que al menos incorpore 2-3 ventiladores en el frontal y 1 en el trasero, que permitan la instalación de coolers de al menos con ventilador de 120mm, compatible con sistemas de refrigeración líquida.

Marcas de renombre como Lian Li, Corsair, Fractal tienen modelos idóneos para convertirse en la caja de tu próximo setup.

RAM lenta en equipos «gaming»: cuellos de botella disfrazados de RGB

A día de hoy hablar de memoria RAM es hablar del Santo Grial. Todos sabemos los desorbitados precios que ha alcanzado la memoria RAM, como módulos de memoria DDR4 que rozan los 200 euros – si no sabes buscar – y kits de memoria RAM DDR5 de 32 Gb 6000 Mhz a casi 600 euros, debido a la voraz demanda de la inteligencia artificial.

Elegir bien memoria RAM

Habrás visto configuraciones que anuncian 16GB DDR4 3200Mhz RGB, que no es otra cosa que un kit HyperX genérico.​

Si te es posible, pide una captura de CPU-Z o de Thaiphoon Burner antes de comprar. Decántate por módulos con chips Samsung B-Die o Micron Rev.E, son lo mejor del mercado

Tampoco te dejes cegar por la frecuencia, es más rápida una DDR5 5200Mhz CL36 que una DDR5 5600 Mhz CL42, los timings influyen mucho y sobretodo en gaming.

Almacenamiento SSD/NVMe: otro recorte invisible que genera frustración

He visto muchos PCs «gaming baratos» y en el SSD es donde más engañan. Te venden «NVMe PCIe 4.0 1TB ultra rápido», pero suelen ser modelos sin DRAM que arracan Windows en 7 segundos y luego el rendimiento disminuye cuando la unidad tiene que proporcionar datos de forma sostenida cargando texturas de juegos por ejemplo.

Elegir un disco NVme

Sin DRAM, el controlador NAND satura rápido, causando stuttering – bloqueos y lags – en juegos. Para ello fíjate que la unidad tenga memoria caché DRAM, que la memoria sea de tipo NAND TLC y gestionada por controladoras de calidad como Phison PS5026‑E26 , NAND BiCS5 TLC, etc.. Mi regla: mínimo Kingston KC3000 o WD Black SN850X para gaming serio.

Otro aspecto importante en el que deberías de fijarte es en el Host Writes – Cantidad de datos – que se pueden escribir en la unidad, al menos 300 TBW para tener una longevidad adecuada.

La capacidad de esta unidad, también es importante y realmente no merece la pena comprar una unidad de almacenamiento de menos de 1TB.

Refrigeración insuficiente: el throttling que mata tus FPS

Aquí duele de verdad. Te venden caja con «triple ventilador frontal ARGB» pero con un disipador de stock Intel que no pasa de 85W TDP y pasta térmica de 5W/mK mediocre. El rendimiento se va resentir desde el minuto 1

Elegir cooler adecuado

Recientemente he probado un PC de «marca» con una configuración muy potente: 16 GB DDR5 de calidad, disco duro NVme, gráfica RTX 3050 – no era un PC gaming – y un procesador Intel Core i5 265. Sobre el papel un ordenador más que solvente y ciertamente lo es, pero a la hora de la verdad y exigirle rendimiento continuo es donde el cooler de serie de Intel muestra sus limitaciones y el ordenador ofrecía el 60% de las prestaciones que era capaz de ofrecer el conjunto.

Mi recomendación es que optes por equipos preensamblados, o elige una caja que permita la instalación de un cooler de buenas prestaciones, de al menos 155m de altura – o mínimo un sistema de refrigeración líquida de 240mm –

También te aconsejo que cambies o adquieras un compuesto térmico de alta calidad. Por ejemplo el nuevo Arctic MX7 – no llega a 10 euros en Amazon – ofrece un rendimiento sobresaliente y es capaz de bajar la temperatura máxima de tu procesador en 1 o 2 º – frente al MX6, que ya ofrecía un rendimiento notable – así que si lo comparas con un compuesto térmico «normal» la ganancia aún será mucho mayor.

Un procesador que pueda trabajar al máximo de sus frecuencias redundará en un mayor rendimiento, y junto con un cooler de calidad la sonoridad será mucho menor.

Y ciertamente hay coolers de una altísima calidad , por poco más de 20 euros como el Thermalright Assassin X 120R SE que ofrece unas prestaciones y sonoridad espectaculares para su precio.

El precio oculto de las placas propietarias y baratas en PCs gaming

Cuando alguien me pregunta por qué no suelo recomendar muchos equipos preensamblados de gran marca, la respuesta casi siempre acaba en lo mismo: las placas base propietarias. Sobre el papel parecen “una placa más”, pero en la práctica dan bastantes quebraderos de cabeza cuando quieres ampliar o alargar la vida del PC.

Placas base

En estos equipos es muy habitual encontrar formatos raros, conectores de alimentación no estándar y BIOS recortadas. Te compras un PC pensando en cambiar la gráfica dentro de un par de años y, cuando llega el momento, descubres que la fuente lleva un conector propio, que la placa no ofrece suficiente alimentación al PCIe o que simplemente la BIOS no se lleva bien con ciertas tarjetas gráficas modernas.

Lo mismo pasa con la RAM: algunas placas OEM no reconocen bien los módulos, y te puedes encontrar con memorias que funcionarían perfectas en una placa “retail” pero aquí ni arrancan o lo hacen a frecuencias muy por debajo de lo anunciado.

La otra gran limitación está en la expansión. Muchas placas propietarias vienen con una sola ranura M.2, uno o dos SATA y poco más. Mientras tiras con el SSD que trae de serie no pasa nada, pero el día que quieres añadir un segundo NVMe, un disco de 3.5″ para copias o una tarjeta capturadora, empiezan los problemas: no hay slots, o los pocos que hay comparten líneas y empiezan los recortes de rendimiento.

A eso se suma que, en ocasiones, ni siquiera puedes actualizar la CPU a un modelo superior del mismo socket porque el fabricante nunca ha publicado BIOS compatibles.

Luego está el caso contrario: montar un equipo por piezas pero recortar demasiado en placa “para ahorrar”. Aquí he visto de todo. Placas de gama muy baja vendidas como “gaming” que traen VRM mínimos, disipadores simbólicos y solo dos slots de RAM.

Además estas placas suelen corresponderse habitualmente con los chipsets con menos prestaciones de la gama, quizás suficientes para un uso ofimático pero no recomendados para instalar una gráfica potente o un procesador de última generación.

Y claro, cuando quieres mejorar el equipo te encuentras con que solo tienes un M.2, cero margen para más PCIe y un panel trasero pobre en USB y red.

Por eso, cuando pienso en un PC en el que hayas invertido bien tu dinero, suelo preferir dos caminos muy concretos: o bien un preensamblado que especifique claramente que usa una placa estándar de fabricante conocido (con su modelo y chipset), o bien un montaje propio en el que se reserve algo de presupuesto para una placa base decente, aunque no sea de gama alta.

Al final, la placa propietaria o demasiado básica te puede salir cara: quizá el equipo funcione bien el primer año, pero el día que quieras ampliar RAM, cambiar gráfica, añadir almacenamiento o simplemente actualizar CPU, descubres que estás atrapado en un diseño que no fue pensado para ampliaciones sencillas.

Montando tu PC a piezas: PC PartPicker

PCPartPicker

Si quieres montar tu próximo PC a piezas, te recomiendo que utilices la herramienta webPC PartPicker . El uso es muy sencillo: ve eligiendo los distintos componentes que aparecen en el listado según su precio – además se proporciona un link de compra directo – con la seguridad de que no habrá incompatibilidades entre ellos y tienes un buen número de opciones distintas para elegir dependiendo de su precio:

PC PartPicker

Conclusión: No compres humo, monta inteligente (o exige pruebas)

Cuando repaso todos estos ejemplos, la sensación que me queda es que el “PC gaming barato” suele salir caro si no miras debajo de la pegatina. No es solo que recorten un poco aquí y allá: muchas configuraciones viven de fuentes genéricas con vatios inflados, cajas que apenas mueven aire, RAM lenta con mucho RGB, SSD sin DRAM que se arrastran al cargar juegos y placas propietarias que cierran cualquier puerta a ampliar en condiciones.

Lo peligroso es que, visto desde fuera, todo suena muy bien: “650 W 80+ Bronze”, “NVMe PCIe 4.0”, “caja gaming ARGB”, “16 GB DDR4 RGB”… pero rara vez te dicen qué modelo exacto montan ni enseñan pruebas serias.

Por eso, cuando miro un equipo, intenta ir siempre un paso más allá: nombre y apellidos de cada componente, comprobar la fuente en listas especializadas, revisar la caja y el cooler con ojo crítico y asegurarme de que la placa base es estándar y con margen de crecimiento.

Al final, la clave no es gastar más por gastar, sino invertir donde de verdad importa: una buena fuente, una caja con airflow real, memoria y SSD decentes y una placa base que no te ate de manos dentro de dos años. Si a eso le sumas un poco de paciencia para revisar fichas técnicas y alguna que otra review, es mucho más difícil que te cuelen humo con etiqueta “gaming”.

FAQ: ¿Cómo comprar un PC por piezas o un equipo ensamblado sin problemas?

¿Por qué huir de las fuentes “650W genérica” aunque pongan 80+ Bronze?
Porque en muchos premontados esa etiqueta es puro marketing: son fuentes sin marca clara, sin certificación fiable y con componentes internos de baja calidad. Bajo carga sostenida no entregan la potencia que prometen, trabajan más cerca de su límite y degradan antes. Para un PC con gráfica dedicada, lo razonable es buscar siempre una fuente de fabricante conocido, con certificación contrastada y modelo listado en bases de datos especializadas.

¿Cuánta potencia REAL necesito para mi fuente?
Depende de tu CPU y GPU, pero no es cuestión de tirar a lo loco a 1000 W. Lo recomendable es usar una calculadora de consumo fiable, introducir todos los componentes (CPU, GPU, discos, ventiladores) y añadir un margen de unos 100 W por encima de lo que marque para cubrir picos y futuras ampliaciones. Si el resultado te da, por ejemplo, 430 W, una buena fuente de 550–650 W de gama media ya es más que suficiente.

¿Cómo sé si una fuente es de fiar sin abrirla?
Tres pistas claras:

  • Que el fabricante y el modelo concreto aparezcan en listas de calidad que clasifiquen las fuentes por gamas (A, B, C, etc.).
  • Que exista análisis técnico independiente con medición de eficiencia, protecciones y sonoridad.
  • Que tenga protecciones modernas (OVP, UVP, OPP, SCP, OTP) y una garantía razonable.
    Si no encuentras nada o solo ves referencias vagas, mejor buscar otra opción.

¿Qué señales delatan una caja mala aunque tenga “4 ventiladores ARGB”?
Frontal totalmente cerrado o con ranuras mínimas, ausencia de rejilla tipo mesh, ventiladores sin PWM que solo giran a una velocidad fija (normalmente ruidosos) y falta de espacio para coolers altos o radiadores.

Una caja gaming decente, aunque no tenga luces, ofrece un frontal perforado o mallado, hueco para varios ventiladores de 120/140 mm y sitio para un disipador de al menos 150–160 mm o una líquida de 240 mm.

¿De verdad importa la RAM en un PC gaming económico?
Sí. Aunque 16 GB sigan siendo suficientes para muchos juegos, la velocidad y los timings importan. Muchos premontados montan DDR4 lenta (por ejemplo, 2666–3200 MHz con latencias muy altas) o DDR5 básica con timings flojos, lo que genera cuellos de botella, sobre todo en CPUs modernas.

Siempre que puedas, pide detalle del modelo y frecuencia real (no solo “16 GB DDR4 RGB”) y prioriza kits algo más rápidos y con latencias decentes frente a más luces.

¿Por qué un NVMe sin DRAM puede resultar lento?
Porque estos SSD dependen de la memoria del sistema y de la caché SLC dinámica; cuando la carga es ligera se comportan bien, pero en cuanto empiezas a copiar archivos grandes, cargar texturas pesadas o trabajar con proyectos voluminosos, el rendimiento cae en picado y aparecen tirones y cortes.

Para gaming serio es mejor apostar por unidades con DRAM, NAND TLC de calidad y controladoras contrastadas, incluso aunque tengan “menos cifras” en la caja.

¿Qué pasa con los coolers de serie en CPUs potentes?
Para uso ligero pueden valer, pero en juegos o cargas largas limitan el procesador: sube la temperatura, entra el throttling y la CPU baja frecuencias para protegerse, recortando rendimiento real.

Además, suelen ser más ruidosos a igualdad de temperatura. Por poco más de 20–30 euros hay disipadores por aire muy serios que marcan una diferencia clara en FPS estables y ruido.

¿Por qué las placas propietarias de muchos premontados son un problema?
Porque suelen usar formatos físicos raros, conectores de alimentación no estándar, BIOS capadas y muy pocas opciones de expansión.

Eso significa que quizá no puedas cambiar la fuente sin adaptadores, añadir una segunda unidad M.2, instalar una tarjeta de captura o subir a una CPU mejor del mismo socket. A corto plazo funcionan, pero a medio plazo te obligan a cambiar medio PC para hacer una ampliación que, en una placa estándar, sería trivial.

¿Qué ventaja real tiene montar el PC por piezas con herramientas como PC PartPicker?
Sobre todo, control total: eliges tú cada componente, evitas recortes ocultos y compruebas compatibilidades antes de pagar. Puedes ajustar el presupuesto donde más te conviene (CPU y GPU) sin hipotecar la calidad de la fuente, la caja o la placa base.

Y si más adelante quieres ampliar RAM, añadir SSD o cambiar de gráfica, sabes que la base del equipo está preparada para crecer.

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Equipo-Noticias

Apasionado de la informática desde los 14 años. Me encanta todo lo que tenga 0 y 1.

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