Hoy analizamos el ratón Logitech G305 X SUPERLIGHT ,una actualización bastante lógica de uno de los ratones inalámbricos más conocidos de la marca. Cambia dos cosas que pesaban mucho en el modelo original: la pila AA desaparece y entra una batería recargable por USB-C, y a la conexión LIGHTSPEED se suma Bluetooth.

Logitech G305 X SUPERLIGHT :Review
La forma general se mantiene casi intacta. Logitech ha seguido la premisa más lógica, y es que si algo funciona ¿para qué cambiarlo?
Como siempre, agradecemos a Logitech enviarnos este ratón Logitech G305X Superlight para esta review

Unboxing y accesorios


La caja exterior sigue la línea habitual de la gama G, con una presentación simple y bastante reconocible, con un uso predominante del color gris combinado con un azul «electrico» muy llamativo. En el frontal aparece el ratón y en la parte trasera se resume la información básica del producto. Simple, sencillo y sobretodo clara


Dentro encontramos el ratón, el receptor LIGHTSPEED, el cable USB-C a USB-A para cargar y usarlo al mismo tiempo, y la documentación básica. No hay extras llamativos, aunque el conjunto está bien resuelto para empezar a usarlo sin comprar nada más.
Características técnicas Logitech G305 X SUPERLIGHT

Diseño y ergonomía




El G305 X SUPERLIGHT conserva la silueta simétrica y ovalada que hizo popular al G305 original, con unas dimensiones de 117.3 mm de profundidad, 63.9 mm de anchura y 38.2 mm de altura. Su cuerpo es bajo y corto, pensado para control rápido antes que para apoyar toda la palma. Por planteamiento, encaja mejor con agarres de tipo claw y fingertip que con palma completa: si tu mano no es especialmente grande, es fácil que el pulgar y el meñique acaben rozando la alfombrilla al desplazarlo, porque el chasis se queda corto por los laterales.
El peso de 61 gramos lo sitúa en una zona muy cómoda para movimientos cortos y cambios rápidos de dirección, sin buscar la ligereza extrema de otros modelos de la marca. En uso real, eso se nota desde el primer momento en el manejo de la muñeca.
El ratón incorpora seis botones programables: clic izquierdo, clic derecho, rueda con pulsación central, un botón dedicado para cambiar de perfil de DPI justo detrás de la rueda, y dos botones laterales en el lado izquierdo del chasis.
No pongo objeciones a su colocación (se alcanzan sin forzar el pulgar), pero al estar solo en el lado izquierdo, el diseño simétrico es más una cuestión estética que funcional: en la práctica, solo los usuarios diestros pueden aprovechar esos dos botones extra.
Además, el ratón cuenta con memoria integrada para cinco perfiles, así que puedes guardar distintas configuraciones de botones y sensibilidad directamente en el hardware sin depender de que G Hub esté abierto.
El material plástico del chasis transmite solidez: no cruje ni cede al presionar con firmeza, algo que no siempre se puede dar por hecho en un ratón de este rango de precio.



La iluminación RGB LIGHTSYNC se limita a una franja discreta bajo la rueda, configurable desde G Hub, y en el uso normal pasa casi desapercibida: es un detalle estético, no un elemento que aporte nada a la experiencia de juego.
Sensor HERO 2: precisión y velocidad de respuesta
El sensor HERO es el protagonista del ratón y cuenta con una resolución máxima de hasta 44.000 DPI. Logitech certifica una aceleración máxima superior a 40 G y una velocidad máxima superior a 678 IPS, ambas cifras medidas sobre la alfombrilla Logitech G640, así que en otra superficie el margen real puede variar.

La velocidad de respuesta es de 1 kHz tanto por cable como en inalámbrico, ya sea por Bluetooth o por LIGHTSPEED. El microprocesador ARM de 32 bits del ratón gestiona hasta 1000 Hz (1 ms) de serie, cifra que sube a 8000 Hz si compras aparte el receptor PRO LIGHTSPEED.
G Hub y configuración






G Hub organiza cada dispositivo conectado en una tarjeta independiente, con el estado de conexión y el nivel de batería visibles nada más abrir el programa. La primera vez que conectas el ratón, el software lanza un asistente que repasa cada tecnología del G305 X SUPERLIGHT: configuración del sensor HERO 2, modo BHOP, calibración del sensor, velocidad de respuesta, LIGHTSYNC y el interruptor mecánico, uno por uno antes de dejarte tocar nada.







El panel de sensibilidad guarda hasta cinco perfiles de DPI en ranuras independientes, cada una con su propio color (blanco, naranja, verde, amarillo y rosa) y un interruptor individual para activarla o desactivarla. De fábrica vienen calibradas en 800, 1200, 1600, 2400 y 3200 DPI, pero se pueden editar una a una.
Además, la lista de preajustes por género cubre primera persona, MMORPG, MOBA, RTS, simulación y productividad, con variantes de «división XY» que permiten configurar la sensibilidad horizontal y vertical por separado, algo que muy pocos ratones de este precio ofrecen.
El modo BHOP merece mención aparte: evita que un golpe accidental a la rueda se registre como un clic, ignorando el primer movimiento de scroll a menos que se repita dentro de un margen configurable de 100 a 1000 ms. Es un ajuste pensado para shooters, donde un salto involuntario por rozar la rueda puede costarte la partida.
En el apartado de asignaciones, G Hub deja arrastrar comandos, teclas, macros o acciones de sistema sobre cada botón del ratón, con un diagrama que identifica cada uno por su función (clic principal, clic secundario, clic central, adelante, atrás y ciclo de DPI).
Existe además una capa secundaria llamada G-ALT, que duplica la función de cada botón cuando la mantienes pulsada: en la práctica, es una segunda configuración completa sin necesitar un botón físico extra.
La pestaña de Comunidad permite buscar y descargar configuraciones de DPI compartidas por otros usuarios mediante etiquetas (aimlab, cs2, kovaaks, high lod, entre otras). En la práctica, la búsqueda no siempre distingue bien entre modelos: al buscar perfiles del G305 X SUPERLIGHT, también aparecen configuraciones etiquetadas para el PRO X SUPERLIGHT 2, así que conviene revisar el nombre del ratón en cada ficha antes de importar nada.
Conviene activar la memoria integrada (dentro del icono de engranaje, en la pantalla de configuración de botones) si quieres que la configuración quede guardada dentro del ratón y no dependa del software abierto en todo momento. Es la opción más sensata si cambias de equipo con frecuencia o si no quieres tener G Hub siempre cargado en segundo plano.
También merece la pena tocar la Lift-off Distance desde el mismo panel y ajustarla a tu superficie real de juego, en vez de dejarla en el valor por defecto pensado para alfombrillas grandes.
Rendimiento Logitech G305 X Superlight en uso real

El primer clic ya deja claro por dónde va el ratón: responde seco, sin ese rebote fantasma que sí notas en periféricos de gama baja cuando disparas varias veces seguidas muy rápido.
En un giro cerrado de muñeca no se pierde el punto de mira. El cursor no se queda «pegado» un instante ni da saltos raros, algo que sí ocurre con sensores peor calibrados cuando fuerzas el movimiento.
El peso bajo se nota sobre todo al frenar: parar en seco y volver a apuntar cuesta menos esfuerzo de muñeca que con un ratón más pesado. La otra cara es que el ratón no aporta inercia propia al movimiento, así que todo el control depende de tu mano, sin margen de «acompañamiento» del propio peso.
Cambiar entre los cinco perfiles de DPI guardados se nota limpio: pasar de 800 a 3200 no genera ningún cambio raro de comportamiento, el salto es proporcional y previsible.
Jugar con el cable USB-C puesto (por ejemplo, si se te olvidó cargarlo la noche anterior) añade un roce perceptible en movimientos amplios sobre la alfombrilla. No es grave, pero se nota que ya no es el mismo ratón que sin cable.
En autonomía cumple lo que promete: Logitech certifica hasta 130 horas con la RGB encendida, y en la práctica eso se traduce en semanas de uso normal sin pensar en el cable de carga. Cuando toca cargar, dos minutos enchufado bastan para otra sesión larga de juego.
Uso en juegos
En un giro de 180 grados para reaccionar a alguien que aparece por la espalda, el peso bajo se nota de inmediato: la muñeca no arrastra nada extra, así que ese giro cuesta menos esfuerzo que con un ratón más pesado. Sostener un ángulo esperando a que aparezca un enemigo también resulta cómodo: el cuerpo compacto no obliga a forzar los dedos en sesiones largas de puntería.
Durante una ráfaga larga con retroceso, el cursor no «resbala» ni añade movimiento por su cuenta al que ya haces tú con la mano: corregir el arma hacia abajo depende de tu propio control, no de pelearte con el ratón.
El tamaño compacto tiene un límite claro en sesiones de dos o tres horas seguidas: la mano acaba pidiendo estirarse, sobre todo si tu agarre es de palma y no de garra o yema de los dedos.
Si vienes de un ratón más grande, el cambio se nota en los primeros minutos: la muñeca asume más trabajo y el brazo menos. Una vez te acostumbras, apuntar rápido se vuelve casi automático, pero ese primer día de adaptación existe.
Uso en oficina
Para trabajo diario también tiene sentido, sobre todo por el Bluetooth. Poder usarlo sin receptor en un portátil o moverlo entre equipos sin depender siempre del dongle le da una utilidad real fuera del juego. No es solo una función de ficha técnica; cambia la forma de usarlo.
En mesa de trabajo se siente cómodo por peso y tamaño, aunque el formato compacto puede no ser el ideal si buscas reposo total de la mano durante muchas horas. Aun así, como ratón mixto entre oficina y ocio, encaja mejor que el modelo original.
La batería integrada elimina el mantenimiento con pilas y hace que el uso diario sea más limpio. Para quien usa el ratón muchas horas, eso tiene valor práctico.
¿Merece la pena el ratón Logitech G305 X SUPERLIGHT?

Esta nueva versión arregla justo lo que llevaba años pesando en el G305 original: la pila AA desaparece, el Bluetooth resuelve el salto entre PC de sobremesa y portátil, y el sensor HERO 2 no da problemas ni en uso diario ni en shooters exigentes, con giros cerrados que no pierden el punto de mira y una respuesta al clic sin rebote fantasma.
El precio de 79.99 € lo sitúa en la gama media-alta de ratones ultraligeros, un peldaño por encima del papel de «opción barata» que tenía el G305 clásico. Ese salto se sostiene con detalles que sí se notan en la práctica: la carga rápida (dos minutos de cable para varias horas de juego), los cinco perfiles de DPI con su propio color, la capa G-ALT para duplicar funciones sin necesitar botones extra, y un chasis que no cruje ni cede al apretar.
Tiene sentido si buscas un ratón compacto y ligero o si valoras usarlo en varios equipos sin depender de un dongle fijo, y si tu presupuesto no llega a los modelos superiores de la marca. No lo tiene si tu mano pide un cuerpo más grande (el chasis compacto sigue sin resolver esa limitación del original, y en sesiones de dos o tres horas se acaba notando), si necesitas los 8000 Hz de serie sin coste extra, o si buscas un diseño realmente ambidiestro: los botones laterales siguen solo en el lado izquierdo.
Dentro de su planteamiento (ratón compacto, ligero, pensado para shooters y trabajo mixto) cumple lo que promete sin sorpresas negativas, que en un producto de este precio ya dice bastante a su favor.
FAQ
¿El Logitech G305 X SUPERLIGHT funciona sin el software G Hub? Sí, siempre que actives antes la memoria integrada dentro de G Hub. Una vez guardada la configuración en el propio ratón, no necesitas tener G Hub abierto para que los botones y perfiles funcionen.
¿El Logitech G305 X SUPERLIGHT alcanza los 8000 Hz de polling rate de serie? No. De serie funciona a 1000 Hz. Para llegar a 8000 Hz necesitas el receptor PRO LIGHTSPEED, que se vende aparte y no viene incluido en la caja.
¿Es un ratón ambidiestro? La forma es simétrica, pero los dos botones laterales solo están en el lado izquierdo, así que en la práctica solo los aprovechan los usuarios diestros.
¿Se puede usar con cable mientras carga? Sí, el cable USB-C incluido permite jugar conectado mientras el G305 X SUPERLIGHT se carga, igual que en la mayoría de ratones inalámbricos recargables actuales.

