Todos hemos sufrido una red WiFi que no llega bien al garaje, al trastero o a la otra punta de la casa. En viviendas grandes o con muros gruesos, la señal se debilita y aparecen los cortes. Aquí es donde entra en juego el WiFi HaLow, concretamente su versión 2, una evolución del estándar IEEE 802.11ah que busca priorizar alcance frente a velocidad.
La clave está en que trabaja en la banda de 900 MHz. Al operar en una frecuencia más baja que el WiFi convencional, la señal atraviesa mejor los obstáculos y puede cubrir distancias mucho mayores, incluso cercanas al kilómetro en condiciones ideales. La versión 2 mejora el rendimiento y la estabilidad respecto a la primera generación, con velocidades teóricas que pueden rondar los 40 Mbps.
Uno de los equipos más conocidos con esta tecnología es el GL.iNet HaLowLink 2. Integra un chip MediaTek MT7621, 256 MB de RAM y 32 MB de memoria NAND, además de puertos Gigabit Ethernet y compatibilidad con WPA3. También puede funcionar como punto de acceso para ampliar cobertura combinándolo con otros dispositivos.
Ahora bien, sobre el papel todo suena muy bien. El precio base ronda los 126 €, pero al importarlo desde China, con aranceles e impuestos, el coste real puede superar los 200 €. Y en España solo está habilitada la banda de 863 a 870 MHz, lo que limita la velocidad a unos 4.4 Mbps.
Conclusión clara: la versión 2 mejora la propuesta técnica, pero en nuestro mercado sigue siendo una opción muy de nicho, más pensada para IoT que para sustituir el WiFi doméstico tradicional