Caso curioso de este verano en Alemania. Un hombre de Baviera pinchó en un anuncio patrocinado de Google para comprar un portabicicletas, pagó 490 € por adelantado y el producto nunca llegó, porque la tienda era falsa. El Juzgado de Starnberg ha condenado a Google a devolverle el dinero y a pagar las costas, según contó Cybernews.
La clave es que una organización de consumidores ya había avisado a Google de que esa web era un fraude, y aun así el anuncio siguió saliendo en los primeros puestos. Google dice que la sentencia se dictó sin escuchar su versión y estudia recurrir, así que no es un precedente que haga a Google responsable de cualquier anuncio fraudulento.
Lo práctico para todos: que una tienda salga como anuncio en Google no la hace fiable. Antes de pagar por adelantado en una web que no conocéis, buscad opiniones fuera de la propia tienda, mirad el aviso legal con el nombre de la empresa y, si podéis, pagad con un método que permita reclamar.
¿Habéis caído alguna vez en una tienda falsa desde un anuncio?
La clave es que una organización de consumidores ya había avisado a Google de que esa web era un fraude, y aun así el anuncio siguió saliendo en los primeros puestos. Google dice que la sentencia se dictó sin escuchar su versión y estudia recurrir, así que no es un precedente que haga a Google responsable de cualquier anuncio fraudulento.
Lo práctico para todos: que una tienda salga como anuncio en Google no la hace fiable. Antes de pagar por adelantado en una web que no conocéis, buscad opiniones fuera de la propia tienda, mirad el aviso legal con el nombre de la empresa y, si podéis, pagad con un método que permita reclamar.
¿Habéis caído alguna vez en una tienda falsa desde un anuncio?