Algo curioso está pasando. Hay benchmarks donde SteamOS en un Lenovo Legion Go rinde igual o mejor que Windows 11 en el mismo hardware. No en todos los juegos, no siempre, pero que ocurra es suficiente para que en Microsoft hayan tenido que admitir que tienen un problema.
La realidad técnica es que Windows lleva años acumulando capas: servicios en segundo plano, telemetría, procesos de seguridad, capas de compatibilidad, Copilot ejecutándose, actualizaciones que se descargan mientras juegas. Todo eso le roba recursos a la CPU y la GPU que deberían estar yendo al juego. SteamOS es un Linux recortado específicamente para ejecutar juegos con la mínima sobrecarga posible. No hay comparación en términos de simplicidad del sistema.
Microsoft lo reconoció en su hoja de ruta para 2026. Están trabajando en cambios a nivel de kernel para que Windows pueda "hibernar agresivamente" procesos no esenciales cuando hay un juego a pantalla completa. El Modo Xbox que ya existe en el ROG Xbox Ally reduce el uso de memoria un 10% y sube los FPS un 8% en media. Que sea el techo de lo que tienen hoy dice bastante sobre el margen de mejora que existe. También vienen Advanced Shader Delivery (precompilación de shaders durante la instalación para eliminar el stuttering del primer arranque) y Auto Super Resolution (escalado automático en juegos donde no hay DLSS ni FSR).
El problema de fondo es que Windows tiene que ser compatible con todo: impresoras de 2008, software industrial, aplicaciones de contabilidad de hace diez años. No puede permitirse optimizar agresivamente sin romper compatibilidad con algo. SteamOS no tiene ese problema porque no tiene que ser compatible con nada más que juegos de Steam.
¿El resultado real en 2026? En una Steam Deck u otro handheld con SteamOS, la experiencia está muy pulida para el hardware que tiene. En un PC de escritorio con Windows, todavía hay una capa de ruido del sistema operativo que un sistema dedicado no tendría. Si Microsoft cumple lo que promete para este año, puede que esa brecha se reduzca. Pero prometieron cosas similares en 2023 y 2024.
¿Alguien ha probado SteamOS en un PC que no sea handheld? ¿Merece la pena el lío?
La realidad técnica es que Windows lleva años acumulando capas: servicios en segundo plano, telemetría, procesos de seguridad, capas de compatibilidad, Copilot ejecutándose, actualizaciones que se descargan mientras juegas. Todo eso le roba recursos a la CPU y la GPU que deberían estar yendo al juego. SteamOS es un Linux recortado específicamente para ejecutar juegos con la mínima sobrecarga posible. No hay comparación en términos de simplicidad del sistema.
Microsoft lo reconoció en su hoja de ruta para 2026. Están trabajando en cambios a nivel de kernel para que Windows pueda "hibernar agresivamente" procesos no esenciales cuando hay un juego a pantalla completa. El Modo Xbox que ya existe en el ROG Xbox Ally reduce el uso de memoria un 10% y sube los FPS un 8% en media. Que sea el techo de lo que tienen hoy dice bastante sobre el margen de mejora que existe. También vienen Advanced Shader Delivery (precompilación de shaders durante la instalación para eliminar el stuttering del primer arranque) y Auto Super Resolution (escalado automático en juegos donde no hay DLSS ni FSR).
El problema de fondo es que Windows tiene que ser compatible con todo: impresoras de 2008, software industrial, aplicaciones de contabilidad de hace diez años. No puede permitirse optimizar agresivamente sin romper compatibilidad con algo. SteamOS no tiene ese problema porque no tiene que ser compatible con nada más que juegos de Steam.
¿El resultado real en 2026? En una Steam Deck u otro handheld con SteamOS, la experiencia está muy pulida para el hardware que tiene. En un PC de escritorio con Windows, todavía hay una capa de ruido del sistema operativo que un sistema dedicado no tendría. Si Microsoft cumple lo que promete para este año, puede que esa brecha se reduzca. Pero prometieron cosas similares en 2023 y 2024.
¿Alguien ha probado SteamOS en un PC que no sea handheld? ¿Merece la pena el lío?