La apertura de Computex 2026 nos ha dejado claro que NZXT ha decidido romper por completo con la estructura de paneles atornillados que llevaba usando años. La gran joya de su stand ha sido la presentación oficial de la NZXT H6 RGB+, una evolución radical que sustituye a la conocida H6 Flow y que introduce cambios profundos en el lenguaje de diseño del chasis de doble cámara.
La gran novedad visual e ingenieril que salta a la vista en Taipéi es el abandono del pilar metálico de la esquina y de los paneles de cristal independientes. La marca ha implementado un único panel de cristal templado curvado sin juntas que envuelve todo el frontal y el lateral izquierdo. Esto ofrece una perspectiva panorámica totalmente limpia y continua del hardware, eliminando cualquier interrupción visual en la esquina del chasis.
A nivel de bajo nivel, las tripas de la caja se han rediseñado para digerir el mapa térmico de los componentes de gama entusiasta de este año. El volumen interno ha crecido hasta los 54.9 litros (unos cuatro litros más de espacio lógico que el modelo anterior), lo que ha permitido estirar la compatibilidad física para albergar tarjetas gráficas mastodónticas de hasta 390 milímetros de longitud y disipadores de CPU por aire de hasta 165 milímetros de altura.
Para el flujo de aire, se mantiene la icónica esquina frontal derecha truncada en ángulo, pero con una optimización importante. Ese módulo en diagonal viene de fábrica con dos ventiladores modulares F360 RGB Reverse de una sola estructura y un ventilador trasero F120 RGB. Al usar aspas invertidas en el bloque en ángulo, la caja introduce aire fresco a alta presión directamente hacia el silicio de la GPU y los disipadores de la placa base sin mostrar la fea cara trasera del motor del ventilador, manteniendo una estética limpia.
La gestión de cableado también da un salto técnico en este Computex al integrar soporte nativo para placas base con conexiones traseras (Back-Connect), permitiendo que los cables de alimentación principales pasen directamente a la cámara secundaria donde se aloja la fuente de alimentación, dejando el compartimento del circuito impreso completamente despejado para maximizar el flujo de aire dinámico. Llegará al mercado de forma inmediata en variantes blanca y negra con un coste de salida oficial de 199,90 euros para esta edición con el despliegue completo de ventiladores ARGB de última generación.
La gran novedad visual e ingenieril que salta a la vista en Taipéi es el abandono del pilar metálico de la esquina y de los paneles de cristal independientes. La marca ha implementado un único panel de cristal templado curvado sin juntas que envuelve todo el frontal y el lateral izquierdo. Esto ofrece una perspectiva panorámica totalmente limpia y continua del hardware, eliminando cualquier interrupción visual en la esquina del chasis.
A nivel de bajo nivel, las tripas de la caja se han rediseñado para digerir el mapa térmico de los componentes de gama entusiasta de este año. El volumen interno ha crecido hasta los 54.9 litros (unos cuatro litros más de espacio lógico que el modelo anterior), lo que ha permitido estirar la compatibilidad física para albergar tarjetas gráficas mastodónticas de hasta 390 milímetros de longitud y disipadores de CPU por aire de hasta 165 milímetros de altura.
Para el flujo de aire, se mantiene la icónica esquina frontal derecha truncada en ángulo, pero con una optimización importante. Ese módulo en diagonal viene de fábrica con dos ventiladores modulares F360 RGB Reverse de una sola estructura y un ventilador trasero F120 RGB. Al usar aspas invertidas en el bloque en ángulo, la caja introduce aire fresco a alta presión directamente hacia el silicio de la GPU y los disipadores de la placa base sin mostrar la fea cara trasera del motor del ventilador, manteniendo una estética limpia.
La gestión de cableado también da un salto técnico en este Computex al integrar soporte nativo para placas base con conexiones traseras (Back-Connect), permitiendo que los cables de alimentación principales pasen directamente a la cámara secundaria donde se aloja la fuente de alimentación, dejando el compartimento del circuito impreso completamente despejado para maximizar el flujo de aire dinámico. Llegará al mercado de forma inmediata en variantes blanca y negra con un coste de salida oficial de 199,90 euros para esta edición con el despliegue completo de ventiladores ARGB de última generación.