MSI acaba de anunciar su nuevo Raider Max y las cifras dan miedo, pero no sé si en el buen sentido. Estamos hablando de un portátil que, combinando el nuevo procesador i9 y una RTX 5090, es capaz de consumir hasta 300W de TDP.
Para que os hagáis una idea, eso es más de lo que consumían muchos sobremesas de gama alta hace solo un par de años. La pregunta que me hago es: ¿cómo pretenden refrigerar eso sin que parezca una turbina de avión? MSI dice que han rediseñado todo el sistema de cámaras de vapor, pero la física es la que es. Meter tanto calor en un chasis de portátil suele terminar en thermal throttling a los diez minutos de juego intenso.
Personalmente, creo que estamos llegando a un punto absurdo con los "portátiles" gaming. Pesan tres kilos, necesitan dos fuentes de alimentación externas y la batería no dura ni para ver una película. Al final son sobremesas pequeños que puedes mover de habitación, pero nada más. ¿Alguien en el foro se plantea gastar 4.000 euros en algo así o preferís un buen PC de torre y un portátil ligero para moveros?