Me ha dado una alegría ver que MSI ha decidido no dejar el diseño de cables ocultos solo para quienes pueden permitirse placas base entusiastas de 600 euros. Han confirmado que su "Project Zero" se expande a los chipsets B760M y B650M, lo que abre la puerta a configuraciones mucho más asequibles pero con una estética impecable.
Para los que montamos PCs a menudo, sabemos que lo que más tiempo quita y más quebraderos de cabeza da es el guiado de cables en la zona delantera.
Al pasar el conector de 24 pines, los de la CPU y los de los ventiladores a la parte posterior del PCB, el frontal queda totalmente despejado. Es una gozada visual, no os voy a engañar. Pero ojo, que aquí hay letra pequeña que no debemos ignorar.
Si os planteáis una de estas placas, vuestra caja actual seguramente no sirva. Necesitáis esos recortes específicos en la bandeja de la placa base para poder conectar los cables por detrás.
Es un movimiento valiente por parte de MSI, porque están intentando forzar un cambio de estándar físico en el mercado. He estado revisando las fotos de los nuevos modelos y la calidad de construcción parece mantener el tipo, aunque tengo curiosidad por ver cómo gestionan las temperaturas en la zona trasera del PCB cuando el mazo de cables esté pegado a las soldaduras.