Microsoft ha empezado a probar hoy una opción para reducir el tamaño de la barra de tareas en Windows 11, recuperando una funcionalidad que eliminaron en 2021 y que obligaba a usar hacks de registro o herramientas externas para ahorrar espacio vertical en pantalla. La nueva implementación, detectada en las builds de hoy, permite elegir entre varios tamaños de iconos sin romper el escalado de los elementos de la bandeja del sistema ni provocar fallos de renderizado en el menú de inicio.
Técnicamente, han tenido que reescribir parte del código de ShellExperienceHost para que el área de notificación se ajuste dinámicamente al nuevo tamaño sin que los iconos se vean borrosos o mal alineados. Además, la actualización de hoy incluye mejoras de rendimiento para el Explorador de Archivos, atacando por fin los problemas de lentitud al cargar carpetas con miles de elementos.
Han admitido que el sistema de precarga no era suficiente y han optimizado el manejo de los metadatos de los archivos para que la interfaz no se bloquee mientras se leen las miniaturas. Para los que llevamos años quejándonos de que la interfaz de Windows 11 se siente "pesada" y poco personalizable, estos cambios sugieren que en Redmond por fin están escuchando el feedback técnico, eliminando capas de código innecesarias que lastraban la agilidad del escritorio en configuraciones de monitores pequeños o pantallas de alta densidad de píxeles.
Fuente: Microsoft's Windows 11 update just fixed memory leaks, slow startup, and File Explorer bugs