Si notas que el escritorio de Windows se congela un segundo o que las ventanas parpadean al arrastrar archivos entre pantallas, la culpa es de una regresión técnica en el Desktop Window Manager detectada en las builds de hoy. Microsoft ha tocado el código que gestiona la composición de la interfaz mediante la aceleración por hardware, lo que está provocando desbordamientos de memoria en el proceso dwm.exe cuando se utilizan configuraciones con múltiples monitores que combinan altas tasas de refresco (más de 144Hz) y HDR activo. El fallo se localiza en la interacción entre la API de composición de Windows y las últimas ramas de controladores de Nvidia e Intel, donde el sistema no libera las texturas de la interfaz tras cerrar aplicaciones de DirectX 12.
A nivel de bajo nivel, esto se traduce en que el uso de la VRAM por parte del sistema operativo sube sin control aunque el PC esté en reposo, saturando el bus de datos y forzando reinicios silenciosos del controlador gráfico.
Al inspeccionar las trazas con herramientas de diagnóstico, se observa que el contador de memoria no pagunada del kernel se dispara de forma anómala. Como solución de emergencia que está funcionando en los foros de soporte, desactivar los efectos de transparencia en el panel de Personalización mitiga el problema, ya que reduce la carga de trabajo de las librerías de composición que causan el conflicto, evitando que el escritorio acabe colapsando y obligando a reiniciar el explorador de archivos a mitad de una sesión de trabajo.
Fuente: News