Todavía estamos intentando que todo el mundo se pase a la DDR5 y que los precios de los kits de alta velocidad bajen de los 100 euros, y ya tenemos las primeras especificaciones de la DDR6 asomando en ComputerBase. El JEDEC está ultimando los detalles de un estándar que promete velocidades de partida de 8800 MT/s, llegando fácilmente a los 17000 MT/s en sus versiones más avanzadas. Es una locura de ancho de banda, pero para los que montamos PCs de forma habitual, esto significa otro cambio de plataforma y, probablemente, de placa base.
A nivel técnico, la DDR6 introduce un cambio importante en la forma en que los datos viajan por el bus. Se habla de una nueva señalización que permite meter más información en el mismo ciclo de reloj sin que el ruido eléctrico arruine la estabilidad. Esto es vital porque, a las frecuencias que estamos llegando, cualquier mínima interferencia provoca pantallazos azules. Para los usuarios del foro que se dedican al renderizado o a trabajar con bases de datos gigantescas, este ancho de banda extra será una bendición. Para el resto de mortales que solo queremos echar un par de partidas al día, la diferencia real va a ser difícil de notar.
Lo que me fastidia de estos anuncios tan tempranos es que frenan la inversión en la tecnología actual. ¿Para qué me voy a gastar un dineral en un kit DDR5 de 8000 MHz si sé que en un par de años va a ser la gama de entrada de la nueva generación? La industria va a una velocidad que el bolsillo del usuario medio no puede seguir. Mi consejo honesto: no te obsesiones con la DDR6. Todavía queda mucho para que sea una realidad comercial asequible y, para cuando llegue, tu procesador actual probablemente sea el cuello de botella, no la memoria.