La situación es frustrante porque Microsoft dice que la culpa es de los desarrolladores de EAC, y estos dicen que Microsoft ha cambiado las reglas de juego a mitad de la partida. Si habéis forzado la actualización a la 24H2 y vuestro juego favorito no arranca, que sepáis que no es vuestro hardware ni que tengáis un virus; es un conflicto de software puro y duro. La solución pasa por esperar a que saquen un parche oficial o, en el peor de los casos, volver a la versión anterior de Windows.
En el foro siempre decimos lo mismo: no seáis los primeros en instalar las actualizaciones gordas de Windows. Dejad que otros hagan de betatesters. Este error de Easy Anti-Cheat es el ejemplo perfecto de por qué la estabilidad del sistema es más importante que tener la última versión del explorador de archivos o un widget nuevo. Si vuestro PC es principalmente para jugar, quedaos en la 23H2 hasta que el hilo oficial de problemas de la 24H2 deje de echar humo.