Cargar el móvil hasta el 100% todas las noches es la forma más rápida de degradar su vida útil. Las baterías de los smartphones actuales sufren un estrés químico considerable cuando se someten a cargas o descargas completas. Si quieres que el rendimiento de tu dispositivo se mantenga estable durante años, es hora de cambiar el chip y dejar de obsesionarse con ver el icono de la batería lleno.
El consenso técnico es claro: el "punto dulce" de una batería está alrededor del 50% de su capacidad. Para maximizar la durabilidad, lo ideal es mantener siempre el nivel de carga en el rango comprendido entre el 20% y el 80%. Tan importante como no llenarlo del todo es evitar que el teléfono se quede totalmente vacío antes de conectarlo a la corriente, ya que las descargas profundas son letales para la química interna.
Lo más cómodo para no estar pendiente del porcentaje es configurar un límite de carga automático. Así se hace en los sistemas principales:
- En iPhone: Entra en la app de Ajustes, ve a Batería y carga y mueve el control deslizante totalmente hacia la izquierda para fijar el límite de carga en el 80%.
- En Android (Samsung): La ruta es Ajustes > Batería > Protección de la batería. Una vez dentro, cambia la opción de Estándar a Máximo.
- Otros Android: El proceso depende del fabricante, pero la mayoría ya integran opciones similares dentro de sus menús de gestión de energía.