Antes de comprar una cámara WiFi conviene mirar dónde guarda los vídeos, porque cambia bastante el coste y lo que pasa si os la roban:
En tarjeta microSD dentro de la cámara, que no cuesta nada al mes y funciona aunque se caiga Internet. El problema es que si se llevan la cámara, se llevan también las grabaciones.
En la nube del fabricante, accesible desde cualquier sitio y a salvo aunque la cámara desaparezca, pero casi siempre con suscripción. Por ejemplo, la Ring Spotlight Camera 4K Pro cuesta 249.99 € y para sacarle partido a las grabaciones necesitáis Ring Protect (desde 39.99 € al año).
En un NAS o disco de red en casa, que da más espacio y control, aunque solo lo admiten algunas marcas y requiere configurarlo.
¿Qué usáis vosotros? ¿Alguno graba en un NAS?
En tarjeta microSD dentro de la cámara, que no cuesta nada al mes y funciona aunque se caiga Internet. El problema es que si se llevan la cámara, se llevan también las grabaciones.
En la nube del fabricante, accesible desde cualquier sitio y a salvo aunque la cámara desaparezca, pero casi siempre con suscripción. Por ejemplo, la Ring Spotlight Camera 4K Pro cuesta 249.99 € y para sacarle partido a las grabaciones necesitáis Ring Protect (desde 39.99 € al año).
En un NAS o disco de red en casa, que da más espacio y control, aunque solo lo admiten algunas marcas y requiere configurarlo.
¿Qué usáis vosotros? ¿Alguno graba en un NAS?