Si notas que tu ordenador ha perdido agilidad, el culpable suele ser el disco duro. Ya sea un HDD tradicional o un SSD moderno, conocer su velocidad real de lectura y escritura es vital para diagnosticar problemas de hardware o cuellos de botella en el sistema. Olvida las aplicaciones externas pesadas; Windows incluye una herramienta oculta llamada Winsat que ofrece datos precisos en segundos.Paso 1: Identifica tu unidad
Lo primero es saber qué "letra" tiene asignada el disco que quieres analizar. Pulsa la combinación Windows + E para abrir el Explorador de archivos. Generalmente, el disco principal es el C, pero si tienes unidades externas o secundarios, asegúrate de anotar su letra correspondiente.Paso 2: Ejecuta la consola con privilegios
Para que el test sea fiable, necesitas permisos totales sobre el sistema. Haz clic derecho en el botón de Inicio y selecciona Terminal Windows (Administrador) o PowerShell (Administrador). Confirma el mensaje de seguridad de Windows para continuar.Paso 3: El test de velocidad
Una vez en la consola, utiliza los siguientes comandos (sustituye "c" por la letra de tu unidad si es otra):- Para la velocidad de lectura: Escribe winsat disk -seq -read -drive c y pulsa Enter.
- Para la velocidad de escritura: Escribe winsat disk -seq -write -drive c y pulsa Enter.
¿Qué significan los resultados?
El sistema te devolverá una cifra en MB/s. Un disco duro mecánico (HDD) saludable debería rondar los 100-150 MB/s, aunque la imagen sugiere que algunos alcanzan cifras superiores. Si tienes un SSD, deberías ver números por encima de los 500 MB/s, y si es un NVMe moderno, la cifra puede superar los 3,000 MB/s. Si tus resultados son significativamente inferiores, es hora de considerar un respaldo de datos o la sustitución de la unidad.
Además verás también un número entre 0-10 al lado del resultado de la velocidad de lectura secuencial, donde 10 es un resultado sobresaliente.