Si eres de los que no puede vivir sin sus cascos puestos, probablemente te hayas preguntado alguna vez por qué algunas canciones no suenan con toda la potencia o el detalle que deberían. A veces, por defecto, las aplicaciones sacrifican la fidelidad del sonido para ahorrar datos, pero si eres usuario Premium, tienes un tesoro escondido en los ajustes que cambiará por completo tu experiencia auditiva.Normalmente, el streaming estándar de Spotify oscila entre los 96 Kbps y los 160 Kbps. Es una calidad aceptable, sí, pero se queda corta si quieres apreciar cada matiz de la producción. La buena noticia es que puedes subir ese listón hasta los 320 Kbps, una tasa de bits mucho más respetable y donde la diferencia es, sencillamente, brutal.
¿Cómo configurarlo?
Es muy sencillo y solo te llevará unos segundos:- Abre tu app de Spotify y entra en el menú de Configuración.
- Busca el apartado de Calidad del contenido multimedia.
- En las opciones de streaming (tanto para Wi-Fi como para datos), selecciona el nivel Muy alta.