He estado revisando las especificaciones del nuevo ROG NeoCore que acaba de presentar Asus y, sinceramente, me genera sentimientos encontrados. Por un lado, es impresionante ver cómo se adelantan al mercado implementando ya el estándar Wi-Fi 8.
Hablamos de canales de 320 MHz y una modulación 4096 QAM que, sobre el papel, deberían dar una estabilidad y una latencia en entornos saturados que dejan en evidencia al Wi-Fi 6E e incluso al 7.
Pero, como suele pasar con estos lanzamientos tan tempranos, la pregunta obligada es quién tiene hoy en día hardware cliente capaz de aprovechar semejante ancho de banda.
Lo que sí me parece un acierto total, y algo que personalmente venía reclamando, es la inclusión de puertos de 10 GbE. Para los que manejamos redes locales con servidores o estaciones de trabajo que mueven archivos pesados, que un router de consumo empiece a estandarizar los 10 Gigabits es una excelente noticia.
Ya era hora de romper el techo de cristal de los 2.5 Gbps que se nos ha quedado corto demasiado rápido. En cuanto al diseño, Asus ha roto con la estética de "naves espaciales" llena de antenas externas para pasar a este bloque poliédrico mucho más sobrio y limpio.
Me parece una evolución lógica; si el rendimiento térmico acompaña a esta estructura cerrada, es un avance estético importante. Habrá que esperar a las primeras pruebas de rendimiento real para ver si la gestión del espectro justifica la inversión o si, de momento, es solo un movimiento para posicionarse como los primeros en la próxima generación de redes.
Hablamos de canales de 320 MHz y una modulación 4096 QAM que, sobre el papel, deberían dar una estabilidad y una latencia en entornos saturados que dejan en evidencia al Wi-Fi 6E e incluso al 7.
Pero, como suele pasar con estos lanzamientos tan tempranos, la pregunta obligada es quién tiene hoy en día hardware cliente capaz de aprovechar semejante ancho de banda.
Lo que sí me parece un acierto total, y algo que personalmente venía reclamando, es la inclusión de puertos de 10 GbE. Para los que manejamos redes locales con servidores o estaciones de trabajo que mueven archivos pesados, que un router de consumo empiece a estandarizar los 10 Gigabits es una excelente noticia.
Ya era hora de romper el techo de cristal de los 2.5 Gbps que se nos ha quedado corto demasiado rápido. En cuanto al diseño, Asus ha roto con la estética de "naves espaciales" llena de antenas externas para pasar a este bloque poliédrico mucho más sobrio y limpio.
Me parece una evolución lógica; si el rendimiento térmico acompaña a esta estructura cerrada, es un avance estético importante. Habrá que esperar a las primeras pruebas de rendimiento real para ver si la gestión del espectro justifica la inversión o si, de momento, es solo un movimiento para posicionarse como los primeros en la próxima generación de redes.