El ecosistema de las consolas de mano para PC acaba de recibir una sacudida sísmica en la feria con la presentación oficial del Acer Predator Atlas 8. Este dispositivo rompe la hegemonía de las arquitecturas tradicionales de AMD en este sector al ser de los primeros en aliarse con Intel para montar el nuevo procesador de la familia Arc G3 Extreme.
El silicio de bajo nivel que impulsa esta consola cuenta con una estructura híbrida de 14 núcleos de procesamiento y una GPU integrada basada en la arquitectura gráfica Xe3 con 12 núcleos dedicados.
Para alimentar semejante despliegue de cómputo sin estrangular las frecuencias del sistema a los quince minutos de juego, Acer ha integrado una batería masiva de 80 Whr (prácticamente el doble de la capacidad estándar en estos formatos) conectada a una pantalla de 8 pulgadas de tecnología OLED a 120 Hz.
La clave del debate técnico para nuestra comunidad radica en ver cómo gestionará el programador de microcódigo de Intel el reparto de cargas entre los núcleos de eficiencia y de rendimiento en un entorno térmico tan cerrado, una máquina que promete poner contra las cuerdas la autonomía de sus competidoras directas a cambio de ofrecer una potencia de rasterización salvaje.
Fuente: Wccftech | Hardware, Gaming, and Mobile News