Si usas la IA a diario, seguro que estás harto de que te responda con textos eternos, llenos de "espero que esto te ayude" y frases de relleno que no sirven para nada. La buena noticia es que no tienes que aguantarlo. Hay una opción de instrucciones personalizadas que es, literalmente, el mando a distancia del chatbot.
¿Para qué sirve esto realmente? Básicamente, para que la máquina deje de ser un extraño y se convierta en alguien que sabe quién eres. Si eres programador, no quieres que te explique qué es una variable; si eres redactor, no quieres que use adjetivos cursis. Al configurar tu perfil, le das el contexto de tu vida y tu trabajo para que no tengas que repetirte en cada chat.
Cómo configurarlo sin morir en el intento: Entra en tu perfil, busca la sección de personalización y céntrate en dos cosas:
¿Para qué sirve esto realmente? Básicamente, para que la máquina deje de ser un extraño y se convierta en alguien que sabe quién eres. Si eres programador, no quieres que te explique qué es una variable; si eres redactor, no quieres que use adjetivos cursis. Al configurar tu perfil, le das el contexto de tu vida y tu trabajo para que no tengas que repetirte en cada chat.
Cómo configurarlo sin morir en el intento: Entra en tu perfil, busca la sección de personalización y céntrate en dos cosas:
- Quién eres: Cuéntale a qué te dedicas. Así, cuando le pidas ayuda, ya sabrá desde qué ángulo enfocar la respuesta.
- Cómo quieres que te hable: Aquí es donde ocurre la magia. Pídele que sea directo, que use un lenguaje natural (como el que estamos usando ahora), que evite las introducciones pesadas o que siempre te tutee.