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¿Ha perdido el norte la ****?

dunanea

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Aunque es demasiado tarde para contactar con la **** -prometo hacerlo por la mañana-, el abogado David Bravo me asegura que la siguiente historia es cierta: cinco personas, tres de ellas relacionadas con la entidad gestora de derecho, solicitaron, sin autorización y con el argumento de tener una orden para hacerlo -que no existía-, registrar la casa de un administrador de dos páginas web de enlaces P2P para examinar su material informático. Y el afectado, mal hecho, les dejó pasar.

José Coronel Carrasco, onubense de 26 años, gestiona elitemula y etmusica. El pasado martes, 26 de mayo, cinco personas se presentaron en su domicilio con una orden para "revisar el contenido de los ordenadores y requisar los discos duros", explica José, quien, aunque no vio una orden, les dejó pasar. Preocupado y en caliente, se equivocó, vista con tranquilidad la orden:


"Igualmente se accede a la práctica de prueba anticipada requiriendo al demandado para que a presencia de la Comisión Judicial presente para su depósito temporal los discos duros de los ordenadores en los que se encuentran almacenados y desde los que se administran los sitios web elitemula y etmusica y en los que consten los datos sobre número de descargas de obras musicales efectuadas desde el mes de Septiembre de 2007 y desde el mes de Diciembre de 2007 respectivamente".

Esas cinco personas "entraron en todas las habitaciones e incluso abrieron algunas cajas de cartón", explica el afectado en su blog. Después localizaron varios ordenadores y los revisaron. Su siguiente objetivo era llevarse los discos duros. Habían pasado dos horas desde el allanamiento y José logró contactar con el abogado David Bravo.

Bravo pide que le lean la orden que portaban y resulta que no se trataba de una orden de registro. Sólo era una medida de aseguramiento de prueba común; es decir, un auto en el que se pide que se lleven una serie de discos duros al juzgado, como prueba, para analizarlos. Pero no autoriza a nadie a recogerlos, mucho menos a representantes de la **** y menos aún de la manera en que lo pretendían.

Hace un par de semanas, según me explica el afectado, la compañía que alojaba sus páginas le advirtió de que les había llegado un requerimiento para dejar de prestar el servicio. En cierto modo, se esperaba una demanda como alguna de las decenas de ellas que tiene en marcha la **** contra páginas web de enlaces P2P, pero en absoluto algo como lo sucedido.

José lo califica de "intimidación" y probablemente lo sea. Al final, la procuradora de la ****, el perito informático de la ****, un juez de Moguer que venía por exhorto, la secretaria judicial y una quinta persona que no se identificó se llevaron, como requería la medida, un disco duro, el del ordenador portátil del afectado. Pero antes hubo una importante discusión telefónica entre Bravo y la procuradora. Además, el caso no acabará aquí, dado que el afectado, que tiene un acta de lo sucedido, tomará las acciones que considere pertinentes.

Dados los antecedentes de la ****, ¿es posible que esta organización haya perdido el norte definitivamente?

Fuente:elcatalejo
 
 
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