Hoy analizo los MSI MAESTRO 500 Wireless, unos auriculares inalámbricos con triple conectividad (2.4 GHz, Bluetooth 5.4 y cable) a los que MSI ha quitado el RGB y los ángulos agresivos de su gama gaming para darles una estética sobria más cercana a la de unos cascos de uso diario

MSI MAESTRO 500 Wireless: Review en Español
Muchas gracias a MSI por enviarnos estos auriculares para el análisis.

Unboxing y contenido de la caja
Comenzamos la review frente a un embalaje que rompe con lo habitual en MSI: en vez del negro y rojo de su línea gaming, un cartón blanco con la silueta del auricular dibujada a línea y la etiqueta BLACK en una esquina. La portada es tan sobria que se queda algo sosa para un producto de gama media, aunque encaja con la idea de unos cascos que buscan no llamar la atención.


El reverso ya cumple mejor, con las especificaciones completas y con tres reclamos: ANC, control inteligente del micrófono y Nahimic. Y lo que de verdad transmite cuidado es la caja interior, un estuche negro rígido con la silueta serigrafiada que aparece al levantar la funda de cartón.

Los accesorios son correctos sin excesos: además de los auriculares, encontrarás una funda de tela con el dragón de MSI, el cable USB-C de carga, un cable jack de 3,5 mm, el dongle USB-C de 2,4 GHz y la documentación de emparejamiento. Esa funda vale para llevarlos encima, aunque al ser blanda deja las almohadillas poco protegidas dentro de la mochila.

MSI MAESTRO 500 WIRELESS: Especificaciones técnicas

Diseño exterior
El principal detalle de diseño de los MSI MAESTRO 500 Wireless es su diadema de puente único, una sola pieza curva que baja hasta las cúpulas sin el típico arco doble de la mayoría de cascos gaming, y que es en buena parte lo que les da ese aire limpio de auricular de calle.
El chasis es de plástico en su totalidad, salvo las horquillas metálicas, y también la diadema. No es mala noticia, porque el acabado mate disimula bien las huellas y el conjunto no cruje ni se siente endeble al manejarlo. Da una impresión de solidez mayor de la que corresponde a su peso

Las cúpulas son ovaladas y de tamaño más bien compacto, con los cantos rebajados hacia fuera para que no den esa sensación de copa voluminosa de tantos headset.
El único guiño que rompe la sobriedad es el detalle en gris titanio de las horquillas, con el dragón de MSI grabado. Ese enganche a la diadema no es solo estético, ya que articula el movimiento de las cúpulas que veremos a continuación.

Merece la pena mirar de cerca esa articulación de titanio, de lo mejor resuelto del casco. Se nota firme al girar, sin holguras ni crujidos.
En unos auriculares plegables ese suele ser el primer punto que se afloja con los meses, así que encontrarlo tan bien montado da confianza para el día a día.
Esa articulación permite además que las cúpulas giren 90°, para quedar planas sobre el pecho o los hombros cuando los llevas al cuello, y que basculen ±5° hasta adaptarse a la inclinación de cada cabeza.


Diadema y almohadillas
En la diadema no vas a encontrar un acolchado grueso, sino algo más contenido. MSI combina el plástico mate de la estructura con una banda central de malla textil hexagonal bastante justa, encargada de repartir el peso sobre la zona superior de la cabeza
Como los cascos pesan tan poco, tampoco le hace falta más relleno para no molestar en sesiones largas.

Esa malla transpirable guarda una ventaja sobre el clásico cuero sintético que se nota sobre todo en verano, y es que no va acumulando calor por muchas horas que los tengas puestos.

La decisión más marcada de MSI está en las almohadillas, con tela transpirable en lugar de piel. El hueco interior es amplio y la espuma viscoelástica tiene grosor de sobra, así que la oreja entra entera sin tocar el fondo.
Lo notarás si tienes el pabellón grande, porque en otros cascos acabas rozando el driver. El tacto es fresco y cómodo, con una contrapartida que dejo para el apartado de sonido: aísla algo menos que la piel.


Controles y conectividad
MSI ha concentrado todo el control en la cúpula izquierda y ha renunciado a los botones minúsculos y a las superficies táctiles que se disparan al menor roce, de forma que acabas manejando los cascos a ciegas sin apenas pensarlo. Es una decisión que se agradece cuando los llevas puestos y no ves lo que estás tocando.

En la parte baja de esa cúpula se reúnen el USB-C de carga, el jack de 3,5 mm, los controles físicos y un pequeño LED de estado. Puede parecer un detalle sin importancia, pero en cuanto empiezas a saltar entre el dongle del PC y el Bluetooth del móvil agradeces poder mirar ese LED y saber al momento qué tipo de conexión estás empleando

El mando que se lleva el protagonismo es la rueda metálica de la diademaa izquierda, que gira para ajustar el volumen y se pulsa para gestionar el audio. Tiene un tacto firme y ranurado, muy fácil de encontrar con el dedo, y personalmente la prefiero a cualquier panel táctil porque no reacciona a roces accidentales ni te obliga a memorizar gestos raros.

Y llegamos al mayor motivo de compra, la conectividad. El dongle de 2,4 GHz es un USB-C diminuto, con su código QR de emparejamiento impreso en un lateral, pensado para el PC o la consola donde te interesa la latencia baja.
A partir de ahí tienes Bluetooth 5.4 para el resto de dispositivos, y el cable jack como red de seguridad cuando te quedes sin batería. Esa triple vía es lo que hace a los MSI MAESTRO 500 Wireless igual de cómodos para una partida en el PC que para una llamada en el móvil.


Micrófono
El micrófono es oculto abatible y queda tan integrado en la cúpula izquierda que, recogido, apenas se aprecia. Para unos cascos que utilizarás a menudo en la calle, es de las mejores ideas del diseño.


Para usarlo bajas el brazo para hablar y lo subes para silenciarlo al momento, sin rebuscar ningún botón, lo que mata el clásico titubeo de si estás muteado o no en una reunión.
Es corto y queda lejos de la boca, así que no da nivel de micrófono dedicado. Aun así, con patrón omnidireccional, un rango de 100 Hz a 10.000 Hz y la combinación de beamforming y cancelación de ruido ENC, aísla y capta la voz con claridad suficiente para partidas y videollamadas
Autonomía y carga
La batería es de 1.000 mAh. Con esta capacidad MSI anuncia hasta 90 horas de reproducción, una cifra que se traduce en olvidarte del cargador durante semanas aunque los uses a diario y que será posible con ANC apagado.
Ese máximo corresponde al escenario más eficiente: conexión Bluetooth y ANC desactivado. La cancelación activa y la conexión inalámbrica de 2,4 GHz son más exigentes con el consumo, de modo que la cifra varía de forma notable según cómo los utilices.

Con la conexión de 2,4 GHz la autonomía se mantiene por encima de las 60 horas a un volumen moderado, un registro sobresaliente para un auricular de 280 gramos. Con el ANC en marcha, el margen se sitúa alrededor de las 60 horas, así que incluso en su configuración más demandante aguanta varias jornadas sin pasar por el cargador.
El apartado se completa con carga rápida: 5 minutos conectado bastan para recuperar unas 6 horas de reproducción, una prestación que se agradece los días en que sales de casa con la batería al límite.
Experiencia de uso y ergonomía

Antes de comprar unos auriculares todos buscamos referencias y opiniones sobre su comodidad, pues los vamos a tener muchas horas sobre la cabeza. Los he probado escuchando música y juegos, además de usarlos por la calle: debo decir que son muy cómodos y destacan por su ligereza de sólo 280 gramos y una diadema que aprieta lo suficiente sin resultar para nada incómoda, tanto en la zona lateral como superior.

Esta diadema no ofrece mucho recorrido de apertura y la fuerza de cierre tiende a relajarse durante el uso prolongado, aunque no temas, no cederan lo suficiente para que se caigan si por ejemplo te agachas o realizas movimientos bruscos.


El cambio de conexiones entre dispositivos es uno de sus puntos más logrados. Editando vídeo suelo mantenerlos conectados por dongle al PC y, cuando entra una llamada al móvil por Bluetooth, el LED de estado indica de inmediato por qué conexión va a reproducirse el audio.
Nada que reprochar tampoco a la conexión Bluetooth, los casos se reconocen casi automáticamente por Windows: solo tienes que emparejarlos y a partir de ese momento puedes gestionarlos ya desde el S.O.


Para la calle cumplen el papel que prometen. Si los tienes que transportar se pliegan hacia dentro las orejeras, ocupando mucho menos espacio y facilitando el colgártelos al cuello, quedando apoyados en el pecho sin clavarse.

¿Cómo suenan los MSI MAESTRO 500 Wireless?
Cada cúpula lleva un pequeño altavoz de neodimio de 40 mm con una respuesta de 20 Hz a 40.000 Hz, muy por encima de lo que el oído humano llega a oír. Los completan 110 dB de sensibilidad y 36 Ω de impedancia, valores normales que bastan para escucharlos a buen volumen desde el móvil, sin necesidad de nada más.
Lo primero que se aprecia al ponerlos es que suenan equilibrados. Ni los graves tapan a las voces ni los agudos molestan; cada cosa se oye en su sitio, con un tono neutro y un punto cálido.

Los graves están ahí y se notan, pero están configurados para que no retumben de más ni ensucien el resto. En un juego como Counter-Strike eso ayuda, porque oyes con claridad los pasos y los disparos sin que los bajos «tapen» esa gama de sonido tan importante.
Las voces se escuchan claras y limpias, así que un pódcast o una llamada se entienden sin esfuerzo, algo que no siempre puedes encontrar en otros altavoces de estas características y rango de precios
Los agudos suenan suaves, no son su característica más brillante, más bien con una curva plana para que no resulten demasiado presentes para que el sonido no suene artificial, aunque pierdes algo de nitidez en los detalles más finos.
El nivel sonoro es más que suficiente para cualquier entorno, aunque a máximo volumen tienden a distorsionar obviamente. Para jugar, ver series y escuchar música a diario cumplen de sobra.
Un apunte para quien cambie de conexión: por dongle de 2,4 GHz y por cable el sonido gana algo frente al Bluetooth 5.4, que al comprimir recorta un poco los agudos. La diferencia es pequeña y en una llamada o un vídeo ni se aprecia, pero para escuchar música con calma, mejor el dongle.
En cuanto al ANC, cumple con lo que se le puede pedir a este rango. Reduce bien los ruidos constantes, como el zumbido de un ventilador o el motor de un coche, aunque no elimina los sonidos como una voz cercana o un portazo. Ningún auricular de este precio lo hace.
El modo transparencia es lo contrario: en vez de silenciar el ruido, deja que oigas lo que pasa a tu alrededor sin quitarte los cascos, cómodo para cruzar una calle o hablar con alguien sin parar la música.
Queda el aviso que dejé sobre las almohadillas de tela. Este material aísla un poco menos , así que a volumen alto parte del sonido se escapa hacia el exterior. En casa da lo mismo, pero en un sitio en silencio , quien tengas al lado oirá algo de tu música.
¿Merecen la pena los MSI MAESTRO 500 Wireless?
Después de probarlos estos últimos días, la sensación que me queda es que son unos auriculares excelentes para su precio. Destaco su versatilidad, gozando d euna triple conectividad eficaz sin problemas, con un diseño que goza de una gran calidad de materiales a la par de buenas ideas como su micrófono oculta, una rueda para regular el volumen – lo sencillo siempre es lo mejor – o el LED de estado que te dice en cada momento que tipo de conexión estás usando.
A su favor juegan también la ligereza de esos 280 gramos, que es lo que sostiene la comodidad en sesiones largas, y una autonomía que es más que notable para su precio. La construcción, con esa diadema de puente único y la articulación de titanio bien montada, transmite más solidez de la que su peso hace suponer.
No son perfectos, y aunque el sonido es correcto y equilibrado, le falta brillo y pegada, algo esperable para su precio . Las almohadillas de tela ganan en frescura lo que pierden en aislamiento, de modo que a volumen alto dejan escapar algo de sonido.
Puestos en la balanza, los MSI MAESTRO 500 Wireless son una compra muy recomendable si buscas un auricular «todoterreno» para jugar, trabajar y salir a la calle. Si tu prioridad absoluta es la calidad musical o el aislamiento total, hay opciones más especializadas; para todo lo demás, cuesta encontrarles un pero de peso a su precio.

FAQ
¿Los MSI MAESTRO 500 Wireless funcionan con PS5 y Xbox? Con PS5 funcionan por el dongle de 2,4 GHz y por el jack de 3,5 mm; con Xbox, la conexión es a través del jack en el mando, ya que la consola de Microsoft no admite el dongle.
¿Cuánto dura la batería de los MSI MAESTRO 500 Wireless? MSI declara hasta 90 horas de reproducción, una cifra medida sin ANC. Al activar la cancelación de ruido el consumo sube y la duración baja, aunque el margen sigue siendo muy holgado.
¿Se pueden usar como cascos normales para música y llamadas? Sí, y es justo su propuesta. Por Bluetooth 5.4 los enlazas al móvil o al portátil, el micrófono oculto queda disimulado y la estética sin RGB los hace aptos para la calle.
¿Hay diferencia de sonido entre el dongle y el Bluetooth? Sí. Por el dongle de 2,4 GHz el audio llega sin comprimir, mientras que por Bluetooth 5.4 notarás la compresión del códec, con los agudos algo menos aireados. Para música con atención, mejor el dongle.
¿El micrófono de los MSI MAESTRO 500 Wireless se puede quitar? No es extraíble, sino oculto abatible: se pliega hasta quedar disimulado en la cúpula izquierda y funciona con silenciado por gesto, bajándolo para hablar y subiéndolo para silenciarte.
¿Tienen cancelación de ruido? Sí, montan ANC efectiva con el ruido constante de fondo y un modo transparencia que deja entrar el sonido ambiente sin quitarte los cascos.

