Hoy nos toca analizar los EarFun OpenJump ,unos auriculares open-ear, un formato donde el altavoz se apoya por delante de la oreja sin entrar en el canal auditivo. Montan altavoces de 14.2 mm, códec LDAC con certificación Hi-Res Audio, protección IPX7 y una autonomía de 11 horas por auricular.

EARFUN OPENJUMP: Review en Español
Muchas gracias a EarFun por enviarnos estos EarFun OpenJump para esta review.

Unboxing y contenido de la caja


Tras la presentación inicial, comenzamos por la review y nos detenemos en primer lugar en el embalaje exterior que como vemos sigue la línea de la marca, con un cartón blanco y la franja amarilla superior. En la portada aparecen los auriculares fotografiados a tamaño casi real junto al reclamo Ultra Comfort, y en la parte inferior los distintivos de LDAC, Hi-Res Audio Wireless y Google Fast Pair.
La cara trasera reúne las especificaciones y ahí aparece el desglose real de la autonomía: 11 horas por auricular más 31 horas del estuche, de donde sale la cifra global de 42 horas. También figuran el Bluetooth 5.3, los cuatro micrófonos con cancelación de ruido para llamadas y el modo juego de baja latencia.

Al abrir la caja encontramos el estuche alojado en una bandeja de cartón a su medida. Debajo está el resto del contenido, formado por el cable USB-C, el manual de usuario y el folleto de bienvenida de la marca.


Llama la atención lo escueto del contenido comparado con unos auriculares in-ear, y la explicación está en el propio formato. Al no introducirse nada en el oído no hay almohadillas de silicona en varios tamaños como las cinco que acompañan a los EarFun Air Pro 4+.
Caracteristicas técnicas EARFUN OPENJUMP

Diseño y ajuste en la oreja

El auricular está formado por tres piezas unidas en una estructura continua. La parte circular aloja el altavoz de 14.2 mm y queda apoyada por delante de la oreja, el arco de silicona pasa por encima del pabellón, y una pieza alargada descansa detrás haciendo de contrapeso y alojando la batería. El acabado es negro mate en todo el conjunto, con el único contraste en el disco metálico gris donde va grabado el logotipo de earfun, que además hace de superficie táctil.

Lo más interesante del diseño está en la orientación de la pieza del altavoz. En lugar de quedar plana contra la cara, EarFun la inclina 26 grados hacia dentro para dirigir el sonido al oído en vez de dispersarlo en paralelo a la cabeza. Esa inclinación es la que hace que llegue más nivel a igual volumen y que se escape menos sonido hacia los lados que en otros modelos del mismo formato
El arco es de aleación de titanio con memoria de forma recubierta de silicona, muy blando y flexible al doblarlo. Para llevarlos puestos durante horas resulta ideal, porque no ejerce presión sobre la oreja y prácticamente te olvidas de que los tienes. El coste de esa flexibilidad aparece en movimiento, ya que el altavoz rebota contra la oreja al correr a ritmo alto. Para caminar, gimnasio, bicicleta o uso de escritorio la sujeción es correcta.

En la zona interna de cada auricular están los dos pines de carga dorados y la marca L o R. La superficie lleva un grabado en espiral que sirve de referencia al tacto para identificar el auricular correcto sin mirarlo.
Los 7,8 gramos por auricular son un peso muy bajo dentro del formato, por debajo de rivales directos como los Shokz OpenFit Air. La construcción transmite solidez pese a esa ligereza, con un plástico robusto acorde a la certificación IPX7 y sin holguras ni crujidos al manipularlo.
Si usas gafas, el arco compite por el espacio detrás de la oreja con la patilla. Se puede colocar por delante o por detrás de ella, con ambas posiciones válidas, aunque los primeros minutos se nota la presión combinada.
Estuche de carga

El estuche es de buena calidad y de esquinas muy redondeadas, con acabado en plástico negro semi-mate y el logotipo earfun grabado en relieve suave sobre la tapa. Mide 7.3 x 6.5 x 2.6 cm y pesa alrededor de 70 gramos, un tamaño superior al de la competencia porque tiene que alojar los ganchos completos de ambos auriculares.
Con esas medidas entra sin problema en el bolsillo de una chaqueta o en el lateral de una mochila, aunque resulta incómodo en el bolsillo delantero de un vaquero, pues es más voluminoso de lo que aparenta. La tapa abre con firmeza, se mantiene abierta sola y no presenta ningún crujido al cerrarla.

Al abrirlo aparecen dos huecos moldeados con la silueta exacta de cada auricular, sus pines de contacto y la identificación L y R. La retención magnética es firme y los auriculares no se salen ni volteando el estuche abierto.
El acabado del plástico es el punto flojo. Marca huellas con facilidad y acumula microarañazos en el fondo de la mochila, de modo que a las pocas semanas presenta un aspecto más usado que los propios auriculares. No afecta al funcionamiento, solo a la sensación de calidad.
El interior de la tapa recoge la serigrafía técnica completa, con datos que no aparecen en la ficha comercial. El estuche se identifica como modelo OW100 e integra una batería de 550 mAh a 3.7 V (2.035 Wh), con entrada de 5V/1A y salida de 5V a 0.15A por auricular.
El puerto USB-C está en el frontal junto al LED de estado de carga. La carga rápida aporta 2 horas de reproducción con solo 10 minutos enchufado, útil para salir de casa con los auriculares casi vacíos.
Software de control y app EarFun Audio
La aplicación EarFun Audio está disponible para Android e iOS y es la misma que gestiona el resto de la gama, así que si vienes de otro modelo de la marca te resultará familiar. Desde la pantalla principal se ve el nivel de batería de cada auricular y del estuche, y se accede al modo de juego, al modo cine y al ecualizador.

En el primer emparejamiento propone una actualización de firmware OTA. Conviene aplicarla antes de valorar nada, porque ajusta rendimiento y estabilidad de la conexión.

El ecualizador es lo más completo. Incluye una batería amplia de presets por género, un ecualizador manual de 10 bandas y una función de perfil auditivo personalizado, que reproduce tonos a distintas frecuencias y pide confirmar cuándo dejas de oírlos para generar una curva adaptada a tu audición.
Esa prueba de audición arrastra una pega que solo aparece en un auricular sin aislamiento. El ruido de fondo de la habitación entra libremente y falsea el momento en que dejas de percibir el tono, de manera que el resultado depende del silencio del entorno mucho más que en un modelo que sella el oído. Hazla en el sitio más tranquilo que tengas y repítela para ver si el resultado se sostiene.
Los controles táctiles se configuran para cada oído por separado, asignando una acción distinta a un clic, doble clic, triple clic y pulsación larga. De fábrica vienen como volumen, pausa/reproducción, pista anterior y asistente de voz, pero puedes reasignarlos a tu gusto. La zona táctil es pequeña y en movimiento falla alguna pulsación, así que dejar solo los gestos que de verdad usas reduce los toques accidentales.

El modo cine amplía el campo sonoro para dar una sensación más envolvente al ver películas, con la contrapartida de que desactiva el ecualizador mientras está encendido. Y el modo de juego baja la latencia de audio, aunque la propia app advierte de que puede hacer la conexión menos estable.
Hay una incompatibilidad del códec LDAC con el multipunto que conviene conocer, porque la propia aplicación la avisa: no se deben activar a la vez la calidad de sonido con LDAC y la conexión de dos dispositivos, ya que la señal Bluetooth se vuelve inestable. Toca elegir entre máxima calidad de audio con un solo dispositivo, o tener el móvil y el portátil conectados en paralelo con un códec estándar. Además, LDAC pide cercanía al dispositivo (la app recomienda un radio de 2 metros) para no sufrir cortes.

Impresiones de uso: sonido, sujeción y conectividad

Calidad de sonido
Lo primero que se nota al escuchar música con los OpenJump es que el perfil está centrado en la zona media, donde las voces se escuchan muy claramente, siendo unos auriculares que indico para disfrutar pódcast y audiolibros incluso caminando por la calle.
Los 14.2 mm son un altavoz grande para este formato y la tecnología BassSurge aporta algo de cuerpo en la zona baja, pero hay que ser realista y es que sin sellado no existe refuerzo de graves por presión y ninguna tecnología revierte eso del todo, así que los bajos se oyen sin la pegada física que da un auricular in-ear.
Por géneros el resultado varía bastante. En acústico, jazz y todo lo que dependa de la voz y de instrumentos de rango medio suena limpio y agradable. En electrónica o hip-hop la base rítmica tiene una respuesta plana, una característica de este formato y no un defecto.
A partir de cierto nivel de volumen, el sonido se escapa hacia afuera, por lo que si no quieres perderte muchos matices es un buen motivo para no emplearlos con un nivel sonoro demasiado elevado.
Sobre esa fuga hacia el exterior, la inclinación del altavoz la reduce sin eliminarla. Con ruido ambiente normal y volumen moderado nadie distingue lo que estés escuchando a un metro de distancia, mientras que a volumen alto en un entorno silencioso sí se percibe. En una biblioteca o en una sala de reuniones toca bajarlo o quitárselos.
Sujeción y comodidad
La comodidad es el punto fuerte de estos auriculares. El arco blando no aprieta y los 7.8 gramos de peso permiten llevarlos puestos durante horas sin fatiga, algo imposible en un in-ear por la presión dentro del canal auditivo.
Para carrera exigente la sujeción flaquea como anunciaba anteriormente. El altavoz rebota contra la oreja en cada zancada y, aunque no llegan a caerse, el contacto se nota y termina molestando. Hay diseños con gancho más rígido que resuelven mejor esa situación.
Conectividad
El Bluetooth 5.3 funciona con estabilidad y la conexión multipunto permite tener el móvil y el portátil conectados a la vez, alternando entre ambos sin desemparejar nada. El emparejamiento inicial mediante Google Fast Pair es inmediato en Android.
Activar LDAC exige un móvil compatible y habilitar el códec en las Opciones de desarrollador de Android. La mejora se aprecia en material de alta resolución, aunque en un auricular sin aislamiento el ruido ambiente tapa buena parte de ese detalle adicional, de modo que el beneficio queda recortado por el propio formato.
Llamadas
Los cuatro micrófonos con ENC cumplen bien en interiores, con la voz clara y con cuerpo suficiente para cualquier videoconferencia. En exteriores el sistema de supresión trabaja de forma más agresiva y comprime la voz, algo que el interlocutor nota especialmente si hay viento.
Hay una ventaja del formato que se aprecia en llamadas largas. Al tener el oído libre te escuchas a ti mismo con naturalidad mientras hablas, lo que elimina el efecto de voz enterrada que obliga a levantar el tono con los auriculares que sellan el oído.
Autonomía

Es donde estos auriculares justifican su precio. Las 11 horas por auricular que declara EarFun se sostienen en uso normal con códec AAC a volumen medio, y con LDAC activado la cifra baja porque el consumo aumenta de forma apreciable.
El estuche de 550 mAh aporta unas tres recargas completas más hasta alcanzar las 42 horas totales. Con un uso de dos o tres horas diarias, esto se traduce en pasar más de dos semanas sin acercarse a un cable.
La carga es exclusivamente por USB-C, sin carga inalámbrica Qi, aunque la carga rápida de 10 minutos para 2 horas suaviza esa ausencia. Al no existir cancelación activa de ruido tampoco hay penalización de autonomía por activarla, que es lo que en los auriculares con ANC recorta la cifra a menos de la mitad.
¿Merece la pena los auriculares EarFun open-ear?

Con un open-ear la pregunta no es cómo suena, sino si quieres oír la calle mientras escuchas. Al no aislar, no compiten con unos in-ear en sonido, sino en libertad.
Encajan para pódcast, audiolibros o música de fondo, caminando por ciudad, en bici, cocinando o trabajando con gente cerca. Ahí el oído libre es una ventaja que ningún modo transparencia iguala. Donde más me han convencido es en el escritorio, aguantando horas sin fatiga y sin quitármelos para hablar con quien entra.
No son para ti si buscas aislarte, si escuchas mucha electrónica o si corres fuerte: en el primer caso el formato está equivocado, en el segundo manda la física del oído sin sellar y en el tercero el arco blando deja rebotar el altavoz.
Frente a la competencia se defienden por precio y por agua. Los Shokz OpenFit Air sujetan mejor en deporte, pero cuestan más, dan 28 horas y se quedan en IP54. Los Huawei FreeArc suben a IP57, aunque con Bluetooth 5.2 y sin LDAC. El que más aprieta es el Soundcore AeroFit 2: iguala las 42 horas, suma LDAC y carga inalámbrica, y solo cede en resistencia al agua (IP55 frente al IPX7 del EarFun).
En la propia gama están los EarFun Clip, de pinza en vez de gancho, que conviven mejor con gafas a cambio de menos autonomía y sin IPX7.
Por 79,99 €, su baza es juntar 11 horas, IPX7 y LDAC barato. No ganan en deporte ni en extras, pero son una entrada muy equilibrada si quieres un open-ear sumergible sin pagar lo de Bose o Sony. Súmale el firmware OTA que EarFun mantiene en toda su gama, un respaldo que a diario y durante años acaba pesando.
Preguntas frecuentes sobre los EarFun OpenJump
¿Los EarFun OpenJump tienen cancelación de ruido? No tienen cancelación activa para la escucha. Los cuatro micrófonos con ENC cancelan ruido únicamente durante las llamadas, para que el interlocutor te oiga mejor. Un auricular open-ear no puede aislar del exterior por diseño.
¿Cuánto cuestan los EarFun OpenJump? Su precio es de 79,99 € en Amazon España, dentro de la gama de entrada del formato open-ear.
¿Se caen al correr? No se caen, pero el arco de silicona es blando y el altavoz rebota contra la oreja al correr a ritmo alto. Para caminar, gimnasio o bicicleta la sujeción es correcta.
¿Se pueden usar con gafas? Sí. El arco se puede colocar por delante o por detrás de la patilla de las gafas y ambas posiciones funcionan. Los primeros minutos se nota la presión combinada.
¿Tienen carga inalámbrica? No. El estuche modelo OW100 solo admite carga por USB-C a 5V/1A según su propio etiquetado, pese a que algunas fichas de tienda indiquen lo contrario.
¿Se oye desde fuera lo que estoy escuchando? A volumen moderado con ruido ambiente normal, apenas. A volumen alto en un entorno silencioso sí se percibe.
¿Merece la pena activar LDAC? Solo si tu móvil lo soporta y escuchas material de alta resolución. Hay que habilitarlo en las Opciones de desarrollador de Android y consume más batería que AAC.
¿Resisten el sudor y la lluvia? Sí. La certificación IPX7 cubre sudor intenso, lluvia e inmersión breve en agua dulce. El estuche de carga no comparte esa protección.

