Hoy analizamos en primicia la refrigeración líquida be quiet! Light Loop IO LCD 240mm White con una pantalla IPS circular de 2.1 pulgadas sobre el bloque de la bomba. Llega como la primera AIO con pantalla de la marca alemana, con base de cobre niquelado, un IO Controller que unifica el cableado y ventiladores Light Wings LX conectados en cadena.

be quiet! Light Loop IO LCD 240mm: Review
Como siempre, agradecemos la confianza de be quiet! por enviarnos este kit de RL AIO Light Loop IO LCD 240mm White para esta review.

Unboxing y accesorios
Comenzamos la review tras la presentación habitual y nos detenemos en el embalaje exterior, para el que el fabricante ha elegido una caja de cartón negra de buen tamaño, con la unidad de refrigeración y sus ventiladores fotografiados sobre un fondo con la iluminación RGB encendida. Las especificaciones se reparten por los perfiles de la caja, así que tienes la información técnica a mano sin necesidad de buscar la ficha online.

En la trasera, be quiet! detalla aspectos del kit de RL, como la pantalla y la bomba, aunque el argumento que más le interesa vender es otro: un único cable saliendo del bloque de la CPU que gestiona ventiladores, pantalla, iluminación y bomba a la vez.

Al abrir la tapa de la caja nos encontramos con la disposición típica de un kit de RL AIO, con todo sobre un molde de cartón y cada elemento protegido en bolsas de plástico.


Los accesorios vienen reducidos a lo imprescindible, ya que dentro encontramos la tornillería de montaje para AMD e Intel, un tubo de pasta térmica, la botella de líquido refrigerante de recarga y el IO Controller con su cableado.
Esa botella no es un detalle menor, porque be quiet! integra un puerto de recarga accesible en el radiador, de modo que puedes reponer líquido con el tiempo en lugar de dar la unidad por amortizada cuando el nivel baje, una decisión pensada para alargar la vida útil que muchas AIO cerradas ni contemplan.

El IO Controller llega como pieza aparte, con un conector SATA para alimentación y los cables que enlazan con la placa base. Es la pieza sobre la que se articula todo el planteamiento de cableado único de esta AIO, así que le dedico su apartado más adelante.

Características técnicas be quiet! Light Loop IO LCD 240mm

Diseño: blanco por doquier
La gama se reparte en dos colores, blanco y negro, y en dos tamaños de radiador, 240 mm y 360 mm. La unidad analizada es la de 240 mm en acabado blanco
El radiador de 240mm mantiene la coherencia estética que busca esta versión, con todo en blanco, incluidos los tubos forrados en malla y las propias conexiones. El acabado es uniforme y limpio, sin tornillos protectores a la vista ni marcas de fábrica que rompan el conjunto.
En cuanto a medidas, el radiador tiene unas dimensiones de 277 x 120 x 27 mm, que suben hasta 277 x 120 x 52 mm contando el grosor de los ventiladores. Son cifras muy dentro de lo habitual en un 240 mm, de modo que la compatibilidad con la mayoría de cajas no debería darte problemas.
En mano, la sensación de calidad está por encima de lo que esperaba en un 240 mm. El plástico del bloque no tiene ese tacto hueco y barato de otras AIO, las aletas del radiador están bien alineadas sin bordes doblados, y la malla de los tubos queda tensa y prieta, sin arrugas ni zonas donde se marque la goma de debajo.
Sobre el diseño en sí, me parece un acierto para equipos de estética limpia. La apuesta por el blanco integral hasta en las conexiones tiene sentido en una caja monocromática, y el bloque cuadrado con la pantalla circular resulta más sobrio que otras propuestas recargadas del mercado. Eso sí, es un diseño que pide un montaje blanco alrededor para lucir, ya que sobre una placa y componentes negros el contraste puede ser demasiado llamativo.


Los tubos van recubiertos con una malla blanca flexible que, además de estética, evita el aspecto de goma desnuda de las AIO más básicas. En la salida del radiador, be quiet! oculta el cableado del IO Controller a lo largo del propio tubo, de modo que no tienes un segundo mazo de cables corriendo en paralelo por la caja.



El bloque de la bomba concentra el atractivo visual, ya que sobre él se monta la pantalla IPS circular de 2.1 pulgadas rodeada de un difusor traslúcido que reparte la iluminación RGB y que es la principal seña de identidad de este nuevo kit de RL.
Con la unidad apagada el conjunto es un cubo blanco con una tapa negra circular, bastante discreto, aunque con el sistema en marcha cambia por completo como veremos más adelante.
Bomba y ventiladores: qué aporta el IO Controller
La configuración incluye 2 ventiladores Light Wings LX 120mm PWM high-speed conectados en cadena, y cada uno integra 16 LED distribuidos por las aspas, que son los responsables del efecto de iluminación uniforme que se ve con el sistema en marcha. Las 9 aspas están optimizadas para el flujo de aire y alcanzan las 2100 rpm a máximo PWM, con un caudal de 105.1 m³/h y una presión estática de 2.51 mm H2O por ventilador según be quiet!.



La bomba es de nueva generación, con un circuito integrado progresivo en el motor que, según el fabricante, reduce el ruido de conmutación para mantener un funcionamiento silencioso. Es ajustable entre 1500 y 2900 rpm, así que puedes bajarla en reposo para ganar en sonoridad y dejarla libre cuando exijas al procesador.
En cuanto a sonoridad del conjunto, be quiet! declara 15,4 / 27,2 / 34,9 dB(A) al 50, 75 y 100% de revoluciones, unos valores contenidos que encajan con la filosofía de la marca.


El planteamiento diferencial está en el IO Controller, ya que en lugar de tender un cable de bomba, otro de ventiladores y otro de ARGB hasta la placa base o un hub, be quiet! saca un único cable del bloque de la CPU que transmite señal y alimentación al conjunto.
El controlador reparte desde un solo punto las señales ARGB, PWM y de visualización, mientras que los cables de los ventiladores van ocultos a lo largo de los tubos.


El resultado es un montaje mucho más limpio por dentro, con bastante menos cableado suelto del que suele acompañar a una AIO con pantalla, y como el sistema admite hasta 4 IO Controller conectados en cadena, puedes ir sumando dispositivos IO de be quiet! sin llenar de conexiones la placa base.
Eso sí, si montas más de 3 componentes ARGB en la misma cadena conviene tirar de un hub con alimentación propia, ya que las conexiones ARGB estándar tienen una capacidad de corriente limitada.
Toda la personalización de la pantalla y la iluminación pasa por el IO Center para Windows, de modo que puedes guardar los efectos directamente en la AIO para que se mantengan sin tener el software abierto, aunque la configuración inicial y los ajustes requieren pasar por la aplicación.









Lo primero que te pide el programa al conectar la AIO por primera vez es una actualización de firmware, un proceso que tarda un par de minutos y durante el cual no debes cerrar la aplicación ni desconectar el equipo, ya que hasta que no está al día el bloque puede aparecer como no detectado correctamente.
La pantalla de inicio integra un Hardware Monitor en la columna derecha que muestra en tiempo real la temperatura, frecuencia y voltaje de la CPU, además de los datos de la GPU, las RPM de los ventiladores y el uso de RAM.
Es un panel que ofrece toda la información y telemetría representada de forma clara visualmente y que funciona aunque no tengas la pantalla de la AIO configurada.
El control de refrigeración ofrece cuatro modos según lo que busques. En PWM delegas el control a la placa base, mientras que en General eliges entre curvas Quiet y Performance predefinidas para bomba y ventiladores.
Si quieres algo más automático tienes el modo PID, en el que fijas una temperatura objetivo del líquido (por ejemplo 35°) y el sistema regula solo para mantenerla con el mínimo ruido, así que tú marcas la temperatura que toleras y la AIO se encarga del resto. Para el máximo control está Cooling Studio, donde defines cada punto de la curva a mano.
Además puedes elegir el sensor de referencia, de modo que el comportamiento de bomba y ventiladores se base en la temperatura del procesador o en la del líquido, según prefieras respuesta rápida o rodar más silencioso.
El Cooling Studio llega incluso a agrupar ventiladores en grupos independientes, con lo que aplicas una curva distinta a los de la AIO y a los de la caja. Es más de lo que necesita un usuario medio, aunque está bien tener la opción.
En el apartado de iluminación encuentras los efectos habituales (Static, Color Wave, Tornado, Breathing) y dos más interesantes, ya que Temperature cambia el color según la temperatura y Screen Sync sincroniza el RGB del bloque con lo que muestra la pantalla. Puedes trabajar con color único, doble o degradado, y ajustar el brillo y la velocidad de forma independiente.
Puedes guardar fondos e iluminación en la memoria interna de la AIO y que se mantengan sin el programa abierto, pero cualquier ajuste de curvas o cambio de fondo exige volver a abrir el IO Center.
El bloque de la bomba es donde se concentra el atractivo visual, ya que sobre él se monta la pantalla IPS circular de 2.1 pulgadas rodeada de un difusor traslúcido que reparte la iluminación RGB.
Con la unidad apagada el conjunto es un cubo blanco con una tapa negra circular, bastante discreto, aunque con el sistema en marcha cambia por completo.

La pantalla tiene una resolución de 480×480 píxeles y un brillo de 500 nits, un valor por encima de lo que suele ofrecer la competencia en este tipo de displays.
Esa luminosidad se agradece dentro de una caja con cristal templado y luz ambiental, ya que la información se lee sin esfuerzo aunque tengas más RGB alrededor.







A través del IO Center puedes elegir qué muestra, ya sea la temperatura del líquido, la temperatura de la CPU, la velocidad de la bomba o la frecuencia del procesador, y también admite imágenes, GIFs y vídeos propios.
El uso que de verdad tiene sentido en el día a día es mostrar la temperatura del refrigerante o del CPU, aunque la opción de cargar contenido propio está ahí para quien quiera personalizar.
El difusor RGB que rodea la pantalla es, junto con los ventiladores, el elemento que define el aspecto del kit encendido. La luz atraviesa las aletas del bloque de forma homogénea, sin puntos calientes evidentes donde se vea el LED individual, de modo que acompaña bien tanto a una configuración de tonos suaves como a un ciclo de color completo.
Un detalle: te recomiendo que no pongas los valores en la pantalla en horizontal, pues estos quedan uno a continuación del otro, dificultando su lectura.
Instalación: sencilla
El montaje sigue el esquema habitual de las AIO actuales, con una base de cobre niquelado cuadrada y la pasta térmica que debes aplicar tú, ya que no viene preaplicada. Sobre socket AM5 el kit se apoya en los propios anclajes del backplate de la placa, así que el proceso es directo y sin sorpresas.


Lo he instalado sobre un AMD Ryzen 7 7800X3D, un procesador que agradece una buena disipación por su sensibilidad térmica.
Fijaremos los separadores de AM5 al backplate original de la placa y despues colocaremos los soportes metálicos para este socket compuestos por dos láminas metálicas. El sistema de sujeción con tornillo central hace el apriete cómodo y uniforme, sin necesidad de hacer malabares para cuadrar la unidad sobre el IHS.

Con los ventiladores conectados en cadena y el cable único del IO Controller, el número de conexiones que acabas llevando a la placa se reduce de forma notable. Este es, en la práctica, el punto donde más se nota el planteamiento de be quiet!, ya que tienes menos cables que enrutar, menos huecos por los que esconderlos y un interior más ordenado una vez cierras la caja.

Rendimiento be quiet! Ligh Loop IO LCD 240mm
Vamos a ver el rendimiento de este kit de RL de be quiet! y para ello hemos empleado el siguiente SETUP
| PLACA BASE | NZXT n7 B850 |
|---|---|
| PROCESADOR | AMD Ryzen 7 7800X3D |
| MEMORIA | 2×16 GB TEAMGROUP DDR5 7200 MHZ |
| SISTEMA OPERATIVO | WINDOWS 11 PRO |
| SOFTWARE ESTRÉS | CINEBENCH R26 – 30 MINUTOS EJECUCIÓN |

La be quiet! Light Loop IO LCD 240mm marca 67.2 ºC en carga completa sobre el Ryzen 7 7800X3D tras media hora de ejecución de CINEBENCH R26. En reposo baja hasta 35.4 ºC, el dato más bajo de todo el grupo de disipadores que he montado sobre este procesador.
El valor que define a una refrigeración es el de carga, y aquí hay que leer los 67.2 ºC con el tamaño del radiador delante. La Light Loop IO LCD es un 240 mm, con dos ventiladores y menos superficie de disipación que un 360.
Eso significa que compite en desventaja física frente al MSI MPG CoreLiquid P22 360, que se queda en 64.38 ºC. Poco menos de tres grados separan a un 240 de un 360 de gama alta, un margen muy corto para la diferencia de tamaño entre ambos.
Frente a la refrigeración por aire la lectura cambia de signo. El NOX HUMMER H-200 ARGB se va a 74 ºC en carga, casi siete grados por encima de la Light Loop.
Las dos torres tope de be quiet!, el Dark Rock 6 y el Dark Rock Pro 6, quedan en 71.13 ºC y 69.38 ºC, ambas por encima del sistema de be quiet!. Que una AIO de 240 enfríe mejor que una torre de doble ventilador es lo esperable, pero conseguirlo con un radiador tan compacto habla bien del bloque y del caudal de la bomba.
Los 35.4 ºC en reposo no son un punto a favor del disipador, y conviene decirlo. En idle el 7800X3D apenas genera calor y casi cualquier refrigeración decente lo mantiene por debajo de 40 ºC.
Para el 7800X3D en concreto, un procesador de 8 núcleos con caché 3D V-Cache y un consumo contenido que no está entre los que más calientan, un 240 mm como este va sobrado.
La Light Loop IO LCD 240mm mantiene el procesador en 67.2 ºC sin que los ventiladores suban a un régimen ruidoso, de modo que el equipo se mantiene silencioso incluso en sesiones largas de juego.
En una CPU más exigente en consumo (un 9950X3D o un Intel de gama alta) sí notarías la falta de radiador y ahí pediría un 360. Para el objetivo real de la mayoría de equipos con 3D V-Cache, este 240 cumple con holgura.
¿Merece la pena el sistema de Refrigeración Líquida be quiet! Light Loop IO LCD 240mm?

La be quiet! Light Loop IO LCD 240mm White es la primera AIO con pantalla de la marca, y para ser un estreno llega sorprendentemente redonda. El blanco integral es coherente hasta en las conexiones, la pantalla IPS de 2.1″ con 500 nits se lee de verdad dentro de la caja, y la calidad de materiales está por encima de lo que suele verse en un 240 mm.
Su gran baza es el IO Controller, ya que dejar bomba, ventiladores, ARGB y pantalla en un solo cable es de las mejores soluciones de gestión de cableado que puedes encontrar hoy. A eso se suma el puerto de recarga con líquido incluido, un detalle pensado para la longevidad que casi ninguna AIO cerrada ofrece.
El pero está en la dependencia del IO Center para Windows, porque toda la personalización de la pantalla y las curvas pasa por ahí, y varias funciones ni siquiera están en la versión web. Si trabajas en Linux o quieres tocar la pantalla sin instalar nada, esto te va a limitar.
Por lo demás, es una compra recomendable para quien monte un equipo blanco y quiera la pantalla como reclamo sin renunciar al montaje limpio. En un equipo de componentes negros, en cambio, el contraste puede no convencerte, así que ahí lo pensaría dos veces.
En cuanto al precio, se va a los 209,90 € en esta versión de 240 mm blanca, un importe que la coloca en la franja alta de las 240 con pantalla. No es una AIO barata, pero cuando comparas lo que ofrece (pantalla IPS de 500 nits, IO Controller, puerto de recarga y acabados por encima de la media) el desembolso se entiende, sobre todo si la pantalla y el montaje limpio son parte de lo que buscas.
Si la pantalla te da igual, hay 240 mm más económicas que refrigeran lo mismo.
FAQ
¿Qué procesadores admite el be quiet! Light Loop IO LCD 240mm White? Es compatible con sockets Intel 1851, 1700, 1200, 1151, 1150 y 1155, y con AMD AM5 y AM4, ya que el kit incluye la tornillería para ambas plataformas.
¿Qué resolución y brillo tiene la pantalla? La pantalla IPS circular es de 2.1 pulgadas, con una resolución de 480×480 píxeles y un brillo de 500 nits, suficiente para leerla sin problema dentro de una caja con iluminación ambiental.
¿Se puede recargar el líquido refrigerante? Sí, ya que el radiador incorpora un puerto de recarga accesible y el kit incluye una botella de refrigerante de 100 ml, pensada para reponer nivel y alargar la vida útil de la unidad.
¿Necesito software para usar la pantalla? La configuración de la pantalla y la iluminación se hace desde el IO Center para Windows, aunque una vez ajustados los efectos pueden guardarse en la propia AIO para que se mantengan sin tener el software ejecutándose de forma continua.
¿Qué es el IO Controller? Es el controlador que unifica en un solo cable la señal y la alimentación de bomba, ventiladores, iluminación ARGB y pantalla, de modo que no necesitas tender cables separados hasta la placa base o un hub.

