Doscientos euros por un teclado es una decisión que se piensa dos veces. El Logitech G915X Lightspeed intenta justificar cada euro: aluminio cepillado, switches de perfil bajo más rápidos que nunca, batería que aguanta semanas y conectividad inalámbrica sin compromiso. Sobre el papel es difícil ponerle pegas.

Logitech G915X Lightspeed: Review en Español
Muchas gracias a Logitech por el envío del teclado Logitech G915X Lightspeed para la review

Unboxing y accesorios: lo justo, sin florituras


Comenzamos ya la review por su presentación exterior con una llamativa y elegante caja de cartón con los colores habituales de Logitech, que nos obsequia con varias imágenes de gran tamaño del teclado acompañado de sus principales características.
Al abrir la caja y lo primero que ves es el teclado, centrado sobre un soporte de cartón. Debajo encuentras el dongle LIGHTSPEED (en USB-A con adaptador a USB-C incluido), un cable de carga USB-C de aproximadamente un metro, y la guía de inicio rápido. Nada más. Sin reposamuñecas, sin extractor de teclas, sin teclas adicionales.


El cable tiene longitud suficiente para cargar mientras trabajas sin quedar prisionero del escritorio, un detalle que en la práctica importa bastante. Lo que sí resulta escaso para un teclado de esta gama es que el cable incluido sea básico, sin trenzado ni ningún acabado premium. Cuando pagas por encima de los 200 euros, un cable a la altura no debería ser un lujo.
Hay un pequeño alojamiento en la parte inferior del teclado donde guardar el dongle. Ese detalle, que puede parecer menor, es muy útil cuando viajas con él.
Características técnicas Logitech G915X Lightspeed
Diseño: sorprendentemente delgado para lo que pesa








La primera vez que colocas el G915X Lightspeed sobre el escritorio hay una contradicción interesante: visualmente es muy delgado, casi de perfil de portátil, pero cuando lo coges pesa lo suyo. Las dimensiones exactas son 475 mm de longitud, 150 mm de anchura y 22,6 mm de altura en su punto más alto contando las teclas, unos número s impresionantes para un teclado mecánico full size.
El peso en la versión full size es de 1.080 gramos, suficiente para que no se mueva en ningún momento pero sin pasarse para quien lo mueve con cierta frecuencia.
La placa superior es aluminio cepillado con un grosor de 1.5 mm, disponible en color gris marengo (versión negra) o plata (versión blanca). No hay resonancia al golpearlo, no hay flexión, no cede. Las patas de goma antideslizante en la base hacen que tampoco se deslice aunque teclees con fuerza. El resultado es un teclado que transmite solidez desde el primer contacto.
El formato incorpora nueve teclas G programables: cinco en columna vertical a la izquierda del teclado y cuatro sobre las teclas de función F1–F4. A la derecha del numpad hay controles multimedia físicos dedicados: retroceder pista, reproducir/pausar, avanzar pista y silencio.
En el extremo superior derecho se encuentra la rueda de control de volumen en aluminio fundido, que controla el volumen del audio activo del PC con una precisión y suavidad que cuesta encontrar en otros teclados. Una vez integrada en tu rutina, ajustar el audio sin apartar la mano del teclado se convierte en algo difícil de abandonar.
En el borde superior hay cuatro botones dedicados con tacto de goma: el selector de conexión LIGHTSPEED, el selector de Bluetooth, el modo juego y el control de brillo. El botón de modo juego desactiva la tecla Windows y la tecla Menú para evitar interrupciones durante partidas; su LED se ilumina cuando está activo. El botón de brillo permite cambiar entre niveles de intensidad de forma rápida sin abrir ningún software.
Teclas: PBT de doble inyección y vástago cruzado

Aquí conviene detenerse porque es uno de los cambios más importantes respecto al G915 original. Las teclas son de doble inyección PBT, un material significativamente más resistente al desgaste que el ABS del modelo anterior. El PBT no se vuelve brillante con el uso prolongado, mantiene su textura mate y el texto impreso dura años sin degradarse.
El cambio al vástago cruzado estilo MX es una mejora real respecto al vástago propietario del G915 original, pero conviene matizarlo: al ser un teclado de perfil bajo, las keycaps de altura estándar del mercado general no son compatibles físicamente, aunque compartan el tipo de vástago.

Lo que sí existe ahora es un mercado creciente de keycaps de terceros específicamente diseñadas para el perfil del G915X, algo que con el modelo anterior era prácticamente imposible encontrar
Los switches GL Low Profile no son switches tipo tijera, aunque el perfil bajo pueda llevar a confusión. Son switches mecánicos de perfil bajo con un mecanismo completamente distinto: tienen vástago, muelle y contacto metálico como cualquier mecánico tradicional, pero todo comprimido en una altura menor.
El punto de actuación es de 1.3 mm y el recorrido total de 3.2 mm, frente a los 4 mm habituales de un mecánico de altura estándar. El resultado es una respuesta más inmediata y una fatiga menor en sesiones largas de escritura o gaming.
Iluminación LIGHTSYNC RGB: modos y cómo activarlos

La iluminación es uno de los apartados más completos del G915X. El sistema LIGHTSYNC RGB cubre cada tecla individualmente con acceso a aproximadamente 16.8 millones de colores. Pero lo que distingue este teclado de otros es que los efectos de iluminación funcionan en dos niveles: los que viven en el propio hardware y los que gestiona G HUB desde el software.

Sin necesidad de instalar nada, el teclado tiene siete efectos de iluminación integrados que se activan directamente desde el teclado manteniendo pulsado el botón de brillo y pulsando a la vez una tecla numérica del 1 al 7. Cada número corresponde a un efecto distinto: onda de color de izquierda a derecha, de derecha a izquierda, desde el centro hacia afuera, de abajo hacia arriba, entre otros. También puedes aumentar o reducir la velocidad del efecto activo con Brillo + tecla (+) o Brillo + tecla (-).

Con G HUB instalado las posibilidades se amplían considerablemente. Puedes crear animaciones propias, asignar colores individuales a cada tecla, configurar efectos reactivos a las pulsaciones, sincronizar la iluminación con el audio del PC mediante el visualizador de audio, o usar el muestreador de pantalla para adaptar el RGB a los colores que aparecen en el monitor en tiempo real.
Desde la versión compatible con Windows 11, LIGHTSYNC admite también la iluminación dinámica de Microsoft, lo que permite sincronizar todos los dispositivos RGB del sistema desde una sola herramienta.

Los perfiles de iluminación creados en G HUB se guardan en la memoria interna del teclado, de modo que los efectos personalizados viajan con él aunque lo conectes a otro ordenador sin el software instalado. El teclado almacena hasta tres perfiles, accesibles mediante FN + F2, F3 o F4 cuando está en modo integrado.

En la práctica G HUB hace el trabajo: configurar macros, asignar perfiles por aplicación, personalizar el RGB y monitorizar la batería son cosas que puedes hacer, pero tendrás que invertir tiempo en encontrar dónde está cada opción.
Lo que sí funciona muy bien dentro de G HUB es KEYCONTROL, la función que permite convertir cualquier tecla en una macro multicapa. Puedes configurar hasta tres capas de atajos por tecla, lo que en la práctica equivale a tener tres teclados en uno.
Para flujos de trabajo complejos en Photoshop, Premiere, Excel o cualquier DAW, esto es genuinamente útil. El problema es llegar ahí sin perder la paciencia durante la configuración.
Experiencia de escritura y uso diario

Esto es lo que de verdad importa cuando pasas horas frente al teclado, y aquí el G915X es difícil de criticar. El punto de actuación de 1.3 mm hace que la respuesta sea notablemente rápida, más de lo que esperas si vienes de un teclado de membrana o incluso de un mecánico convencional. Al principio provoca más errores de los habituales porque los dedos activan teclas antes de lo esperado; en una semana te adaptas y entonces empiezas a entender el atractivo.
Las conexiones inalámbricas, tanto LIGHTSPEED como Bluetooth, son muy estables y no introducen latencia perceptible. En gaming competitivo, LIGHTSPEED es la opción. En uso productivo, Bluetooth permite conectarse a un segundo dispositivo —un portátil de trabajo, por ejemplo— y cambiar con un botón dedicado.
La autonomía es honesta: con RGB al 50%, G HUB reporta alrededor de 140 horas de uso estimado. Con RGB al máximo en LIGHTSPEED, las 36 horas prometidas se cumplen de forma bastante fiel. Y con el RGB apagado, puedes olvidarte de cargar durante meses. El único problema de apagarlo es que, con las keycaps negras, leer las leyendas sin iluminación resulta complicado.
La rueda de control de volumen merece mención aparte. Una vez que la tienes integrada en tu rutina, ajustar el audio sin apartar la mano del teclado ni tocar el ratón se convierte en algo que se echa de menos en cualquier otro teclado. Gira con suavidad y tiene el recorrido preciso.
Un apunte sobre versatilidad: este teclado funciona sorprendentemente bien tanto para gaming como para trabajo. Para desarrollo de software, escritura y aplicaciones de productividad, el G915X no da ningún problema, y las teclas G programables añaden un valor real. Si buscas un teclado que sirva para ambos mundos sin compromisos en ninguno, este es un candidato muy serio.
El sonido de escritura tiene ese carácter metálico característico de los teclados con placa de aluminio. No es un sonido necesariamente desagradable, pero tampoco es lo que buscan los entusiastas que prefieren algo más amortiguado y profundo. Hay un ligero eco metálico al fondo que, siendo honestos, no molesta pero existe.
Un último apunte, la disposición de las teclas G1-G5 en el perfil casi exterior puede suponer un ligera tasa de error en la pulsación al principio, cuando buscamos de forma instintiva la tecla Shift o Control. Te acostumbras enseguida pero conviene señalarlo.
Conclusiones finales y puntuación

Hasta aquí llega nuestra review del tecladoLogitech G915X Lightspeed y llegamos a la conclusión que apuntábamos al principio: es una versión mejorada y actualizada de un clásico que lo necesitaba. Logitech ha escuchado las críticas del G915 original y ha actuado: teclas PBT, USB-C, interruptores más rápidos y estables, mayor autonomía y compatibilidad con keycaps de terceros. Son mejoras reales, no de marketing.
Lo que no han resuelto son los dos puntos que siguen siendo razones legítimas para dudar: el software G HUB continúa siendo la parte menos brillante de la experiencia, y la ausencia de hot-swap y de switches Hall Effect lo aleja de los gamers más exigentes que buscan la máxima rapidez o actuación ajustable.
El precio es elevado. Con más de 200 euros en la versión TKL y hasta 260 en la full size, compite en un segmento donde hay alternativas excelentes. Pero si lo que buscas es un teclado de perfil bajo, inalámbrico, con construcción premium de aluminio, que funcione igual de bien para una jornada de trabajo que para una sesión de gaming, el G915X es el más completo del mercado en este formato.
Preguntas frecuentes Logitech G915X Lightspeed
¿El Logitech G915X tiene rapid trigger? No. Los switches GL Low Profile del G915X son mecánicos convencionales con punto de actuación fijo de 1,3 mm. Si necesitas rapid trigger o actuación ajustable, necesitas un teclado con switches Hall Effect como el NuPhy Field75 HE o el Wooting 60HE.
¿Se pueden cambiar los switches del G915X? No, están soldados a la placa. Sí puedes cambiar las keycaps con facilidad gracias al nuevo vástago de cruz compatible con el estándar de la industria.
¿Cuánto dura la batería con el RGB encendido? Hasta 36 horas en la versión full size con RGB al 100% y LIGHTSPEED activo. Al 50% de brillo puedes llegar a unas 140 horas estimadas. Sin RGB, hasta 800 horas.
¿Es compatible con el receptor Unify de Logitech? No. Usa su propio receptor LIGHTSPEED exclusivo. Sí puedes conectar un ratón Logitech compatible al mismo dongle para ahorrar puertos USB.
¿Cuál es la diferencia entre el G915X y el G515? El G515 es la versión más accesible con placa de plástico. El G915X tiene placa de aluminio, más teclas G, rueda de volumen y una construcción más premium. También es más caro.
¿Funciona bien para trabajar, no solo para gaming? Sí, es uno de sus puntos fuertes. Las teclas G programables y la función KEYCONTROL lo hacen muy versátil para flujos de trabajo en productividad, edición o desarrollo

