Hoy, 2 de abril de 2025, Qualcomm ha presentado oficialmente el Snapdragon 8s Gen 4, su nuevo procesador diseñado para impulsar los smartphones premium que veremos este año. Y sí, como era de esperar, viene con especificaciones que prometen dar guerra en el mercado de los "flagship killers". Vamos a desgranarlo todo para que no te pierdas ni un detalle.
El Snapdragon 8s Gen 4 está fabricado con el proceso de 4 nm de TSMC, una tecnología que ya conocemos, pero que Qualcomm ha sabido exprimir al máximo. En su interior, encontramos una CPU que combina potencia y eficiencia: un núcleo principal Cortex-X4 a 3.21 GHz, tres núcleos Cortex-A720 a 3.0 GHz, dos más a 2.8 GHz y otros dos a 2.0 GHz. ¿Qué significa esto en la vida real? Que tendrás un rendimiento brutal para juegos, multitarea y un SOC ideal para los smartphones más potentes del mercado.
En el apartado gráfico, la Adreno 825 se lleva el protagonismo. Según Qualcomm, esta GPU es un 49% más rápida que la de la generación anterior, y encima incluye soporte para trazado de rayos. Si eres de los que disfrutan de títulos como Genshin Impact o Call of Duty Mobile con gráficos al máximo, este chip te va a hacer muy feliz. Además, la pantalla no se queda atrás:
Pero no todo es gaming. El Snapdragon 8s Gen 4 también llega con un triple ISP (procesador de señal de imagen) que promete fotos y vídeos de otro nivel. Podrás grabar en 4K a 60 FPS y reproducir contenido en 8K a 60 FPS . Y si te preocupa la conectividad, tranquilo: incluye soporte para LPDDR5X a 4800 MHz, UFS 4.0 y USB 3.1.
Qualcomm ha dejado claro que este procesador no busca competir directamente con el Snapdragon 8 Elite, sino que se posiciona como una opción más asequible para esos dispositivos que quieren ofrecer características de gama alta sin tener un precio prohibitivo. Marcas como Xiaomi, Realme o iQOO nos ofrecerán modelos con este SOC posiblemente antes de que finalice el año.
¿Mis impresiones? Creo que Qualcomm ha dado en el clavo con este enfoque. No todos necesitamos el tope de gama absoluto, pero sí queremos potencia y prestaciones premium. El Snapdragon 8s Gen 4 parece el equilibrio perfecto entre precio y rendimiento. Ahora solo falta verlo en acción y comprobar si cumple lo que promete.
El Snapdragon 8s Gen 4 está fabricado con el proceso de 4 nm de TSMC, una tecnología que ya conocemos, pero que Qualcomm ha sabido exprimir al máximo. En su interior, encontramos una CPU que combina potencia y eficiencia: un núcleo principal Cortex-X4 a 3.21 GHz, tres núcleos Cortex-A720 a 3.0 GHz, dos más a 2.8 GHz y otros dos a 2.0 GHz. ¿Qué significa esto en la vida real? Que tendrás un rendimiento brutal para juegos, multitarea y un SOC ideal para los smartphones más potentes del mercado.
En el apartado gráfico, la Adreno 825 se lleva el protagonismo. Según Qualcomm, esta GPU es un 49% más rápida que la de la generación anterior, y encima incluye soporte para trazado de rayos. Si eres de los que disfrutan de títulos como Genshin Impact o Call of Duty Mobile con gráficos al máximo, este chip te va a hacer muy feliz. Además, la pantalla no se queda atrás:
Pero no todo es gaming. El Snapdragon 8s Gen 4 también llega con un triple ISP (procesador de señal de imagen) que promete fotos y vídeos de otro nivel. Podrás grabar en 4K a 60 FPS y reproducir contenido en 8K a 60 FPS . Y si te preocupa la conectividad, tranquilo: incluye soporte para LPDDR5X a 4800 MHz, UFS 4.0 y USB 3.1.
Qualcomm ha dejado claro que este procesador no busca competir directamente con el Snapdragon 8 Elite, sino que se posiciona como una opción más asequible para esos dispositivos que quieren ofrecer características de gama alta sin tener un precio prohibitivo. Marcas como Xiaomi, Realme o iQOO nos ofrecerán modelos con este SOC posiblemente antes de que finalice el año.
¿Mis impresiones? Creo que Qualcomm ha dado en el clavo con este enfoque. No todos necesitamos el tope de gama absoluto, pero sí queremos potencia y prestaciones premium. El Snapdragon 8s Gen 4 parece el equilibrio perfecto entre precio y rendimiento. Ahora solo falta verlo en acción y comprobar si cumple lo que promete.