Esta mañana, ComputerBase ha publicado un análisis preliminar de las primeras controladoras Phison E36 que están llegando a las fábricas, y los datos de temperatura son, sinceramente, aterradores. Estamos hablando de la primera generación de SSDs domésticos que aprovecha de verdad el ancho de banda del PCIe 6.0, alcanzando velocidades de lectura secuencial que rozan los 64 GB/s. Sin embargo, para conseguir esas cifras, la controladora está operando a unas frecuencias tan altas que el consumo de energía se dispara por encima de los 25W en carga máxima. Eso es más de lo que consumían muchos procesadores de portátil hace no tanto tiempo.
El problema técnico es que el estándar PCIe 6.0 utiliza una señalización PAM4 mucho más compleja que el NRZ de las generaciones anteriores. Esto genera un ruido eléctrico y un calor residual que obliga a que estos SSD no solo necesiten un disipador pasivo gigante, sino que muchos fabricantes ya están integrando ventiladores activos de 40mm que giran a revoluciones altísimas. En un equipo silencioso, tener un pequeño "mosquito" zumbando cada vez que abres un juego o copias un archivo es una pesadilla. Hemos pasado de tener componentes silenciosos a necesitar refrigeración activa hasta en el almacenamiento más básico de alto rendimiento.
Lo más honesto es preguntarse si el usuario común necesita semejante velocidad. Para cargar un juego o abrir Windows, la diferencia entre 14 GB/s y 64 GB/s es inapreciable por las latencias de acceso aleatorio, que no han mejorado al mismo ritmo. Parece que estamos en una carrera de marketing por ver quién tiene el número más grande en la caja, pero se olvidan de la usabilidad. Si para tener el SSD más rápido del mercado tengo que sacrificar el silencio de mi equipo y preocuparme de que el componente no llegue a los 90 grados y haga thermal throttling, quizás prefiera quedarme en el estándar anterior. La tecnología es fascinante, pero la implementación actual del PCIe 6.0 en almacenamiento se siente todavía muy verde y poco optimizada para el entorno doméstico.