Reproduzco tal cual la noticia publicada en Noticias3D:
Intel ha enviado una nota de prensa donde anuncian que un problema de diseño sus chipsets "Cougar Point", dentro de la serie 6, podría provocar una degradación del rendimiento SATA. Tanto el chipset P67 como el chipset H67 están bajo el paraguas del nombre de Cougar Point, por lo que son todos los chipsets para Sandy Bridge.
De momento la compañía ha cancelado el suministro del chipset afectado y ya está implementando una nueva revisión del chipset para solucionar el problema. Se espera que su distribución llegue a finales de febrero, por lo que durante una corta temporada habrá falta de placas base y luego escasez y altos precios para la plataforma Sandy Bridge.
Intel asegura que el problema no ocurre siempre y por lo tanto si tenemos un equipo Sandy Bridge no hay que alarmarse, aunque recomiendan ponerse en contacto con el fabricante de la placa base para su sustitución, suponemos que lo mejor es esperar a que haya stock de la revisión del chipset con el bug solucionado, pero igualmente tener avisada al comercio o fabricante que nos ha suministrado la misma.
Como es lógico Intel trabajará con los OEMs y los vendedores de PCs aceptando las devoluciones de los chipsets afectados, y a su vez llevará a cabo las labores de sustitución o modificación necesarias en las placas base o sistemas afectados.
¿Cómo ha ocurrido?
AnandTech nos explica un poco más a fondo la nota de Intel y nos recuerda que es un problema que no tiene solución vía parche y que toca cambio de chipset, lo que para el usuario significa cambio de placa base (si los ensambladores de placas base pueden quitar el chipset y cambiarlo de su PCB ya es una cosa que no podemos evaluar).
También comentan sobre los controles de calidad y qué tipos de errores hay en la fabricación de un chip, algún tipo de error se detecta durante dichos controles de calidad que se hacen durante el proceso de verificación del producto, como fue el caso de los chips de NVIDIA Fermi y que provocaron alguno de sus retrasos. En cambio el fallo que aparece en el Southbridge de Intel no está presente en todos los chipsets y por lo tanto su detección puede ser más compleja y que una tanda que pase por los controles de calidad los supere sin problema y por ello haya llegado al mercado sin ser detectado.
Después de fabricar y suministrar unos 100.000 chipsets, Intel empezó a recibir quejas de algunos usuarios acerca de la degradación de rendimiento del puerto SATA, Intel se puso a realizar pruebas y a principios de la semana pasada consiguió reproducir en su laboratorio el problema que detallaban los usuarios. A partir de ahí los ingenieros estuvieron trabajando en encontrar el motivo del fallo y qué implicaba el mismo, así como cuál eran sus posibles soluciones. Parece que en la noche del domingo al lunes Intel tuvo toda la recopilación técnica sobre el problema y tomó la decisión de frenar la producción y ordenar la retirada de sus chipsets actuales para sustituirlos por unos sin dicho bug.
¿Cómo se manifiesta el bug?
Parece que el usuario empieza a detectar errores en el enlace SATA (si es que lo monitoriza). A medida que van aumentando los errores empieza a bajar el rendimiento del mismo y finalmente, en algunos casos, se pueden detectar errores de transmisión y que la unidad deje de ser detectada por el sistema: ni la BIOS ni Windows verán más dicha unidad de almacenamiento, como mínimo si no la cambiamos de equipo o puerto de la placa. En ningún caso se ha hablado de pérdida de datos almacenados, aunque se podrían corromper los que se estén transmitiendo en el momento de producirse el error. Las unidades de almacenamiento no se estropearán por estar conectadas al chipset de Intel.
¿Afecta a todos los puertos SATA?
No, sólo afecta a los puertos SATA 3 Gbps del southbridge, así que los usuarios que tengan una placa Sandy Bridge y hasta que no consigan la sustitución de la misma, pueden recurrir a los dos puertos SATA 6 Gbps nativos que vienen con el chipset o a los puertos SATA 6Gbps extra que algunos ensambladores montan de marca marvell o similar.
¿La solución?
Aunque Intel estima que a lo largo de los próximos 3 años sólo se verían afectados entre el 5 y el 15% de los chipsets Cougar Point, la cifra es suficientemente alta como para retirarlos del mercado. El suministro de los nuevos chipsets empezará a finales de febrero y se espera que habrá escasez de placas base durante todo el mes de marzo. Intel espera que la situación esté totalmente normalizada en abril.
Ayer mismo Intel estaba hablando con los distintos ensambladores, por lo que aún es pronto para que tengan preparada una estrategia de sustitución y nos den una rápida respuesta. Parece que habrá que esperar un poco y curarse en salud utilizando los puertos SATA no afectados.
¿Significa esto retrasos en otros productos?
Parece que este bug no afectará al futuro chipset Z68, el cual debería llegar durante el segundo trimestre del año y tampoco lo retrasará, suponemos que porque aún no se había empezado a fabricar. Los portátiles Sandy Bridge tardarán un poco más en llegar al mercado, incluyendo los de Apple.
Intel calcula que este problema reducirá sus ingresos, durante el primer trimestre de 2011, en unos 300 millones de dólares, lo que al cambio vienen a ser unos 218 millones de euros. A nivel anual se calculan unas pérdidas de 700 millones de dólares, aunque algunos analistas creen que el bug puede causarle a Intel un desembolso de 1.000 millones de dólares. AnandTech misma asegura que serán 700 millones de dólares para la sustitución de los productos ya suministrados y de 300 millones en pérdidas por el tiempo que estará sin poder vender sus nuevos productos.
Por otro lado, ya se ha producido la reacción de los ensambladores:
Los ensambladores reaccionan ante el bug de Intel y sus chipsets
Intel ha enviado una nota de prensa donde anuncian que un problema de diseño sus chipsets "Cougar Point", dentro de la serie 6, podría provocar una degradación del rendimiento SATA. Tanto el chipset P67 como el chipset H67 están bajo el paraguas del nombre de Cougar Point, por lo que son todos los chipsets para Sandy Bridge.
De momento la compañía ha cancelado el suministro del chipset afectado y ya está implementando una nueva revisión del chipset para solucionar el problema. Se espera que su distribución llegue a finales de febrero, por lo que durante una corta temporada habrá falta de placas base y luego escasez y altos precios para la plataforma Sandy Bridge.
Intel asegura que el problema no ocurre siempre y por lo tanto si tenemos un equipo Sandy Bridge no hay que alarmarse, aunque recomiendan ponerse en contacto con el fabricante de la placa base para su sustitución, suponemos que lo mejor es esperar a que haya stock de la revisión del chipset con el bug solucionado, pero igualmente tener avisada al comercio o fabricante que nos ha suministrado la misma.
Como es lógico Intel trabajará con los OEMs y los vendedores de PCs aceptando las devoluciones de los chipsets afectados, y a su vez llevará a cabo las labores de sustitución o modificación necesarias en las placas base o sistemas afectados.
¿Cómo ha ocurrido?
AnandTech nos explica un poco más a fondo la nota de Intel y nos recuerda que es un problema que no tiene solución vía parche y que toca cambio de chipset, lo que para el usuario significa cambio de placa base (si los ensambladores de placas base pueden quitar el chipset y cambiarlo de su PCB ya es una cosa que no podemos evaluar).
También comentan sobre los controles de calidad y qué tipos de errores hay en la fabricación de un chip, algún tipo de error se detecta durante dichos controles de calidad que se hacen durante el proceso de verificación del producto, como fue el caso de los chips de NVIDIA Fermi y que provocaron alguno de sus retrasos. En cambio el fallo que aparece en el Southbridge de Intel no está presente en todos los chipsets y por lo tanto su detección puede ser más compleja y que una tanda que pase por los controles de calidad los supere sin problema y por ello haya llegado al mercado sin ser detectado.
Después de fabricar y suministrar unos 100.000 chipsets, Intel empezó a recibir quejas de algunos usuarios acerca de la degradación de rendimiento del puerto SATA, Intel se puso a realizar pruebas y a principios de la semana pasada consiguió reproducir en su laboratorio el problema que detallaban los usuarios. A partir de ahí los ingenieros estuvieron trabajando en encontrar el motivo del fallo y qué implicaba el mismo, así como cuál eran sus posibles soluciones. Parece que en la noche del domingo al lunes Intel tuvo toda la recopilación técnica sobre el problema y tomó la decisión de frenar la producción y ordenar la retirada de sus chipsets actuales para sustituirlos por unos sin dicho bug.
¿Cómo se manifiesta el bug?
Parece que el usuario empieza a detectar errores en el enlace SATA (si es que lo monitoriza). A medida que van aumentando los errores empieza a bajar el rendimiento del mismo y finalmente, en algunos casos, se pueden detectar errores de transmisión y que la unidad deje de ser detectada por el sistema: ni la BIOS ni Windows verán más dicha unidad de almacenamiento, como mínimo si no la cambiamos de equipo o puerto de la placa. En ningún caso se ha hablado de pérdida de datos almacenados, aunque se podrían corromper los que se estén transmitiendo en el momento de producirse el error. Las unidades de almacenamiento no se estropearán por estar conectadas al chipset de Intel.
¿Afecta a todos los puertos SATA?
No, sólo afecta a los puertos SATA 3 Gbps del southbridge, así que los usuarios que tengan una placa Sandy Bridge y hasta que no consigan la sustitución de la misma, pueden recurrir a los dos puertos SATA 6 Gbps nativos que vienen con el chipset o a los puertos SATA 6Gbps extra que algunos ensambladores montan de marca marvell o similar.
¿La solución?
Aunque Intel estima que a lo largo de los próximos 3 años sólo se verían afectados entre el 5 y el 15% de los chipsets Cougar Point, la cifra es suficientemente alta como para retirarlos del mercado. El suministro de los nuevos chipsets empezará a finales de febrero y se espera que habrá escasez de placas base durante todo el mes de marzo. Intel espera que la situación esté totalmente normalizada en abril.
Ayer mismo Intel estaba hablando con los distintos ensambladores, por lo que aún es pronto para que tengan preparada una estrategia de sustitución y nos den una rápida respuesta. Parece que habrá que esperar un poco y curarse en salud utilizando los puertos SATA no afectados.
¿Significa esto retrasos en otros productos?
Parece que este bug no afectará al futuro chipset Z68, el cual debería llegar durante el segundo trimestre del año y tampoco lo retrasará, suponemos que porque aún no se había empezado a fabricar. Los portátiles Sandy Bridge tardarán un poco más en llegar al mercado, incluyendo los de Apple.
Intel calcula que este problema reducirá sus ingresos, durante el primer trimestre de 2011, en unos 300 millones de dólares, lo que al cambio vienen a ser unos 218 millones de euros. A nivel anual se calculan unas pérdidas de 700 millones de dólares, aunque algunos analistas creen que el bug puede causarle a Intel un desembolso de 1.000 millones de dólares. AnandTech misma asegura que serán 700 millones de dólares para la sustitución de los productos ya suministrados y de 300 millones en pérdidas por el tiempo que estará sin poder vender sus nuevos productos.
Por otro lado, ya se ha producido la reacción de los ensambladores:
Los ensambladores reaccionan ante el bug de Intel y sus chipsets