Hoy se ha publicado una demo técnica de un nuevo emulador de Xbox 360 para Android que ha dejado a todo el mundo con la boca abierta. No es el típico proyecto que se queda en el menú; han conseguido ejecutar juegos comerciales a una tasa de frames jugable en procesadores Snapdragon de última generación.
Técnicamente, el reto de traducir las instrucciones PowerPC de la 360 a la arquitectura ARM es titánico.
Lo que me ha parecido más brillante es cómo han gestionado la compilación de shaders sobre la marcha para evitar los tirones constantes que suelen tener estos emuladores en sus fases iniciales. Aunque todavía está en una fase muy temprana (Alpha), ver títulos como Gears of War corriendo en un teléfono móvil es un hito de la programación que hace solo un año nos habría parecido imposible.
Es un tema perfecto para la sección de móviles y retro, porque abre un debate sobre si las consolas portátiles chinas con Android van a acabar devorando el mercado de la emulación de sobremesa antes de lo previsto.