El anuncio de ASUS y MSI de lanzar las primeras placas base de formato Mini-ITX equipadas exclusivamente con el conector horizontal CAMM2 ha desatado una tormenta lógica en los hilos de optimización de espacio. Las limitaciones físicas de espacio en los circuitos impresos de apenas 17x17 centímetros obligaban a los ingenieros a sacrificar las pistas de memoria para dar cabida a las fases de alimentación pesadas que exigen los procesadores entusiastas actuales.
Al soldar un único socket plano CAMM2 en la parte trasera o en la zona superior adyacente al procesador, se erradica la necesidad de trazar pistas de cobre verticales largas, lo que reduce las interferencias electromagnéticas a frecuencias superiores a los 8800 MT/s y libera un espacio físico precioso para meter disipadores de calor pasivos más robustos sobre los componentes lógicos reguladores de voltaje (VRM). Para la comunidad de los PCs de formato pequeño (SFF) en el foro, esto cambia las reglas del juego de inmediato: se acabó el sufrir por la altura de las memorias con disipadores de aire gigantes, a costa de asumir que la actualización del equipo obligará a desechar los módulos DDR5 tradicionales por completo.
Fuente: TechPowerUp