Entender qué son las fuentes es fundamental si quieres que el eMule te rinda de verdad, porque son el motor que mueve todas tus descargas. En pocas palabras, las fuentes son los otros usuarios que tienen el archivo que tú buscas, o al menos una parte de él. Como el eMule es una red P2P (punto a punto), no te bajas nada de un servidor central, sino que te conectas directamente a los ordenadores de otras personas para "trocear" el archivo y recomponerlo en el tuyo.
Cuando añades una descarga, verás una columna que indica el número de fuentes. Cuanto mayor sea ese número, más probabilidades tienes de terminar el archivo rápido. Sin embargo, no todas las fuentes son iguales.
Están las fuentes completas, que son usuarios que ya tienen el archivo entero y lo están compartiendo (los famosos "seeders" en otras redes), y las fuentes parciales, que son gente que, como tú, se está bajando el archivo pero ya tiene partes que te sirven.
El eMule es muy inteligente en esto: va pidiendo a cada uno los trozos que le faltan para optimizar el tiempo.
Un error muy común es pensar que tener 500 fuentes significa que te estás bajando el archivo de 500 personas a la vez. En realidad, lo que tienes es una posición en la cola de cada uno de esos usuarios. Verás un número llamado QR (Queue Ranking); cuanto más bajo sea, más cerca estás de que te toque el turno de descarga. Por eso el eMule no es instantáneo; premia la paciencia y, sobre todo, que tú también compartas, ya que eso te da créditos que te ayudan a avanzar más rápido en esas colas.
Hay que tener cuidado con los límites. Si configuras el programa para que busque demasiadas fuentes por archivo (por ejemplo, más de 500 o 600), puedes saturar la conexión de tu router o incluso el propio programa, haciendo que todo vaya más lento. Lo ideal es mantener un equilibrio: busca archivos que tengan muchas fuentes disponibles, pero no intentes bajarte veinte cosas a la vez si todas tienen cientos de fuentes, porque colapsarás la gestión de conexiones de tu equipo.