Configurar Outlook para evitar enviar fotos enormes por correo es más sencillo de lo que parece y puede ahorrarte muchos problemas de espacio y de envío fallido. A partir de una sencilla opción integrada en el propio cliente de Microsoft, es posible reducir automáticamente el tamaño de las imágenes adjuntas sin tener que editarlas una por una antes de redactar el mensaje.
El primer paso consiste en redactar el correo como siempre, pulsando en Correo nuevo y adjuntando las fotos que quieras enviar, ya sea arrastrándolas, copiando y pegando o mediante la opción de adjuntar archivo. Una vez tengas listo el mensaje con todos los adjuntos, llega el momento de activar la función que se encargará de optimizarlos.
Para ello, hay que entrar en el menú Archivo y seleccionar la opción “Cambiar el tamaño de las imágenes grandes antes de enviar el mensaje”. Al marcarla, Outlook reducirá automáticamente las fotos a una resolución aproximada de 1.024 x 768 píxeles, más que suficiente para una visualización correcta en la mayoría de pantallas y dispositivos. El archivo original seguirá intacto en tu PC, pero el destinatario recibirá una versión más ligera que se envía y se descarga mucho más rápido.
Tras activar la casilla, basta con pulsar en Atrás para regresar a la ventana del mensaje y hacer clic en Enviar. Con este pequeño ajuste, se evitan bloqueos en la bandeja de salida, se consume menos ancho de banda y se minimizan los errores al compartir álbumes de fotos o documentos pesados por correo electrónico.
El primer paso consiste en redactar el correo como siempre, pulsando en Correo nuevo y adjuntando las fotos que quieras enviar, ya sea arrastrándolas, copiando y pegando o mediante la opción de adjuntar archivo. Una vez tengas listo el mensaje con todos los adjuntos, llega el momento de activar la función que se encargará de optimizarlos.
Para ello, hay que entrar en el menú Archivo y seleccionar la opción “Cambiar el tamaño de las imágenes grandes antes de enviar el mensaje”. Al marcarla, Outlook reducirá automáticamente las fotos a una resolución aproximada de 1.024 x 768 píxeles, más que suficiente para una visualización correcta en la mayoría de pantallas y dispositivos. El archivo original seguirá intacto en tu PC, pero el destinatario recibirá una versión más ligera que se envía y se descarga mucho más rápido.
Tras activar la casilla, basta con pulsar en Atrás para regresar a la ventana del mensaje y hacer clic en Enviar. Con este pequeño ajuste, se evitan bloqueos en la bandeja de salida, se consume menos ancho de banda y se minimizan los errores al compartir álbumes de fotos o documentos pesados por correo electrónico.